Mostrando entradas con la etiqueta Mariano Rajoy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mariano Rajoy. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de junio de 2016

REFLEXIONES IDEOLÓGICAS SOBRE EL DEBATE



En el post anterior hablé sobre las impresiones que deja el debate a cuatro en el inconsciente de las personas. En ese caso en el mío propio. Casi todas las crónicas posteriores, el llamado postdebate que es tan importante como el debate en sí mismo, hablan de ganadores y perdedores. Se hacen encuestas, trolleadas por los distintos Dircoms de los partidos eso sí, para seguir en el juego antagonista de buenos y malos. Incluso en mi propio post yo me lance, en cierto modo, a ese juego. Pero la perspectiva temporal y el alejarme de lo escrito "en caliente" ayuda a reflexionar sobre aspectos del propio debate que son tan importantes como lo dicho en sí. Mi reflexión actual apunta, por tanto, al relato teórico del propio debate, a lo que se encuentra detrás de los eslóganes y propuestas presentadas; a la ideología o sentimiento ideológico de lo que allí se dijo.

Comenzando por el presidente del gobierno en funciones y plasmagórico, más conocido como el sobresueldos, decir que en materia económica siguió la líneas del liberalismo (de amiguetes), ora dictado desde Berlín, ora dictado desde la cúpula de la CEOE. Las propuestas realizadas están más en consonancia con la apertura total del mercado primando al factor capital frente al factor trabajo. Rajoy es el muñeco político de las grandes empresas de la coalición dominante del bloque en el poder en materia económica. Toda su argumentación se encaminaba a salvaguardar al capitalismo financiero, el cual es quien domina el sistema. Su preocupación por el Brexit británico no era tanto por la quiebra de la unidad de la UE como por las pérdidas financieras que supondrían para el capital español. La íntima red de intereses puramente financieros es la preocupación máxima del Ibex 35. Lo que le ocurra a las PYMES ya se verá, lo principal es salvaguardar las finanzas de unos pocos. Ni una de las propuestas se encaminaban a mejorar las condiciones económicas del factor trabajo, ni de las personas autónomas.

En el plano de la teoría política, que no se puede desligar del factor económico, Rajoy mostró ser un pleno defensor de la posición conservadora. Su defensa de la unidad de España se hizo desde una visión donde la pluralidad es negada rotundamente, Me recordó en algunos pasajes a De Maistre, pero sin capacidad mental, porque mostró un tradicionalismo exacerbado. Como buen conservador (y católico) su visión sociopolítica de España es aquella donde los mejores (ellos) deben gobernar y dominar el sistema. Queda la ciudadanía, entonces, como mera agregación de individuos iguales ante la ley y como mero elemento decorativo al servicio de los intereses de clase. Incluso cometió un error histórico en sus ataques, la Constitución de 1812 no tuvo aplicación real jamás en 1812, por tanto la Inquisición no fue abolida ese año sino en 1834 durante la regencia de María Cristina y el gobierno de Martínez de la Rosa (Napoleón y José I la abolieron también pero legalmente no fue hasta ese año). Pero lo peor no fue el lapsus histórico sino acusar de inquisidor a alguien que pretende que el gobierno deje de controlar el poder judicial. Fortalecer la división de poderes le parece mal al señor Rajoy porque así no podría seguir con su tradicionalismo y su mentalidad de que España es su cortijo privado. Solo ellos (sí utilizo adrede el masculino) están ungidos por dios para gobernar los designios de la triunfal y gran España. El mito de la España imperial sigue presente en sus cabezas. La ley mordaza, que le recordó Iglesias, es solo un instrumento para mantener el orden (su orden) y conseguir la completa subordinación de las mentalidades de los españoles y las españolas a su doctrina.

Pablo Iglesias, bajo un tono moderado y conciso, expuso una serie de recetas económicas que afirmaban su apuesta por el modelo nórdico de gestión económica y fiscal. Lo del catálogo de IKEA se encuentra muy vinculado a su teoría económica y social. Defendió postulados clásicos de la socialdemocracia sueca y/o noruega apoyándose en un crecimiento por el lado de la demanda y con políticas expansivas. Muy keynesiano en suma. Sus propuestas, seguramente, calaron en el ánimo de las personas porque incluían muchos elementos de protección y, cosa que no hicieron los otros tres, propuso un impuesto a las transacciones (aunque no explicó si las comerciales estaban incluidas o no) de capitales. Atacó directamente, de esta forma, a la coalición dominante actual. En mi opinión esto no es suficiente porque deja de lado algunos factores económicos importantes pero, dejando de lado las cifras reales o irreales que ofreció, retomó el discurso ochentero del PSOE (cuando mayor crecimiento productivo se ha tenido en democracia) para actualizarlo y dejar en bragas al propio PSOE.

Donde peor estuvo fue en el terreno de la teoría política o ideología que sustenta su proyecto. En el tema de la pluralidad de España estuvo perfecto a presentar otra forma de gestionar los nacionalismos. Ponerse como ejemplo diciendo que son mayoritarios en Cataluña y Euskadi y afirmar que no hay que tener miedo a la democracia sumó en su favor. Poner en valor la democracia frente al tradicionalismo fue un acierto, mas sigue sin explicar el porqué (no se si por desconocimiento) del referéndum como algo necesario y democrático. Sin embargo, producto de la moderación que está teniendo como primera fuerza de la oposición, perdió el punch o la frescura de su proyecto populista y/o hegemónico. La virtud de Podemos se encontraba ahí precisamente, pero ahora parece haber una confusión teórica que provoca la pérdida de la transversalidad errejoniana en favor de otra cosa o mezcolanza. Eso sí, siguen sin aclarar cómo hacer, en sentido práctico, más democrática la democracia. Pero es lo que tiene aspirar a gobernar un país, que las aristas se van limando.

Albert Rivera no se escondió en el plano económico. Es claramente un liberal clásico para lo bueno y lo malo. Tiene el contenido social de Churchill o Beveridge pero es un claro defensor de una economía de mercado lo más libre posible. Potenciando el factor capital siempre. Van incluso más allá que el PP y se nos muestran como auténticos librecambista para todos los factores productivos. A diferencia del liberalismo económico del partido conservador, Rivera se muestra disconforme con el capitalismo del amiguetes pues es lo contrario al esfuerzo creativo del modelo ideal de empresario.

En el plano de la teoría política no se puede decir mucho salvo la defensa del constitucionalismo y la división de poderes. No existe más teoría en ellos salvo la visión del individuo/empresario. Es paradójico que llamándose Ciudadanos no apuesten por el republicanismo liberal, por un concepto más elevado de ciudadanía o por una defensa del agonismo. No sabemos su posición respecto a la libertad, la igualdad y la justicia social. Y no creo que piensen igual que el PP en este punto, pero no se han definido o no saben definirse. Tal vez tengan demasiados abogados y economistas y pocos técnicos en otras materias.

Pedro Sánchez es el típico producto de la factoría de cuadros débiles del PSOE. Sus propuestas económicas no van más allá de una pequeña expansión del gasto por vía de la demanda pero sin atajar problemas derivados del modelo de producción. Iglesias apostó por un nuevo modelo basado en las fuentes alternativas de energía y Rivera por uno basado en las nuevas tecnologías. Sánchez no expuso nada parecido porque le vale lo mismo ocho que ochenta. Su interés estaba en las políticas sociales (lo que no es malo) o, mejor dicho, en asegurar los servicios sociales, independientemente de quien los ofrezca. Su gran propuesta fue eliminar el copago farmacéutico a los y las pensionistas ¿y el resto de cuestiones que afectan a las demás personas qué? Incluso Rivera fue más explicito en la defensa de la ley de dependencia que él. Aquí radica el gran problema del PSOE de Sánchez y Sevilla, que con fórmulas liberales en lo económico (sin atacar a la coalición dominante) pretenden generar ingresos suficientes para hacer políticas sociales. Y así no se consigue salvo en etapas de sobreabundancia económica. Pero es que, además, se pretende sufragar casi cualquier cosa al albur de la última tontada que se ponga de moda y parezca progre. ¡¡Pero si han dejado en la estacada a la cultura desde hace años!!

En el plano de la teoría política el PSOE se ha instalado en el buenismo. Pedro Sánchez se dice socialdemócrata pero ni su discurso ni su actitud denotan ese marchamo ideológico. ¿Qué libertad defiende? ¿Qué igualdad defiende? ¿Qué fraternidad defiende? ¿Qué aspectos del republicanismo defiende? ¿Qué sociedad futura defiende? Ni él ni nadie por él puede responder a estas preguntas claves porque tienen difícil respuesta. Dijo que el PSOE era el partido de las mujeres como máxima esa noche. Habría que decirle que de parte de las mujeres porque el movimiento queer creo que está con Unidos Podemos. Pero hablaré más adelante del machismo. No vale con catalogarse de socialdemócrata, hay que demostrarlo en lo económico y lo político. Y, por desgracia, las diferencias de fondo no existen con un partido liberal.

De verdad que tenemos unos dirigentes políticos poco leídos. Iglesias tal vez el que más pero solo de una parte del espectro intelectual, lo que le deja cojo. Se queja Sánchez y sus corifeos de que hay una pinza entre Rajoy e Iglesias para polarizar la campaña y no lo creo. Lo que hay son dos posiciones que tienen clara su ideología en términos económicos y políticos. El PSOE y C's fallan en ese sentido, y más en lo político. Si el debate se hubiese definido en términos económicos, sin duda los vencedores por tener la mayor convicción de lo que defendían, hubiesen sido Iglesias y Rivera. Si en términos éticos, se repetirían los vencedores. Si en términos políticos Iglesias y Rajoy. Si en términos internacionales Sánchez y Rivera. Si en términos empresariales Rajoy y Rivera. Si en modelo productivo Iglesias y Rivera. Si en términos globales, Rajoy e Iglesias. Puede gustar o no lo que digan, pero en términos generales demuestran más solvencia general.

Eso sí, los cuatro fallaron en términos feministas. Todos ellos son representantes del patriarcado, del macho alfa. Su lenguaje fue totalmente machista, sin capacidad de utilizar los términos neutros. Sánchez de vez en cuando utiliza ambos géneros, pero en cuanto se sale del guión y los papeles, no es capaz de hablar neutro. Lo más gracioso es que se pusieron a defender el feminismo sin saber qué es. Desde luego el PSOE ha destacado en la defensa de los derechos y la igualdad efectiva, pero Sánchez no lo ha asimilado y se queda en la mera receta. El proyecto hegemónico de Iglesias no hace distinciones porque ataca al núcleo duro del patriarcado. Por tanto, lo femenino queda subsumido en una lucha global. A Rajoy no le vamos a pedir que cambie ya, y más cuando las propias mujeres del PP son felices con el rol que tienen. Y Rivera debería estudiar más como le pasa en lo político.

Como dije en el post de ayer, hubiese sido mejor que debatiesen confrontando sus ideas y teorías que las propuestas en sí. La ciudadanía hubiese sacado más cosas en claro. Si se utiliza la propuesta como ejemplo de la teoría no solo transmites valores sino que capacitas la imaginación del electorado para vislumbrar el futuro. ¡Ah pero para eso hay que tener cabeza y aptitudes! Y parece que esta gente no las tiene. En definitiva, uno esperaba algo más de estos políticos pero acabé aburrido y defraudado. En el caso de Rajoy, Sánchez y Rivera porque parece que no dan para más, y en el caso de Iglesias porque se quedó corto y tímido. Así nos lo ponen difícil para votar. Bueno, siempre queda el PCPE.

martes, 14 de junio de 2016

EL DEBATE 2016: Y PERDIÓ LA CIUDADANÍA


¿Qué decir de un debate del cual pienso que no sirvió para nada? Está demasiado lejos de las elecciones para generar un voto por pasión (más que por razón) y la ciudadanía ya está saturada de ver a las mismas personas con los mismos mensajes todos los días. Pero bueno intentaré plasmar mi opinión sobre el asunto con la mayor brevedad posible.

A diferencia del debate para las elecciones del 20-D, éste lo he vivido en vivo y en directo en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid. Por tanto, mi visión del mismo difiere por el propio contexto. Haber podido ver los entresijos, escuchar los off the records, oír las opiniones de los equipos de asesoramiento de los candidatos o ser testigo de las opiniones en directo de los y las periodistas, sin duda, cambia mi perspectiva respecto al anterior debate.

Ya el formato del debate animaba la desidia y la desesperanza, en especial cuando tienes que tomar un montón de notas y twittear el debate en sí. Y no me defraudó en ese sentido. Fue aburrido e insulso. Salvo alguna rajoyada y alguna escaramuza entre Rivera e Iglesias, el resto fue plano, plano, plano. En el plano de las políticas económicas y sociales hubo muchas propuestas que, o bien nos las creemos o bien no, pero carentes de toda referencia a un futuro mejor o distinto. Ninguno de los contendientes consiguió que nos creyésemos sus propuestas de economía-país. Nos podrán parecer buenas unas o malas otras, pero ilusión ninguna. ¿Por qué no quitan este espacio de los debates? Además, tienen el mal gusto de comenzar casi siempre con el mismo. ¡¡Aggg!! Rajoy sigue en su mundo celestial y de culpar de todos los males al ex-presidente Rodríguez. Pedro Sánchez nos promete derogar la ley laboral, pero bueno no toda, solo lo malo. Y ¿qué aspectos positivos tiene? ¿por qué no nos dice qué cree que es bueno? Opción a) NS/NC, Opción b) porque puede quedar mal. Rivera defendió a sus autónomos y a su clase media. Y Pablo Iglesias nos prometió una política expansiva por el aumento de ingresos que se han inventado Juan Torres y Vicenc Navarro. Vamos creerle es un acto de fe. Aburrido 1. Descanso para un sandwich de atún, un refresco y un piti.

Uyyy la pinza

El segundo tramo trató de regeneración política y democrática. Aquí esperaba que algo más se moviese el debate, aunque fuese por la sola lógica de echarse los trastos a la cabeza. Y comenzó con una rajoyada, la corrupción se combate con la ley y "castigando con castigos". ¡¡Oleee!! Claro que con un partido podrido como tiene, bastante hizo con no salir huyendo en este tramo. Pedro Sánchez intentó explicar un nosequé queseyo regenerativo y propuso como mayor oferta prohibir las puertas giratorias durante cinco años (Iglesias las quiere prohibir por siempre que para eso él es más chulo y leninista). Rajoy le recordó los ERE y le acusó de querer "politizar la moral". Si leyese algo distinto al Marca, el Sr. Rajoy sabría que la moral es siempre política. Otra cosa es que Rajoy y el PP son amorales en política y les debe molestar que los demás sí tengan conciencia ética al ocupar los cargos.

Aquí la sorpresa, para mí, vino de Albert Rivera que tuvo la valentía de decirle en su cara al sobresueldos que es "realmente" un sobresueldos. Vamos que él ha cobrado en B y que su partido es una cueva de ladrones. Y bastante le fastidió al presidente en funciones porque llamó inquisidor a Rivera. Vamos los pájaros tirándose a las escopetas. Y mientras Iglesias mirando a todos sin poder creerse lo fácil que se lo estaban poniendo. Eso sí, propuestas y discurso éticos de todos, nada de nada. Así que en lo que llevamos ni teoría económica, ni teoría ética. Aburrido 2. A por un trozo de tortilla de patata, segundo piti y unas fotos que le hago a Edu Galán (Mongolia) con una careta de Herzog.

Refrigerio

Y después de esto, si les digo la verdad, tengo muchas notas y tres huevos duros, pero sensaciones de algo que mereciese la pena no. Rajoy hizo de Rajoy. Rivera consiguió asegurar a su electorado medioclasista e Iglesias consiguió ser visto como el jefe de la oposición y la verdadera alternativa al PP. Dejo a Pedro Sánchez para el final. ¿Ganó alguno? En sí no. Perdieron los ciudadanos y ciudadanas que no pudieron escuchar relato alguno sobre un futuro mejor y distinto; que no pudieran verse reflejados en esos cuatro tipos allí plantados; que no vieran un debate serio sino una retahíla de frases y propuestas más o menos atractivas; que no escucharon deliberación; que se sintieron aún más lejos de quienes dicen representarlos. Todos quieren mejorar la democracia pero sin contar con la ciudadanía como se demostró ayer. Algo que comparten nuevos y viejos. ¡Qué paciencia tenemos!

¡Anda Fernando!

Y Pedro Sánchez a lo suyo. Y ¿qué es lo suyo? La nada. No he visto candidato socialista tan vacuo y vacío en mi vida. carece de toda empatía personal. Si pueden recordarlo, toda la noche apareció en las pantallas con la sonrisa forzada y más tieso que una estaca. Quiso ser la estrellita llegando más tarde al plató por el maquillaje. No tiene fuerza argumentativa.No se sabe qué tipo de teoría política defiende (si es que tiene alguna en su cabeza). Utiliza el recurso, muy mal visto en España (como recordarán con Ana Botella), de ir a todas partes con su santa. Y lo peor es que su mujer es ejecutiva de una empresa de servicios (y contratos precarios). Representa lo que él quiere que no exista ¿o no? Como dije en un post anterior, esta es la ejecutiva socialista más impresentable en siglos. No hay nada más allá de los mantras. Y sigue, además, con una campaña errónea cuando debería haber salido al ataque. Desde luego el debate puede servir de poco, pero quien peor parado ha salido es él. ¡Qué larga se le va a hacer la campaña! Si al menos mintiese y dijese que es de izquierdas algo ganaría, pero ni eso. Está haciendo seguidismo de Iglesias y por este motivo le proclama como jefe de la izquierda. No creo que tenga un quo vadis durante lo que queda de campaña. Así que me parece que va de bajada y al pilón socialista.

La soledad de Sánchez

martes, 24 de mayo de 2016

Primera Espístola de Mariano a los Europeos



Nuestro plasmagórico presidente nos ha descubierto que posee una nueva faceta, se dedica al género epistolar. Eso sí, en español. ¡Cómo debe ser! Otra cosa es que el remitente, el Sr. Juncker, conozca el idioma y pueda entender la misiva. Igual algún asesor monclovita ha tenido la gentileza de traducirla para que sea comprendida en las formas, porque en el fondo lo dudo. Lo que pretende en Sr. Rajoy es que UE no imponga una multa a España por no haber cumplido con los requisitos del Pacto de Estabilidad. Lo que nos aclara a las españolas y españoles que el sobresueldos nos ha mentido a nosotros y nosotras y al resto del mundo. Ni ha reducido déficit, ni ha creado bienestar.

Como viene siendo habitual en el PP la culpa es de los demás, nunca de ellos y ellas. Que hay que pagar 1,2 millones de euros por la reforma de su sede central, la culpa es de Bárcenas. Y omiten, con toda la caradura del mundo, que se les pide ese dinero por fraude fiscal de la reforma y por el no pago del impuesto de sociedades. Esto es, ¡No pagan impuestos!

Volvamos a la epístola de Mariano. La culpa es del ex-presidente Rodríguez que ya en 2009 había generado un déficit excesivo. Conviene recordar al sobresueldos que parte de ese déficit, más bien su gran mayoría, fue generado por administraciones autonómicas y locales gobernadas en su amplia mayoría por el PP. Todo el saqueo de Valencia y de Madrid no son de Rodríguez sino de Camps y Aguirre. Los cuales, en vez de hacer inversiones productivas, se llevaron el dinero de visitas papales, de colegios en barracones, de pagar eventos a duques de Palma, de la fórmula 1, de la publicidad institucional, de la Gurtel, de la Púnica, del caso Taula, etc.

Además, ¡pobrecito Rajoy!. El mundo está en su contra, según leemos, porque ha tenido que lidiar con una crisis mundial que, obvio, no es culpa suya. La baja inflación, provocada por españoles y españolas que no han querido gastar su dinero y han llevado a la deflación en España, ha provocado que se generasen más ingresos y más recaudación. Solo su actuación ha servido para paliar esos déficits. El santo varón dice sin ruborizarse: "La política aplicada por la Administración Central sí ha permitido al Estado mantener sus ingresos y cumplir con los objetivos presupuestarios, compatibilizándolo con rebajas de impuestos para apoyar la reactivación económica y la creación de empleo". En parte es cierto lo que afirma pero ¿a quiénes ha bajado los impuestos?

En realidad a nadie en concreto porque lo único que han hecho ha sido generar descuentos fiscales a empresas en contrataciones precarias y en inversiones de equipos (vamos por comprar un ordenador). A la ciudadanía le han subido el IVA, los impuestos directos al consumo, los impuestos a la electricidad, los impuestos patrimoniales, los impuestos dobles (como en la lotería), etc. Eso sí, han permitido que aquellos y aquellas que tenían dinero negro en paraísos fiscales o bajo el colchón lo afloren por un 3% y no un 10%; han permitido que las empresas coticen sobre las ganancias al 7-8% en vez de al 20%; han permitido que las SICAVs solo coticen al 1-2%; han permitido tantas cosas a los ricos y poderosos que la culpa solo puede ser de ellos y ellas, no de la ciudadanía. Pero es que, además, también es mentira que la Administración Central haya reducido su déficit. Por un lado ha desviado gasto a las CCAA en Sanidad, Formación, etc. con los mismos ingresos. Y, por otro lado, han seguido con el mismo gasto corriente y han aumentado partidas como las de Defensa en 23.000 millones. Debe ser para gastar en las empresas de los amigos del Ministro.

Mienten y vuelven a mentir. Afirma, pese a que los datos dicen otra cosa, que la economía española está creciendo a más del 3%: ¿Se puede tener más cara?. Hasta ahora los datos ni se han acercado a esa cifra. De hecho, existe un acuerdo entre los economistas en que al 3% o más se generan puestos de trabajo de calidad y se ingresa más. Y ni lo uno ni lo otro. Los 600.000 empleos creados, de los que se vanagloria Rajoy en la carta, son temporales y precarios. Están generando trabajadores y trabajadoras de 40 horas pobres. Lo que nunca ha sucedido desde los tiempos del franquismo. ¿Es este el bienestar de la zona euro que tanto reclama en su epístola el plasmagórico presidente en funciones? La culpa es suya por mentir y falsear las cuentas del Estado como ya les echaron en cara en febrero.

Pero no. La culpa no puede ser nunca suya. Jamás admitirá eso el sobresueldos. Y lo explica de la siguiente manera: "Los cambios políticos llevaron a desvíos presupuestarios en las administraciones regionales muy notables". ¡La culpa es de los rojos! ¡No se les puede dejar el poder! Otra mentira más del Sr. Rajoy. Como he dicho antes, la Administración Central repercutió partidas presupuestarias propias (como las de las medicinas contra la hepatitis C) a las CCAA, pero no solo eso. También recortó los ingresos de las administraciones autónomas mientras a la par les transfería nuevas competencias estatales. Esto es, el gobierno del PP ha dado más trabajo a las CCAA por el mismo precio. Como se observa el modelo laboral que realmente les gusta lo aplican a todas partes. Y no solo esto sino que se guarda una trampa más en el chaleco de trilero. Los nuevos gobiernos, que han venido trabajando con presupuestos aprobados (no se olvide) por gobiernos populares (por lo que el déficit es de las cuentas de gobiernos del PP), sí han realizado su contabilidad como se debía. Por eso ha aflorado un déficit oculto que tenían las administraciones del PP.

Como vemos miente y vuelve a mentir para salvar su fracasado modelo económico que no tiene nada de milagroso, ni de óptimo, ni de eficaz. No saben gestionar la economía sino es el capitalismo de amiguetes, la venta de patrimonio público, el ladrillo, la precarización y demás estrategias utilizadas desde la época de Aznar. Que Rajoy es plasmagórico ya lo sabíamos pero es que hemos descubierto que es un jeta ¡Pero si ha creado un impuesto al sol que es el hazmerreír de Europa! Y aún así habrá gente que crea que saben gestionar. ¡País!

El género epistolar no es lo mejor de Rajoy y, a diferencia de Saulo de Tarso al que cayó un rayo para convertirle, lo que parece es que a este señor lo que le han dado es un golpe en la cabeza. Igual cuando se estrelló con Aguirre en el helicóptero ya quedó tocado. Lo digo porque Aguirre y Rajoy tienden a decir las mismas tonterías y mentiras. Ninguno salió con las meninges sanas desde luego.


jueves, 3 de marzo de 2016

EL NO DEBATE DE NO INVESTIDURA


¡¡¡VERGÜENZA!!! No existe mejor adjetivo calificativo para evocar lo acontecido en el Parlamento español en el No debate de investidura de Pedro Sánchez. Los doxósofos (los sabios de la opinión pública) están devanándose las meninges para hacer ver que lo que allí ha acontecido o bien ha sido una patraña o ha sido una asamblea estudiantil. Se habla de perdedores y ganadores, cuando la verdad es que si esa es la representación de la soberanía popular o bien la soberanía está mal, o bien el populus no pinta nada, o bien ambas cosas a la vez.

Ya el día anterior sufrimos el discurso del becario, pero en esta ocasión hemos visto al payaso, al listo y al delegado de clase que junto al anterior nos han mostrado un circo más que una sesión parlamentaria. Han salido memes y mensajes de twitter diciendo que en cierto programa de Tele 5 harían fortuna, pero eso no es lo peor. Lo peor es que han ignorado las preocupaciones de las personas por enfrascarse en peleas que harán mucha gracia a los periodistas pero no al común. Paso a analizar las impresiones que me han dejado los intervinientes para que comprendan mejor mi queja.

Mariano Rajoy, más conocido por el plasmagórico o el sobresueldos, se ha dedicado a hacer chanzas y burlas de la propuesta de PSOE y C's sin ofrecer alternativas y vanagloriándose de sus "supuestos" logros al frente del gobierno. Ha tratado de estúpidos y estúpidas a las personas que conforman el grupo socialista y nos ha sacado las cuentas del presidente Rodríguez, su cobardía y su desconocimiento de la historia. Lo entiendo porque es sentimiento y tiene ser humano. La canción de que el PSOE es paro y crisis económica ya suena a cansina porque en 17 años de gobierno socialista es evidente que alguna crisis mundial han sufrido pero también es cierto que han creado más puestos de trabajo que el PP en sus tres legislaturas (solo hay que ver los datos) y vanagloriarse de sus logros económicos cuando la deuda la ha situado al 100% del PIB y la bajada de la población activa ha sido producto de la emigración y de las jubilaciones anticipadas, que han llevado a cabo con los parados de 62 o más años, es de chufa (¡lo peor es que nadie se lo ha recordado!). Además, con tono de risa y chanza, ha admitido que él rechazó la propuesta del jefe del Estado para lograr el apoyo de la Cámara porque sabía que nadie le iba a apoyar. Pues debería, más que reírse, pensar (como le dijo Sánchez) que el problema puede ser él y su partido. Si ni a derecha ni a izquierda le quieren por algo será. Poco le importa, eso es gracioso y además la culpa es de los demás. Impresentable, cobarde y "ruíz".

Y su referencia al Pacto de los toros de Guisando ni es gracioso ni tiene nada que ver con el acuerdo entre dos partidos políticos. Lo que se acordó en Guisando fue la sucesión a la corona de Castilla de Enrique IV en favor de su hermana Isabel de Castilla porque su hija (Juana de Castilla, más conocida como la beltraneja) no fue reconocida por los nobles castellanos al sospechar que era producto de la unión carnal entre la reina y el duque de Alburquerque. Vamos que el rey, en base a su impotencia conocida, habría consentido unos cuernos para tener descendencia. Nos tendría que explicar, por tanto, Rajoy su papel en el pacto, porque no sabemos si es la beltraneja o el cornudo consentidor. Mas del acuerdo y si le parecían bien las propuestas o no aún desconocemos su opinar. Así que ya conocemos al payaso de la función.

Paso a hablar del listo. Y lo catalogo como listo porque de todo el debate parece el mejor parado. Albert Rivera no solo consiguió "clavarle" a Sánchez gran parte de sus propuestas programáticas, pulidas por matices, sino que en el propio debate fue quien mejor defendió el acuerdo. ¡Claro, si es que es casi todo suyo! Acertó al tomar como ejemplo histórico a Adolfo Suárez y seguir esa tradición, además de saber conservar la compostura entre el alboroto. Si estaba jugando a nuevas elecciones, y con la cantidad de casos de corrupción que tiene el PP en su propio seno, la jugada puede salirle bien. Si estaba jugando a ser la salsa en todas las comidas igual el tiro le sale por la culata. Pero, tomando el calificativo de Alfonso Guerra a Suárez, estamos ante un nuevo tahúr del Mississippi.

Vayamos con el delegado de clase o el bolchevique de fábrica porque con su actuación de ayer no se muy bien cómo calificar a Pablo Iglesias. La verdad es que le gusta la teatralización y la tontería a destiempo a este chico y eso le hace a veces muy bufo. Pero si algo hay que decir es que ayer le perdieron las formas totalmente. Se puede decir lo mismo con las mismas palabras pero sin necesidad de gritar. No sabe controlarse. De esta forma, lo que tiene de razón lo pierde totalmente. Además, tiene la curiosa facilidad de meterse en berenjenales que ni son necesarios, ni tienen gracia para sus electores. Empezaré por lo que medianamente me pareció bien de sus intervenciones. A diferencia de los demás gallitos, fue el único que realmente puso en evidencia los matices liberales que posee el acuerdo PSOE-C's y que, aunque nos vendan otra cosa, son muchos y peligrosos. En ese momento se vio que realmente alguien había preparado el debate como lo que es un debate de investidura para formar gobierno. Ni Sánchez, ni Rajoy, ni Rivera hablaron de un verdadero programa de gobierno. Estuvo genial al decirle a Sánchez que la próxima vez enviase a negociar a un economista socialista en vez de a uno que trabaja para Price Waterhouse and Coopers y poco más. Si hubiese utilizado el tono correcto la sensación sería distinta.

¿Qué hizo mal Iglesias? Todo lo demás. Desde el tono agresivo hasta las tonterías que se le ocurre decir y hacer a este hombre. Le elegirían delegado de clase por gritón y por payasete desde luego. Primero, a qué viene citar a Salvador Puig Antich y rememorarle como muerto del franquismo. Lo que pidió la sociedad y las instituciones internacionales es que no le aplicasen la pena de muerte. No que fuese un preso político o algo por el estilo. Estaba condenado a muerte porque había asesinado a un policía sin más. Da igual que fuese anarquista u otra cosa, lo cierto es que estaba en la cárcel por asesino. Así que ¿ahora Iglesias defiende a asesinos? Cuando no se sabe la historia o se manipula tiene estas cosas, que uno puede quedar como estúpido. Además, debe tener el síndrome de la transición porque se pone a evocar aquella época con fruición y, lo que es peor, con errores impropios de alguien que, en teoría, ha estudiado historia de España. ¡Mete cada gazapo! Y recordar el pasado totalitario de los padres de la gente del PP, hablar de Millán Astray y tonterías de esas ¿a qué viene? Es un discurso guerracivilista que nada tiene que ver con su electorado ni con la gente del 15-M. Todos tenemos un pasado, por desgracia, en España y el suyo por cierto se vincula a organizaciones terroristas y dictaduras. Pero si algo bueno trajo la transición es que se ha intentado superar eso, las dos Españas. De verdad que el trauma freudiano que tiene este chico con esa época es tremendo. Esta bien que hable de oligarcas y de plutócratas y que utilice un lenguaje áspero y que dejemos atrás lo políticamente correcto y que al pan pan y al vino vino, pero de ahí a irse a cuarenta años atrás para justificarse él solo. No lo entiendo y creo que no lo entiende tampoco la ciudadanía.

Y luego en las réplicas ya fue para morirse. Hay que ser muy bruto para decir que Felipe González tiene las manos manchadas de cal viva. Es miserable y un insulto a los socialistas y a la gente que les vota. En primer lugar, el asunto de la cal viva sucedió en el cuartel de Intxaurrondo porque se les fue la mano o saber qué a unos guardias civiles que habían detenido a dos etarras. El caso fue juzgado y el general Rodríguez Galindo está en la cárcel por ello. Ni el ministro, ni el presidente del gobierno supieron de ello ni lo ejecutaron. ¡Señor Iglesias aprenda historia de España que me parece que está flojo en la materia!. En segundo lugar, si lo decía por el GAL, debería preguntar a su loado (en el discurso) Gerardo Iglesias y a Santiago Carrillo por ello. Igual son culpables por acción u omisión. Esto es que consintieron sabiendo. Así que igual el pasado del que se reconoce Iglesias está manchado igualmente con el GAL. Es lo malo de escupir para arriba, que te puede caer en un ojo. Y luego las tonterías de levantar el puño, saludar a los colegas del hemiciclo, darse besos y abrazos. Teatro bufo que una vez tiene gracia, dos molesta a los ojos. Si está preparando las elecciones igual se lleva una sorpresa porque las tonterías reiteradas y el mal gesto no gustan a las personas. Además que la gente que les votó del 15-M ni son comunistas, ni leches, solo son personas que están quemadas de malas gestiones y de abusos de poder. Y eso se combate con mala leche, con palabras duras, pero con muuuucha ironía. Que es lo que le falta a Iglesias.

Y ¿qué decir del becario? Horroso. Si el día de la exposición solo nos habló del acuerdo y nada de un verdadero programa de gobierno, que es lo que se hace en los debates de investidura, en las réplica y contrarréplicas estuvo soso, sin ideas, aburrido, poco brillante, etc. Lo de llevar las réplicas por escrito y desde casa es tomar el pelo a la ciudadanía (como bien dijo Iglesias). Con lo fácil que hubiese sido decirle sobresueldos al sobresueldos, no. Se dedicó al tapón para arriba tapón para abajo. Con Iglesias cometió un error indignante que es usar a los muertos de ETA para echárselos en cara. Hasta Carmén Chacón dejo de aplaudir. No es que sea un error, pro mucha provocación que le haya hecho Iglesias, es que es vergonzoso. Todas las personas saben que el PSOE ha puesto muchos muertos en la lucha contra el terrorismo etarra pero no se utilizan los muertos contra el adversario. Además, un adversario que nada ha tenido que ver con eso. Impresentable. No solo nos ha querido meter un programa liberal sino que se ha mostrado falto de punch parlamentario. Claro como no permite los debates en el PSOE y los que hay están manipulados, pues pasan estas cosas.

Respecto a los outsiders me gustaron mucho Domenech, Alexandra Fernández y Alberto Garzón por contundentes y duros contra el acuerdo, pero irónicos y sin estridencias. Homs y Tardá estuvieron en su tono defendiendo Cataluña y ofreciendo una solución al problema catalán. Y Baldoví de Compromís exigente y duro pero dialogante. Vamos casi fueron mejores los minoritarios que los mayoritarios.

Agradezco que el debate se enriquezca con tantas opiniones nuevas en el Parlamento y se deje lo políticamente correcto fuera, pero es de desear que todos y todas mantengan las formas porque no solo son representantes de la soberanía popular, sino que tienen una función pedagógica que parecen haber olvidado. De verdad, ayer sentí VERGÜENZA.