Análisis político de la realidad que nos rodea desde una perspectiva crítica y de izquierdas.
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
jueves, 5 de enero de 2017
TENEMOS UNA IZQUIERDA QUE NO NOS MERECEMOS
Tenemos una izquierda en España que realmente parece cualquier cosa menos una izquierda. Dando por amortizada a Izquierda Unida, pues así lo quieren sus máximos dirigentes, nos quedan dos partidos que sen encuentran divididos. Para mal o para peor no parece que las soluciones que se aporten en los próximos congresos vayan a mejorar la situación actual. Como máximo tendremos dos partidos con una oligarquía al mando pero ¿con una clara visión ideológica del futuro?
PSOE
El histórico partido socialista se debate en estos momentos entre, al menos, dos posibilidades. Dar continuidad a las políticas de la Gestora y de la Gran Coalición mediante el ascenso al poder de Susana Díaz (o persona interpuesta), o volver a las políticas de nosesabequé de Pedro Sánchez. Y una tercera vía, con Rubalcaba, en la sombra supone seguir en la misma senda.
Susana Díaz encarna lo peor que ha ido gestando el socialismo patrio durante años. Capacidad intelectual bajo cero, gestión para mantenerse en el poder y una ideología trufada de lugares comunes de lz nueva izquierda que fracasó a principios de siglo. O de buenismo si lo prefieren. Pedro Sánchez es lo mismo. No se equivoquen. ¿Cuál es la diferencia? Ninguna. Salvo que en el caso de Sánchez se ha apuntado al carro de la democracia interna en el PSOE. Ni una ni otro tienen proyecto futuro tanto de gestión como ideológico. Dudo que sepan como está configurado el sistema social en la actualidad. Así que para pedirles opinión sobre el futuro, aunque sean deseos, mejor esperamos a otros.
La desgracia del PSOE es que se enfrenta a la aniquilación por dejación de funciones (lo que representaría Díaz) o al encumbramiento al Olimpo socialista de una persona totalmente incapaz, Sánchez. A Díaz le pueden haber tocado los dioses del socialismo, pero a Sánchez le debieron tocar los astros de la negligencia. Se quejan los seguidores de Sánchez que la Gestora está purgando. Pues en la misma forma en que lo hizo el "niño bien". O ¿es que llevarse por delante las federaciones madrileña y gallega no es purgar?. Ninguno de los dos plausibles candidatos son de fiar. Carecen de ideología más allá del mantra de partido y en lo orgánico la democracia es algo que les provoca urticaria.
Algo bueno sí ha ocurrido en los últimos tiempos dentro del PSOE. La Gestora con sus desfachateces ha conseguido transformar a muchos afiliados en militantes. El afiliado es esa persona que acude a reuniones para escuchar, vota lo que le dice su cacique de turno y apoya al partido en la campañas electorales. El militante pelea y habla dentro de la organización, toma posición más ideológica u orgánica, se deja comprar más fácilmente (no quiero obviar lo negativo), pero reclama democracia y compromiso. Ahora en el PSOE existen más militantes y eso supone una inyección de energía positiva en la organización. El proceso dialéctico de situar al PSOE en posiciones de rendirse con total evidencia al bloque en el poder, ha generado su antítesis en la formación de un cuerpo de rebeldes.
El PSOE debería abandonar las chorradas de la Nueva Izquierda, del buenismo, de la moral cristiana que pueblan su actual ideología y pasar a analizar con rigor el sistema. Sigue anclado en un discurso que pertenece a un tiempo que ya pasó. No hay pacto por el bienestar desde hace 30 años como poco, pero se sigue hablando como si la lucha fuese sólo el Estado de Bienestar. ¡No! No quiero un Estado benefactor que sea mal gestionado en favor de unos cuantos amigotes. Así sean de izquierdas o de derechas. El PSOE debe ser consciente de que o se está con el bloque en el poder (como lleva desde 1982) o se está con la ciudadanía. Aquí tampoco se puede estar en misa y repicando. No valen parches liberales para tapar los errores sistémicos. Sino la transformación del propio sistema. Y para eso hace falta entenderlo. Algo que hace muchos años que el PSOE no hace con pensamiento transformador aunque sí con maneras acomodaticias.
Lo ideal sería la presencia de una tercera vía completamente de izquierdas. No García Page no es de izquierdas y Patxi López se parece más a un cura de pueblo. Pero esa tercera vía, que en tiempos pretéritos encarnaba Pérez Tapias, ya no es posible porque la militancia está al puro juego del poder, de la guerra cainita, de la venganza o de la rendición a los poderes fácticos con todo el arsenal. Así que casi mejor que se disolviese y aquí paz y después gloria.
PODEMOS
La situación en el partido morado, no siendo halagüeña, es un pelín mejor que la del partido socialista. Al menos tienen un debate de estrategia política con algún toque ideológico. La división, empero, es bastante más profunda que la del PSOE. Existen tres facciones claramente definidas que van de arriba a abajo en la propia organización. Si pudiesen solventar de manera democrática la existencia y convivencia de las tres facciones tendrían mucho ganado. Pero el carácter leninista del amado líder creo que impedirá ese proceso. Pablo Iglesias está tan pagado de sí mismo que no puede abrirse al pluralismo y a otra cosa que no sea él y su circunstancia. Entiende que el partido es lo que él entiende que es. Esto es, su voluntad y su táctica son las mejores porque son suyas.
El artículo de Monedero diciendo que sin Pablo Iglesias Podemos desaparecería (y os jodéis), es el claro ejemplo de entronización y divinización de una persona en el poder. Querer establecer una capacidad carismática en Iglesias, como se hacía con los reyes medievales, supone que el partido perderá toda capacidad de autoanálisis y de crítica. Ya se ha visto en los últimos procesos regionales como los pablista han ido laminando a los errejonistas con el consentimiento de los anticapitalistas, que se han beneficiado de ello. Idolatrar a Iglesias supone a medio plazo matar el proyecto. Solo hay que mirar lo que ha venido pasando en el PSOE para darse cuenta.
En el debate estratégico las posiciones son más calle y volver a representar al proletariado, que es la opinión de Iglesias, y más diálogo y transformación de la sociedad que es la posición de Errejón. Anticapitalistas están en el viejo estructuralismo leninista y casi no cuentan en esto. La posición de Iglesias puede tener réditos a corto plazo y dar muchas portadas y programas de televisión, pero yerra por dos motivos fundamentales. Primero, la política hecha con las tripas sirve para períodos cortos de movilización pero no para gestionar o crear leyes. Y mientras estemos en un sistema democrático-liberal ese factor es determinante. Y, segundo, porque el sujeto de acción colectiva al que se refiere Iglesias prácticamente no existe. El debate sobre la clase en sí o para sí fue eterno y erróneo y parece que Iglesias persiste en el error. Los factores de producción generan la pertenencia de clase sí, pero si ya no existen los factores que generaban el proletariado (al menos en gran parte de las sociedades occidentales), a poco proletario puedes defender. Además, la determinación de clase tiene un componente supraestructural que los pablistas desestiman.
Creo que la posición de Errejón, que no es completamente incompatible con ciertas dosis de tripas, es mucho más acertada. Para conquistar el poder hay que trabajar con ciertos parámetros supraestructurales o mentales, si se prefiere, que no son incompatibles en sí, pero que sí deben armonizarse. Ganar el pueblo, como reto populista, exige un proceso de transformación societal que necesita de pactos y acuerdos por el camino. Querer que las personas piensen y actúen en el modo correcto para poder transformar el sistema no se consigue con gritos, sino con leyes, republicanismo y mucha pedagogía. Esto Iglesias no lo entiende, pero los errejonistas sí. Por eso sus intentos de pluralizar Podemos, de volver a los círculos, de hacer pueblo. El inconveniente de esta propuesta es que el hambre se pasa hoy, que las mujeres son asesinadas hoy, que el sistema responde. En otras palabras, el tiempo juega en su contra.
Estamos, como se ve, ante un panorama en la izquierda donde los más atractivos (PSOE) son incapaces analizar y ser algo más que un mero apéndice del bloque en el poder. Y los que analizan mejor (PODEMOS) son incapaces de tener una estrategia adecuada.
viernes, 21 de octubre de 2016
LA ABSTENCIÓN ¿TAN MALA ES?
El (no) debate suscitado en el seno del PSOE sobre la conveniencia o no de abstenerse, parece haber establecido dos partes: los barones (amotinados) y el resto. Gran simplificación que no permite claramente establecer criterios lógicos para dilucidar qué podría ser más conveniente. Todo se ha establecido en torno a una ideología débil y pasional y una lucha por el poder dentro de una organización agonizante. Los defensores del No parecen ganar la batalla mediática, es fácil ganarla apelando a la irracionalidad, pero son miles los afiliados que callan o no se expresan. El PSOE se ha situado en el silencio de unos y la política espectáculo de otros. Está el partido en la irreflexibilidad, en lo posicional, en la política del amigo/enemigo y nadie parece querer pararse a pensar y reflexionar seriamente. Y eso que argumento racionales existen a ambos lados, pero es preferible la algarabía (que por cierto suele ser el espacio de los mediocres). Olvidan que cuando el PSOE se ha dejado llevar por la turba y la revuelta es cuando peor le han ido las cosas. Cuando se ha parado a pensar, la ciudadanía le ha apoyado. Lo que debía ser tiempo de reflexión se ha convertido en otra cosa.
Sin duda, como ya comenté en un artículo anterior (Dar la cara aunque te la partan), la consulta a la militancia es la mejor fórmula para salir de esta situación crítica. Algo que los sanchistas y demás cabreados no han solicitado hasta fechas muy recientes. Mala cosa cuando dar la voz a la militancia, esa misma a la que dices defender y alentar, es tu segunda preferencia. Pero para poder llevar a cabo una consulta, los militantes deben estar informados de los pros y los contras de las opciones que se presentan. En este caso terceras elecciones o abstención (pues solo cabe una dicotomía). Deben tener un tiempo de reflexión y debate sereno en las agrupaciones donde ambas opciones sean analizadas en varias sesiones. Eso sí, sin criminalizar al que piense distinto y poniendo las cartas sobre la mesa. Y, por desgracia, esto ya no es posible porque una parte del partido se tiró al monte calentando a las masas, en defensa de un dimisionario y de un Congreso Extraordinario y no del debate verdadero. Aún así, la consulta sería buena aunque entiendo que no la harán. Y las firmas, recogidas con pasión, no servirán para nada porque eran para otro fin. Como dice Hannah Arendt, si la política pierde el sentido comienza a autodestruirse.
Voy a exponer lo que entiendo como postura racional, con algún toque ideológico, en defensa de la abstención. En algún momento compararé lo que afirmo con los argumentos de los contrarios. Parto de la base de que los no abstencionistas se sitúan en un contexto de impecabilidad ideológica muy legítimo y pleno de romanticismo político. Se sitúan en la creencia de que las decisiones que se toman no tienen costes y que la convergencia de las ideas en el bien absoluto (oponerse al PP de todas las formas posibles) garantizan la pureza socialista. Padecen lo que en Ciencia Política se llama efecto espejo, el cual busca lo auténtico en sí mismo (en la mismidad) para obtener coherencia y seguridad ontológica frente a la disolución, la liquidación, la quiebra y el vacío. Algo que viene sufriendo la socialdemocracia europea desde hace años. Mi propuesta, a diferencia de lo expuesto, asume el conflicto político y se sitúa en el realismo (no la realpolitik). En el intento de la disminución del dolor (no niego que exista tal dolor) y en la consecución de una sociedad decente, cuanto menos, alejado de la teología política que nos invade. Por tanto, creo que muchos abstencionistas del PSOE tampoco comprarían mi mercancía, pues los veo más en el pragmatismo individualista. Aún así, sabiendo que arreciarán las críticas, expondré porqué creo que la abstención es una buena solución.
Un factor positivo de abstenerse es el sentido pedagógico que puede tener para la sociedad española. Formando España parte de la cultura europea, han sido numerosas las personas que, a lo largo de la historia, han querido hacer de este país algo distinto a su esencia. Desde Felipe II y su idea de las Españas como salvaguarda y bastión del catolicismo, siguiendo por toda la corriente tradicionalista hasta Franco, así como personas progresistas que se agarran a lo español como pureza frente a un mundo globalizado, hemos estado cerrados a lo que supone normalidad en otros países. Abstenciones y apoyos socialdemócratas a partidos liberales/conservadores han existido y por ello no han dejado de ser alternativa (caso de Francia, por ejemplo). En el caso español abstenerse sin claudicar puede ser una ayuda para formar en la sociedad un sentido cívico distinto. Cambiar la política del bueno/malo, del agonismo que pretende liquidar al adversario a toda costa, cambiar el guerracivilismo patrio por una pedagogía distinta. Ser adversario no supone ser enemigos. La confrontación es trágica y real, sin duda, y dolorosa, pero la superación de la herida es mejor que el óbito continuo. Si una tercera España es posible y deseable, una España sin enemigos, con confrontación, sin estar peleados con nuestro pasaporte, es ahora cuando esa abstención puede ser el primer impulso pedagógico para la misma.
Obviamente, abstenerse supone mellar la ideología socialista actual. va a producir dolor (como dolor producen otras peleas internas), pero hay que ser conscientes de que ninguna ideología es absoluta ni sacra. La defensa del No, salvo rarísimas excepciones, encuentra su fundamento en una verdad absoluta. Por tanto toda acción de esa verdad nos debería llevara a un mundo idílico. Pero la historia nos ha demostrado que no existen esos mundos futuros, que la irreflexividad del mito de la Edad de oro al final genera el desafío de la desaparición. (Todo esto que digo vale igual para el neoliberalismo) Solo desde el realismo y sus distintas variantes el socialismo puede abrirse camino (como hicieron Marx; Bernstein y demás idola tribu socialistas). La ideología ha de ser la inspiración o ética que impulse el análisis y la acción política. Pero si esa llama se traslada a un altar para idolatrarla se pierde perspectiva y el sentido de las cosas. Abstenerse hará daño, pero se lo hará también al mito que encierran las siglas, que no a las acciones políticas. En el parlamento europeo los mismos que aquí se rasgan las vestiduras por el No, votan en favor del TTIP o el CETA junto a liberales y conservadores. Por no hablar de numerosos pactos más. ¿Es lícito ese chalaneo allende nuestras fronteras pero aquí no? Eso suele llamarse doble moral.
Creo que existe igual merma ideológica salvo que lo de aquí se defiende como pureza ideológica. Y en el terreno de la fe solo la creencia es válida y yo no puedo competir porque no hay argumentación posible. Es más ¿cuál es la ideología del PSOE que se va a fracturar? nadie es capaz de explicarla seguramente. Porque en la actualidad el PSOE es un partido cartelizado que vive del Estado, con una ideología líquida más cercana a la última demanda de un "lobby progre" o de la asociación de turno, que a una reflexión global sobre la sociedad que realmente se quiere. Todos los dirigentes, desde los protestones a los amotinados y los que quieren llegar a ser, o son miembros o jamás actuarán en contra del bloque en el poder. Por tanto, si abstenerse sirve para bajar la llama del altar al suelo, ¡¡bendita abstención!!
En el bando del No se dice que da igual ir a terceras elecciones aun sacando 40 diputados. En el bando abstencionista se quieren proteger los 84 que aún se tienen. Ambos tienen razón desde su perspectiva pero la dejan de tener si aplicamos un análisis más global y racional. Ir a terceras elecciones supondría, sin duda, jugar a la ruleta, no sabemos qué número podría salir. O lo que es lo mismo, se podría subir, bajar o quedarse igual. Si el PSOE acude a terceras elecciones, fuera de otras posibles consecuencias, conservará probablemente la pureza ideológica líquida en la que está ahora con más o menos 40 diputados (si hacemos caso a las encuestas). Habrá ganado lo puro, pero también la irrelevancia política (que es la otra cara de la moneda). Y el PSOE pasará de ser lo que se construyó desde la transición a ser el partido Anguita. Puro, irrelevante y simpático. Eso sí, con deudas y cerrando agrupaciones por falta de presupuesto. Se hará socialismo de ordenador y poco más. Paradógicamente, además, el partido quedaría en las manos de los cargos públicos. Si se quejaban de la oligarquía de las baronías, en ese caso tendrían el doble. Pero puros y absolutos.
¿La abstención propiciaría no estar en la irrelevancia? No se puede afirmar categóricamente. Lo único que da la abstención es tiempo para pensar y saber qué ser. Algo sumamente necesario y fundamental en estos momentos. Evidentemente con 85 diputados se estaría mejor numéricamente y eso proporciona una serie de beneficios que con 40 no se tiene. Mas es el tiempo lo que resulta fundamental Y más ahora que la militancia parece haber tomado conciencia de que sin su participación activa las cosas no se mueven y no cambian (o cambian a peor). La abstención permitiría canalizar toda esa energía de las bases en algo productivo, positivo y programático. Posiblemente los que defienden las abstención desde la cúpula no quieran esto, pero ahora es el momento de la rebelión racional, no de la pasional. De todo esto pueden surgir liderazgos (verdaderos) que reconduzcan la situación o no, mas el riesgo se corre con esperanza. Que la limpieza de corrales se haga desde la base y no desde la cúpula. Que sea la militancia la que elimine. No me vale que unos caudillos quiten a otros para ponerse ellos (y caudillos, césares, y demás unipersonalismos hay en la ejecutiva federal y en el resto de organismos), para eso mejor no tocar nada. Han de ser las bases quienes aporten el fulgor del cambio. Y eso con elecciones y decepciones mediante no es posible.
Un tema recurrente de los baluartes del No es que apoyar al PP sería legitimar la corrupción de ese partido. la corrupción es un grave problema que existe en los partidos cuando se sienten intocables o de personas sinvergüenzas. Ningún partido en España se ha visto libre de casos de corrupción. Pero si es malo para el PP, también lo será para el PDC del 3% catalán ¿no? Y el PSOE debería dejar el gobierno de Andalucía por los EREs y los Cursos de Formación ¿no? Y en corrupción no hay gradación, toda es terrible. Y si esa corrupción está derivada de sentirse intocables ¿debería el PSOE permitir que obtengan las mayoría absoluta o relativa junto a Cs? Yo entiendo que no. Que ahora es el momento en que, gracias a la abstención, se pueden endurecer las leyes anticorrupción, que se puede poner en su sitio al PP y, lo principal,regenerar el sistema entre todos. Como corrupción tienen todos (algunas cosas van saliendo de Cs y de Podemos), lo mejor es aprovechar que ningún partido tiene realmente una fortaleza suficiente en el parlamento para atajar de raíz este mal de nuestro sistema. Caiga quien caiga. Políticos y empresarios.
Según los del No, nadie garantiza que el PP vaya a aguantar mucho tiempo gobernando sin chantajear al PSOE para más cosas. Obviando que el 80% de los presupuestos están determinados por Bruselas, pues estamos intervenidos de facto, no creo que por ellos nos vayan a chantajear. Las palabras de unos y otros no son más que puro teatro. Son lentejas presupuestarias. Y si recurren al chantaje continuo la merma será de ellos y no del PSOE. Con el paso que va a dar, el PSOE va a llevar el sentido democrático a un puesto desconocido en España, si el PP lo niega pierde ahora y dentro de un año. Así que habrá gobierno, al menos, durante dos años. Y en ese tiempo el PSOE es capaz de pensarse y de resurgir. Incluso en menos tiempo. Además, se puede añadir que España está sometida a una grave crisis sistémica cuya única salida es una serie de consensos para cambiar las partes afectadas de la estructura política. Abstenerse, por tanto, no es para claudicar continuamente sino para negociar importantes reformas que son vitales. Y ahí sí podrá el PSOE mostrar su ideología (nueva o reformada). Sin olvidar que la grave crisis económica, la que sufren los ciudadanos que son los que realmente importan en toda esta historia, necesita de normalidad y tranquilidad para poder ser superada con garantías. España, entonces, está frente a dos grandes retos que determinarán su futuro y un PSOE puro e irrelevante no sería de ayuda. Un PSOE con cabeza sí lo podría hacer.
Otra cuestión, que es olvidada por unos y por otros, es que incluso en una mala situación, existen en el Estado numerosos intersticios por los que se puede atacar al bloque en el poder. La coalición dominante puede creer que vence, pero el parlamento como soberanía popular es una fuente de legitimación enorme. Si la postura del PP fuese vetar todas las iniciativas del Parlamento quebraría los propios fundamentos de la democracia y tendría que salir huyendo porque ni la coalición dominante podría protegerlo (ya tienen al PP naranja). Y la coalición dominante quiere tranquilidad y mesura para poder seguir siéndolo. Además si esa fuese la actitud del PP, tras el paso dado por el PSOE, el sorpasso se lo darían los socialista a los populares. Lo que quiero decir es que con la abstención iríamos a una legislatura de consensos, debates y diálogo. Y en ese terreno el PSOE puede obtener muchos beneficios para la ciudadanía y frente a opositores a su izquierda.
Por cierto, ¿quién ha dicho que tras unas terceras elecciones no fuese necesaria la abstención del PSOE? Nadie puede garantizar lo contrario. Pero ir a esas terceras elecciones harían un gran daño a la democracia que nos hemos dado, por imperfecta que sea. Sufriría tal desgaste que habría que ver por dónde saldría. Ahí sí que habría caldo de cultivo para las tenebrosas fuerzas ocultas que siempre acechan a la democracia. Y abstenerse en unas terceras sí que sería claudicar y la desaparición del PSOE. Y los oponentes tan contentos. Si en Podemos y en parte del PP no ven con malos ojos las terceras elecciones, debería ser suficiente motivo para reflexionar entre las huestes socialistas.
Dijo en su momento Pablo Iglesias que había que ser españoles antes que socialistas, que los problemas de España eran los mismos que los del proletariado. Y en eso seguimos. La abstención, que para unos es un mal mayor y para otros uno menor, para mí es una decisión trágica que hay que tomar, pero que puede ser positiva si se canaliza bien. Es la oportunidad de generar un movimiento pedagógico que regenere mentalidades y actitudes. Es ganar un tiempo precioso para pensar qué debe ser el PSOE, si seguir la senda líquida y agonistica del zapaterismo y que le ha llevado hasta aquí, o ser un verdadero partido de izquierdas del siglo XXI. De esto por mor del espacio no hablaré aquí sino en el siguiente artículo. La abstención no debe ser una claudicación al poder de la coalición dominante del bloque en el poder (si es que es posible), al contrario debe ser la primera piedra del cambio radical. Pero para eso hay que ganar la batalla ideológica y con el pensamiento líquido, pobre y bioideológico del PSOE actual no es posible. Porque actualmente el PSOE no es más que el lado buenista del bloque en el poder. Y esto lo desean amotinados y cabreados porque comen de ello. Así pues abstención sí, pero para transformarse y transformar. No para ser corifeos de Podemos, del PP, de Cs o del sursum corda. Todo ello sin olvidar que no hay verdades absolutas pero sí personas que dependen de lo que se haga en los próximos años en España.
miércoles, 12 de octubre de 2016
JOSÉ ANTONIO RODRÍGUEZ, O COMO MANIPULAR A LA BUENA GENTE EN PROVECHO PROPIO
José Antonio Rodríguez, más conocido como el Alcalde de Jun, ha lanzado una campaña de recogida de firmas entre la militancia socialista. Se pretende con esta iniciativa llevar a más de 90.000 firmas para solicitar la convocatoria de un Congreso Extraordinario a la mayor brevedad posible en el PSOE. Una propuesta que muchos calificarán de intachable, sin duda. ¿Pero tiene un fin realmente orgánico?
La Gestora elegida después de la dimisión de Pedro Sánchez tiene la obligación estatutaria de convocar un Congreso Extraordinario a la mayor brevedad posible y, si quisiese, con el apoyo del Comité Federal. Eso sí, solo podría plantearse en lo que determinase el orden del día previsto en la convocatoria del Congreso Extraordinario.
Nuestro sin par Alcalde de Jun está recogiendo firmas para optar a la Convocatoria sumando la mitad más uno de los militantes, tal y como reflejan los estatutos (art. 34.2). Pero está escondiendo cuál va a ser ese orden del día y el lugar de celebración. De hecho está obligado a decirlo al presentar las firmas. ¿Por qué no ha hecho público el orden del día? ¿Esconde alguna intención secreta? O ¿todo esto no es más que una campaña en su favor y en contra de Susana Díaz?
Al ser extraordinario el congreso, obviamente no hay ponencia marco y no se podrá debatir sobre el posicionamiento global e ideológico del partido. Si se pretenden modificar estatutos tendría que adelantarlo el Sr. Rodríguez. Pero su convocatoria nunca, lean bien, nunca podría proponer la elección de una ejecutiva nueva. La utilización del art. 34.2 se refiere a cuestiones excepcionales o concretas, entre las que no cabe la elección de ejecutiva porque esa capacidad reside en la Gestora y el Comité Federal en estos momentos.
¿Cuáles son las prisas? Me temo que esta manipulación que se está efectuando entre la militancia va más allá de la defensa democrática. Está intentando dar un palo a Susana Díaz con la que lleva enfrentado años. Está intentando aprovecharse personalmente de la furia desatada en el PSOE por lo acontecido en las últimas fechas. Porque realmente ese Congreso Extraordinario que intenta convocar no serviría para nada realmente. Estaría bien como reunión de amigos pero poco más.
La Gestora, seguramente, convocará el nuevo Congreso y elección de la secretaría general con todas las garantías que piden la mayoría de militantes con cabeza. Esto es, con su ponencia Marco, sus modificaciones estatutarias, su debate con tranquilidad sobre el estado del partido, sus congresos regionales, etcétera. Lo que pretende el alcalde de Jun es hurtar ese debate de todos y todas con sosiego y seguir en la lucha encarnizada, personal y sin cabeza en beneficio propio.
Yo solicitaría un congreso con asistencia de 2000 afiliados (número máximo permitido) para que el debate no solo sea de los cabeza de delegación, que haya una verdadera defensa de las enmiendas en las comisiones y pleno, que se haga una modificación hacia la democracia y la federalización real del partido en los estatutos, que se hable de ideología y no de personas, o de proyectos generales y no de particularismos. Pero todo eso no aparece en el congreso extraordinario del alcalde de Jun. Solo está en seguir removiendo las vísceras por su enfrentamiento con la secretaria general de Andalucía. Es la rebelión de los cuadros medios (tan caciques o más que los barones) frente a los señores feudales.
Y lo peor de todo es que la buena gente del PSOE está firmando sin saber para qué realmente. Pero como ha ocurrido en otras ocasiones, al final no presentará las firmas necesarias antes de que la Gestora haya convocado un congreso en condiciones y no uno exprés e inútil. Y dirá que la culpa es de los demás.
Y lo peor de todo esto es que esta acción personalista y demagógica está tapando la iniciativa de solicitar una consulta a la militancia para decidir sobre la abstención, las terceras elecciones o lo que sea que ha puesto en marcha Izquierda Socialista. Seguimos en el personalismo y las vísceras y no en lo global y lo ideológico. ¡Partido!
Al ser extraordinario el congreso, obviamente no hay ponencia marco y no se podrá debatir sobre el posicionamiento global e ideológico del partido. Si se pretenden modificar estatutos tendría que adelantarlo el Sr. Rodríguez. Pero su convocatoria nunca, lean bien, nunca podría proponer la elección de una ejecutiva nueva. La utilización del art. 34.2 se refiere a cuestiones excepcionales o concretas, entre las que no cabe la elección de ejecutiva porque esa capacidad reside en la Gestora y el Comité Federal en estos momentos.
¿Cuáles son las prisas? Me temo que esta manipulación que se está efectuando entre la militancia va más allá de la defensa democrática. Está intentando dar un palo a Susana Díaz con la que lleva enfrentado años. Está intentando aprovecharse personalmente de la furia desatada en el PSOE por lo acontecido en las últimas fechas. Porque realmente ese Congreso Extraordinario que intenta convocar no serviría para nada realmente. Estaría bien como reunión de amigos pero poco más.
La Gestora, seguramente, convocará el nuevo Congreso y elección de la secretaría general con todas las garantías que piden la mayoría de militantes con cabeza. Esto es, con su ponencia Marco, sus modificaciones estatutarias, su debate con tranquilidad sobre el estado del partido, sus congresos regionales, etcétera. Lo que pretende el alcalde de Jun es hurtar ese debate de todos y todas con sosiego y seguir en la lucha encarnizada, personal y sin cabeza en beneficio propio.
Yo solicitaría un congreso con asistencia de 2000 afiliados (número máximo permitido) para que el debate no solo sea de los cabeza de delegación, que haya una verdadera defensa de las enmiendas en las comisiones y pleno, que se haga una modificación hacia la democracia y la federalización real del partido en los estatutos, que se hable de ideología y no de personas, o de proyectos generales y no de particularismos. Pero todo eso no aparece en el congreso extraordinario del alcalde de Jun. Solo está en seguir removiendo las vísceras por su enfrentamiento con la secretaria general de Andalucía. Es la rebelión de los cuadros medios (tan caciques o más que los barones) frente a los señores feudales.
Y lo peor de todo es que la buena gente del PSOE está firmando sin saber para qué realmente. Pero como ha ocurrido en otras ocasiones, al final no presentará las firmas necesarias antes de que la Gestora haya convocado un congreso en condiciones y no uno exprés e inútil. Y dirá que la culpa es de los demás.
Y lo peor de todo esto es que esta acción personalista y demagógica está tapando la iniciativa de solicitar una consulta a la militancia para decidir sobre la abstención, las terceras elecciones o lo que sea que ha puesto en marcha Izquierda Socialista. Seguimos en el personalismo y las vísceras y no en lo global y lo ideológico. ¡Partido!
martes, 11 de octubre de 2016
¿CÓMO HUBIESE SIDO UN GOBIERNO ALTERNATIVO? POLÍTICA FICCIÓN CRÍTICA
En el Huffington Post de hoy, 11 de octubre, Gonzalo Velasco, filósofo de la Universidad Camilo José Cela (por tanto ex-compañero de Pedro Sánchez), nos ha dibujado una prospección de lo que podía haber sido y significado la formación de un gobierno alternativo o frankestein para el PSOE (PSOE: lo que podría haber sido y ya no será). Observo que su componente filosófico parece no ser el positivismo y se decanta por la especulación y el deber ser. Digo esto porque parte de supuestos no insertados en la realidad que hemos venido observando. Lógicamente, como politólogo que soy, parto de la realidad de la complejidad política y social para analizar y teorizar. Desde mi punto de vista el análisis de Velasco está más cercano a la Utopía de Tomás Moro o al idealismo alemán que al análisis de los datos que manejamos. Datos muchas veces subjetivos, porque trabajamos con seres humanos y la subjetividad es parte de los mismos, pero datos cuando menos razonables.
Dentro de las subjetividades comienza Velasco, en su análisis parasociológico, introduciendo que el acuerdo con todos esos grupos políticos permitiría al PSOE un mejor anclaje regional y salir de sus caladeros de votos habituales. Visto así parece hasta lógico, pero debemos ver cómo lo dice él: "Aceptar la especificidad e igual dignidad de los sujetos políticos de estos territorios les habría permitido volver a entrar en liza por la confianza de gallegos, vascos y catalanes, imprescindibles para salir airosos a escala nacional". Según nuestro filósofo el PSOE jamás ha reconocido la especificidad de estos partidos, algo que la historia demuestra falso. Que yo recuerde el PSOE ha gobernado junto al BNG en Galicia, junto al PNV en Euskadi y junto a ERC en Cataluña. ¿Qué mayor reconocimiento les podría dar? El problema actual con Las Mareas y ERC es que solicitan un referéndum de independencia en el mejor de los casos, cuando no salirse directamente del Estado español. Y eso choca con el patriotismo constitucional que defiende el PSOE. El socialismo patrio no ha virado hacia el tradicionalismo, sigue en su misma concepción de nación de naciones conformada por el respeto a las leyes que todos nos hemos dado (soberanía nacional). Y aún menos el PSOE ha calificado alguna vez de indignas esas posiciones.
Además, los datos sociológicos e históricos muestran que el PSOE en esos territorios ha perdido fuerza por distintas razones, que poco o nada tienen que ver algunas con el regionalismo. En Galicia, el PSdG es un partido roto literalmente desde los tiempos de Francisco Vázquez, al menos. Un partido dominado por un gran señor y distintos pequeños caciques, que han hecho y deshecho a su antojo. Principalmente Pepe Blanco en la última década. Pero no solo eso, sino que también es el representante más caduco del socialismo patrio. Así pues, no es tanto el regionalismo como estructural e ideológico.
En el País Vasco, el problema sí tiene un componente regional. Patxi López (miembro afín a Pedro Sánchez, no lo olvidemos) se desentendió del vasquismo socialista que había sido típico del PSE. Pero ha sido incluso peor el despropósito continuo que ha venido después de salir de la lehendakaritza sin vasquismo constitucional y sin propuestas realmente propias en el apoyo al gobierno del PNV y al trabajo en las calles.
Y en Cataluña los datos sí son tozudos. Según éstos, los votos del PSC han ido al caladero de Ciudadanos, que son quienes realmente les han comido el terreno. Han dejado de representar al español que se siente realmente cómodo siendo también catalán y que no quiere que le atosiguen por su origen. El currante de la SEAT o la gauche divine tampoco están ya en el PSC representados. Se han vuelto catalanistas posibilistas. Esto es, les gustaría independizarse pero más adelante, poco a poco. O si se prefiere son fueristas a los que los trabajadores comienzan a molestar un poco por no ser tan divinos como ellos. Así pues no es un problema regionalista lo que hay en Cataluña.
Pero hablar de estos territorios esconde una realidad. Tanto en Madrid como en el País valenciano, y en otras regiones (sin nacionalismo o regionalismos), el PSOE ha bajado tanto o más en votos. Por tanto el problema debe estar en otro lugar. Y compartir gobierno con unos u otros no te va a reportar más votos en esas regiones.
Velasco nos habla de recuperar a al juventud gracias al gobierno frankestein. En este punto hay mucha más lógica que en el anterior y los datos demuestran que los jóvenes, en su mayoría, no votan al PSOE. ¿Ven al PSOE como casta? Sin duda. ¿En las últimas elecciones han votado con las tripas por la situación de crisis económica y hartazgo político? También. ¿Formar ese tipo de gobierno serviría de vaso comunicante con la juventud? No es tan obvio. Tal y como plantea nuestro filósofo su hipótesis onírica, parece que ni Podemos, IU o Compromís existan en el gobierno. Da por hecho que sería un gobierno monocolor. Y aquí está el problema. Ni por asomo Podemos dejaría de estar en el gobierno del Estado. Dos razones para ello. Una, Pablo Iglesias siempre ha querido participar para controlar al PSOE ya que no se fían. Y, segunda, no van a dejar de subirse al poder y ejercer la presión suficiente para lograr una cultura hegemónica afín a sus propósitos (sean estos los que sean). Incluso una tercera posibilidad como es la de acceder a cargos y dar alicientes a sus cuadros. Por tanto, los que aprovecharían a sus votantes (los jóvenes) serían Podemos, IU o Compromís. No conozco una regla de tres que demuestre que una capa generacional (que no lo hace) apoyaría al PSOE por compartir gobierno con Podemos y demás partidos. Ya se encargarían estos últimos de impedirlo, además.
Pero no solo recuperaría a los jóvenes sino que ejercería de catalizador de demandas. "Asimilar las demandas y transformarlas en reformas moderadas, capaces de contentar a un espectro sociológico de amplio alcance" afirma nuestro idealista. La afirmación contiene tres posibles errores. Uno sociológico, uno político y un tercero de realismo político. El sociológico supone que la moderación de las demandas atraería a un mayor espectro sociológico al PSOE. ¿Por qué? Si hasta el momento los datos demuestran que el abandono de los votantes socialistas ha sido por ser, precisamente, moderados ¿por qué habrían de volver? Si las preferencias fuesen solamente políticas moderadas hubieran votado PSOE y no Podemos. Eso sería un voto racional y lógico, pero quien ha dejado al PSOE ha sido por cabreo y hartazgo de moderación. Y quien se ha ido por la derecha ha sido por incongruencia con el patriotismo constitucional. No hay ningún dato de los que disponemos que refuerce esa idea en el plano sociológico.
El posible error político se fundamenta en que Podemos, que compartiría gobierno de una manera u otra, podría aceptar alguna moderación en las leyes (pongamos Educación, por ejemplo), pero no en todos los casos porque le haría perder sus bases. ¿Alguien cree que va a renunciar a cargar impositivamente a los más ricos? ¿Que van a renunciar legislar contra los bancos? ¿Que van a aceptar una reforma light de la Constitución? De ningún modo. Y eso estando en el gobierno. Estando fuera renunciarían a muy pocas cosas porque para ellos todo es ganancia electoral y política. Y generar inestabilidad sistémica no es un problema para Podemos, y menos después de escuchar a Pablo Iglesias afirmar que han de volver al discurso duro. Y estando en el gobierno transaccionarían las leyes de los ministerios socialistas pero casi nada en las leyes que afectasen a sus propios ministerios. No seamos ilusos, las broncas en las reuniones de secretarios de estado y del consejo de ministros serían épicas. Por tanto, el PSOE sería prisionero de Podemos, los cuales, además comunican mejor.
Y respecto al posible error de realismo político, solo cabe decir que en ningún momento se ha tenido en cuenta la política de recortes que se va a tener que hacer sí o sí. cabe saltarse la ley, como hace Podemos en el Ayuntamiento de Madrid, pero no está en la agenda del PSOE y crearía una grave fricción entre ambos. Si a esto le sumamos que, durante un año al menos, estarían casi sin dinero para desarrollar políticas nuevas. Lo que significa que ni unos ni otros podrían sacar rédito electoral alguno. Y lo peor es que las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos se quejarían de la ineficacia del gobierno que les deja sin dinero, sobrecargando de esta forma el sistema estatal.
Así ni se atrae a los jóvenes, ni a las capas medias, ni nada. Es más, la historia nos ha demostrado algo. Después de un aluvión de intensidad política (especialmente positiva) siempre llega el desencanto. Y ese desencanto afectaría a quienes estuviesen en el gobierno obviamente. Y ahí tendríamos otra bronca en base a las responsabilidades de unos y otros en la consumación de ese desencanto. Pensar que ese gobierno iba a traer el maná y no lo ha traído llevaría a numerosos ciudadanos a encerrarse en sus casas y volver al escepticismo en el mejor de los casos. Algo así pasó en el periodo 1979-1982 en España.
La realpolitik y el análisis científico ayudan en ocasiones a no lanzarse al voluntarismo o al utopismo. Ni a soltar boutades como que el PSOE no participó en Las Mareas (blanca, verde, etc.) o distintos movimientos sociales. Cuando la realidad es que ha estado en todos desde el principio, antes incluso que las gentes de Podemos, y sigue estando. O que debe existir una relación osmótica entre partidos y sociedad civil para evitar el cisma generacional. ¿Acaso no existe ya esa relación? y, por otro lado, ¿es pertinente esa relación o es mejor un diálogo desde la independencia? Y, la última boutade, sugerir que solo un líder carismático puede solventar esto, es como pedir que se nos aparezca la virgen de Fátima. Es desconocer el significado del líder carismático y su rareza dentro del mundo político y del liderazgo. Con que hubiese un líder valdría. Pero, vamos, nunca podría ser quien él afirma: Ángel Gabilondo. Este hombre tiene muchas virtudes intelectuales pero no es un líder ni en potencia. Y él es consciente de ello y por eso evita ciertas responsabilidades. Además que no es miembro del PSOE, lo cual es un matiz en su contra. Todo esto huele más bien a sanchismo encubierto.
Desde el liberalismo democrático hasta la extrema izquierda hubiésemos deseado que se produjese ese gobierno de progreso (ahora lo veo harto complicado después de lo acontecido en el PSOE). Pero hay que ser realistas. Al beneficio de expulsar al presidente plasmagórico y sus secuaces (y propiciar en el PP una regeneración difícil) y cambiar el ritmo político en España, hay que contraponer las dificultades y la realidad. No vale escenificar esa posibilidad como una Edad de Oro. Como un nuevo tiempo donde nacería el hombre nuevo. No. Habría muchas dificultades que hay que exponer para no llevarnos a engaño, ni pensar que todo va a ser felicidad. Hay caracteres encontrados; distintos ritmos de cambio; confrontaciones ideológicas entre socialismo y populismo; poco dinero en las arcas; y un problema secesionista que no se resuelve con federalismos chapuceros (eso cuando se sabe de lo que se habla, porque lo que me enseñaron a mí los expertos no se parece a lo que exponen algunos. Es más creo que confunden federalismo con otra cosa). Es tiempo de realismo político y creo que entre los partidos que quieren el cambio hay poco o nada de eso.
Hasta que no se baje al análisis del suelo, de la realidad compleja, a utilizar la racionalidad y ser valientes en exponer a la ciudadanía los diferentes escenarios a encarar. Cualquier intento de gobierno de progreso traerá broncas, frustraciones y, al final, una mayoría conservadora si no se explican las cosas. Por desgracia desde el 20-D todos han mirado más por sus intereses particulares que por los de la ciudadanía. Y artículos utópicos como este de Gonzalo Velasco solo llevan a generar ilusiones falsas. Cabeza e ilusión; ideología y racionalismo; libertad y seguridad. Lo demás es vivir en la isla de Tomás Moro.
Etiquetas:
Ciudadanos,
Compromís,
Crisis PSOE,
Electoralismo,
En Marea,
España,
Estrategia política,
ética,
gobierno,
Gonzalo Velasco,
IU,
nacionalismo,
Oligarquía,
Pablo Iglesias,
PSC,
PSOE
lunes, 26 de septiembre de 2016
SÁNCHEZ Y LUENA ENTRAN EN BARRENA
La batalla por el poder dentro del PSOE estaba lanzada después de los malos resultados del 26 de junio y, especialmente, por la respuesta que ofreció Pedro Sánchez tanto la noche electoral como en el comité federal posterior. Había entrado en un impasse, tan solo alterado, mínimamente, por alguna declaración suelta de dirigente menor o alguna boutade de la propia ejecutiva. ¿Había reuniones y filtraciones? Sí. ¿Que todos sabíamos que iba a caer Sánchez? También. Pero, por mor de cierto sentido de la responsabilidad política, se dejaba hacer a quien correspondía (Rajoy).
En esto, Sánchez volvió de las eternas vacaciones en plan soberbio (y no lo digo por el No es No) atacando a todo aquel que discrepase de él. Una vez pasada la fallida investidura del presidente plasmagórico (Sánchez no quedaba como el único en palmar una investidura y su ego quedaba a salvo), algunos barones reclamaron un debate serio. Y aquí es donde la soberbia del secretario general socialista estalló y se lanzó a un ataque contra los suyos. Como los malos boxeadores que, cuando se ven acorralados y al borde del KO, lanzan golpes "tipo molinillo" para defenderse y ver si enganchan un golpe certero, Sánchez ha convocado primarias y congreso federal.
En vez de tener la dignidad de dimitir, tras otra noche histórica de derrotas electorales, se lanza al ataque molinillo junto a su secuaz Luena y los pelotas de la ejecutiva que aún le quedan (¡Ay madre, lo que cuesta dejar un sillón y trabajar!). Para poder entender que esto no es más que un intento de salvar tan solo su "culo" y en nada piensan en el partido, contextualicemos.
Primero, la Comisión Permanente de la Ejecutiva Federal no tiene capacidad de convocar nada. Es más, debe ser la Ejecutiva Federal completa la que proponga al Comité Federal la convocatoria y el calendario. Por tanto, ni Sánchez, ni Luena están legitimados para convocar nada, ni para proponer nada sin aceptación de la Ejecutiva.
Segundo, solo el Comité Federal tiene capacidad de convocatoria del Congreso federal y del Calendario de Primarias. Así que por mucho que quieran Sánchez y Luena, las fechas propuestas ilegítimamente, pueden ser removidas por el CF. Algo que, me da en la nariz, que hará el mismo 1 de octubre. Pero las fechas propuestas sí son parte del análisis que desarrollaré a continuación.
Y tercero, en espera de que los resultados electorales fuesen dignos lanzaron el bulo entre los medios de comunicación de que el pacto de izquierdas estaba ya hecho (incluso con el apoyo de ERC). Ni les ha servido para subir voto en gallegas y vascas (una de sus pretensiones), ni les ha servido para que pidan su cabeza a voces desde las distintas federaciones. Han mareado la perdiz para salvar su cara solamente. Y más si tenemos en cuenta que hoy mismo Podemos de Castilla La Mancha ha roto, con altavoces enormes, su pacto con el PSOE CLM.
¿Por qué digo que entran en barrena? Porque todo esto no es en favor de la democracia interna, ni en favor de la militancia (como ahora veremos), tan solo es para tener munición contra los dirigentes regionales que, ya, se han rebelado contra ellos. Quieren seguir en el poder a toda costa sin importarles el propio partido. Si con todo esto lograsen sacar 20 escaños (los suyos) ellos y ellas serían felices. Lo que pase fuera de su mundo les da igual.
Pero no solo eso, las propuestas de primarias y congreso son de una gravísima irresponsabilidad política. En primer lugar, porque el país se encuentra en una situación de interinidad que no quedará resuelta hasta que algún candidato obtenga la investidura o pasen las terceras elecciones (y aún así habría que ver). Ponen al partido contra la situación política actual. Y en segundo lugar, porque ellos mismos rompen su propio discurso de la formación de un gobierno de cambio. Si estás seguro de lograrlo no convocas primarias porque podría suceder que lograses el pacto y a la vez perdieses las primarias. Si yo tuviese el convencimiento de que eso es lo necesario no convocaría nada. Esperaría hasta lograr el acuerdo del cambio. Por tanto, al convocar primarias doy a entender que ni gobierno del cambio, ni nada por el estilo es lo que está en mi pensamiento.
Nunca han tenido intención de formar gobierno por la izquierda como queda demostrado, y sí solo salvarse ellos mismos al precio que sea. Incluso destruyendo al propio partido si hiciese falta. Las personas que militan en el PSOE saben de sobra que desde hace años no hay renovación de ideas, de estructuras o de familias. Es más, son plenamente conscientes de la anomía en que se encuentra el partido. Y estas acciones solo redundan en ello. Las baronías no es que estén libres de pecado, también son parte del problema, pero no están al frente del PSOE federal. Por tanto, la ejecutiva ha descubierto sus cartas y ha desligitimado su propio discurso al proponer unas fechas que se solapan con posibles pactos (que no quieren ni han querido Sánchez y sus amigos).
Pero es que además las fechas son imposibles si nos atenemos a los reglamentos internos (lo que da que pensar que carecen del sentido del cálculo temporal, al menos). Quieren primarias el 23 de octubre, bien. Y según el reglamento existen quince días para la recogida de avales y quince días para la campaña electoral, al ser unas primarias ordinarias (y este dato es importante). Por tanto, aunque el comité federal las aprobase el mismo día uno, ¿las primarias se celebrarían el día? 1 de noviembre. O ¿es que piensan saltarse los estatutos, otra vez, para asegurarse ellos el poder? Eso están intentando, pero vamos, lo indignante es que piensen que los militantes del PSOE son estúpidos y no saben ni los estatutos ni contar. Es más, la fecha del 23 está situada para presionar con negociaciones falsas y posibles investiduras.
Vayamos con las fechas del Congreso Federal que desean para los días 1 y 2 de diciembre. Si el Comité Federal aceptase la convocatoria de Congreso, la Ejecutiva Federal debería presentar, al menos con una semana de antelación la Ponencia Marco para el debate y enmienda de la misma. Luena debería presentarla con el visto bueno del nuevo Secretario General como poco el 1 de noviembre. Al siguiente fin de semana, por tanto, serían los debates y elecciones de delegados en las agrupaciones locales. Al siguiente, los Congresos Provinciales. Y al siguiente los regionales. ¿En qué fechas se convocarían los regionales? El 1 y 2 de diciembre curiosamente. Así que el Congreso Federal solo podría hacerse el 8 y 9 de diciembre en pleno puente y en plena campaña electoral. Vamos la O con un canuto.
Pero imaginemos el escenario de que se aprueben esas fechas y se inserten a cascoporro. En ese caso, se estaría imposibilitando a la militancia el ejercer su derecho de sufragio activo y se le engañaría en el pasivo. Me explico. Se impediría que alguien, como sucedió con Pérez Tapias, fuera de los círculos de poder se presentase. Y, además, se impediría el debate real sobre la situación del partido, del país y de las necesarias reformas democratizadoras que necesita el PSOE para no estar en manos de unos pocos y menos de las ejecutivas de todos los niveles. Se impediría, por tanto, el mínimo sentido democrático que se espera.
¿Qué haría yo? Cargarme a Sánchez en el próximo Comité Federal. Nombrar una gestora que negociase con Rajoy una abstención a cambio de la transformación de estas Cortes en Constituyentes en el plazo máximo de dos años. Algunos dirán, con razón, que es darle el poder a la derecha. Sí, es cierto. Pero no deja de ser menos cierto que sería un gobierno en minoría (sin poder legislar casi nada) y temporal hasta la reforma de la Constitución. En este período daría tiempo al PSOE, y creo que a Podemos también, para enterrar las cuitas internas y renovarse personal, estructural e ideológicamente para poder ser una alternativa de cambio real para la sociedad.
Además, con la reforma constitucional cambiaría el sistema electoral, se podría hacer un encaje territorial confederal, se establecerían con racionalidad las competencias estatales, regionales y locales y se podrían consagrar ciertos derechos constitucionalmente. Tal y como está el Parlamento compuesto ahora sería una Constitución de amplio consenso, que es lo ideal. Y en las siguientes elecciones, y un nuevo sistema electoral, las cosas serían radicalmente distintas. No digo que favorables a unos y otros, sino distintas. Item más, durante los debates constitucionales se permitiría a la ciudadanía ver las propuestas reales de los políticos y ello ayudaría a mejorar la cultura política.
Pero lo que pretende ahora Sánchez y sus corifeos no. Es más, deberían mandarlos a su casa y a un trabajo en la vida normal a todos y todas por un laaaaargo período.
PS. ¿Se atrevería Rajoy a negociar la abstención o también es postureo? Si lo segundo, la táctica daría al PSOE un millón de votos así sin más.
PS. ¿Se atrevería Rajoy a negociar la abstención o también es postureo? Si lo segundo, la táctica daría al PSOE un millón de votos así sin más.
jueves, 22 de septiembre de 2016
EL QUE SE MUEVE NO SALE EN LA FOTO
Esta frase que se le adjudica a Alfonso Guerra bien podrían aplicársela la Ejecutiva Federal y las baronías del PSOE. Todos se mueven para salir en la foto e igual todos se quedan sin aparecer.
El problema que atenaza al PSOE no es tanto con quién pactar, sino de falta de programa ideológico y de estructura esclerotizada por unos estatutos que Rodríguez Zapatero impuso para salvaguardarse. Si a eso le añadimos unas falsas primarias, impuestas para el secretario general sin estar en los estatutos y reglamentadas, pues tenemos la casa sin barrer.
En esta batalla se están diciendo cosas de un lado y de otro, bien directamente como Guillermo Fernández Vara, bien mediante la miríada de trolls y pelotas de turno. Pero todo son falsedades o medias verdades como vamos a ver.
En primer lugar, los sanchistas afirman que el secretario general fue elegido por la mayoría de los militantes del PSOE. Falso. Como candidato no fue elegido por nadie ni para diciembre, ni para junio. Un reglamento oligárquico y la escasez de tiempo impidieron a otras opciones presentarse. Ahora bien si lo que quieren decir es que fue elegido secretario general con mayoría, también mienten (aunque con menor intensidad). Pedro Sánchez, al que algunos querrían apodar como el breve, fue votado por el 48,63% de un 66% de participación de la militancia. Por tanto, tiene el apoyo de 32, 09% de la militancia socialista. Vamos ni un tercio de apoyo real. Y si a eso le sumas que quienes le apoyaron haciendo presión ya no le apoyan... calculen ustedes cuánta gente le apoya en estos momentos.
Otra mentira, esta utilizada por sanchistas y baronías. Según unos, el secretario general no puede apoyar un gobierno del PP porque el acuerdo del Comité Federal del 28 de diciembre lo impide. A su vez, las baronías, acogiéndose a ese mismo acuerdo, establecen que no se puede hacer un gobierno frankenstein. Pues ese acuerdo no tiene validez alguna. He discutido con miembros de la ejecutiva y algún enteradillo esta cuestión y, en cuanto les he ejemplificado el asunto, se han callado todos.
El acuerdo del 28-D tiene la validez de todos los acuerdos electorales del Comité Federal, las siguientes elecciones. ¿Ha habido siguientes elecciones? Sí. Por tanto el acuerdo no tiene validez y Pedro Sánchez podría negociar a derecha y a izquierda. Y me dirán, como me han dicho, es que las elecciones han sido muy juntas. ¿Y? No dejan de ser elecciones. Es más, si las resoluciones del Comité Federal tuviesen validez in aeternum, se podría reclamar salir de la OTAN, por ejemplo. En suma, mienten adrede porque les sirve de argumento contra el otro.
¿Estamos ante una batalla ideológica? No. Los sanchistas venden que el honor del socialismo patrio es lo que está en juego y por tanto No es No es una apuesta ética. Y ¿votar el cambio del artículo 135 junto al PP qué es? Haber establecido una ley de vivienda que impedía la dación en pago como antes, como hizo el gobierno de Rodríguez ¿no es hacer el juego de la derecha? Afirmar que las clases sociales se determinan según el consumo, como afirman los economistas de cabecera de la ejecutiva, ¿no es conservador o capitalista? Ni uno de los miembros de la ejecutiva actual protesto frente a estas situaciones (incluso alguno las apoyó). Lo que intentan es salvarse ellos mismos, nada más.
Las baronías defienden que, de haber abstención técnica (aunque entre ellos no se ponen muy de acuerdo), es en favor de la patria y el peligro secesionista. También parece una buena postura, pero.... Siempre hay peros. ¿Ximo Puig no está continuando con la política lingüística y segregacionista del PP, que es la misma de los nacionalistas catalanes? ¿No ha decretado Lambán que en Aragón se adopte como lengua co-oficial el catalán? ¿Esto qué es? Hacer lo mismo que los nacionalistas, eso sí sin pedir la independencia, de momento.
Los otros barones, que están en coalición con Podemos y sus quince mil siglas, desean abstenerse no por un sentido patrio (que lo podría entender), sino por mandar a la mierda a Podemos y que les garanticen C's y PP su poder. ¿Que en muchas cosas tienen razón al no querer el apoyo de Podemos? Sí. ¿Que les gustaría más otro apoyo distinto? También. Por tanto, ni los unos miran por la ideología, ni los otros por la patria (concepto que además creo que ignoran su significado).
Entonces, ¿qué hacer? A día de hoy: cargarse a Pedro Sánchez (que más que el breve ha sido el cruel); convocar congreso ordinario y cambiar todas las baronías; refundar ideológicamente el PSOE; y sobre el gobierno, que se negocie lo que se negocie pero sin concultar a la militancia. Y ¿por qué no? Porque es poner a pelear de manera cainita, otra vez, a personas que no tienen culpa de nada; porque cuando se elige a alguien para un cargo dirigente es para que tome decisiones y asuma las consecuencias de ello (para bien o para mal); y porque el plebiscito sin debate abierto es más propio de una dictadura que de una democracia. Por tanto, si hay abstención o gobierno frankenstein que sea con nombres y apellidos claritos.
PS. Por cierto, la frase de Alfonso Guerra era quien pase la línea está fuera. Pepote Rodríguez de la Borbolla le preguntó ¿dónde está la línea para no pasarla? Y Guerra contestó, no se, la línea se mueve.
domingo, 18 de septiembre de 2016
¿ES CIERTO EL NO es NO?
Estos días, de trasiego cainita dentro del PSOE, parecen haber definido dos posiciones claras respecto a la política de alianzas a establecer. Por un lado el No es No del secretario general y, por otro, aquellos que apoyan algún tipo de acuerdo y abstención con el PP. Analicemos ambas posiciones.
Comenzando por aquellos que, en base a la razón de Estado, podrían ceder en la abstención al PP los hay de dos tipos: por un lado, aquellos que propugnan una abstención negociada para una legislatura corta, transformando las actuales Cortes en Constituyentes en dos años aproximadamente; y aquellos que a cambio de la abstención piden la cabeza del presidente plasmagórico y acuerdos solo en lo relativo a Cataluña y la financiación de las CCAA. Entre los primeros estaría Guillermo Fernández Vara y entre los segundos Susana Díaz. Eso sí, todos los que se encuentran en este lado del espectro no desean un gobierno frankenstein con Podemos y separatistas.
En el otro bando se encuentra el secretario general y las secretarias generales de País Vasco y Baleares más Iceta y lo que quiera que haya en parte de Galicia. La postura es clara, No a pactar cualquier tipo de acuerdo con Rajoy y sí a sondear un gobierno de cambio con Ciudadanos y Podemos, o el gobierno frankenstein (Podemos, separatistas, nacionalistas de derechas y quien por allí se apunte). Un supuesto, que a la luz del posicionamiento ideológico, parecería más razonable que lo otro. Ahora bien ¿es ideológica esa apuesta o estratégica?
Conociendo a Pedro Sánchez, su discurso pre-secretario, y su vida dentro del PSOE no parece muy lógico ese cambio ideológico. Es y no ha dudado de reconocerlo parte de la gauche caviar, de la beautiful socialista. En todas las votaciones que se le conocen, en caso de duda entre capitalismo o no, ha votado capitalismo. Proviene de los renovadores de la base de Balbás y José Blanco, es decir, de la gente del tamayazo, de los que ponían a concejales y diputados para favorecer sus actividades económicas, los que en el poder han quitado democracia y han depurado a los divergentes. Vamos lo menos socialista que ha podido existir en el PSOE. Serían de centro derecha en el PP casi. ¿Como Pablo ha caído Pedro Sánchez del caballo capitalista cegado por el rayo socialista o es pura estrategia interna?
Lamentablemente es pura estrategia. Fundamento primero. Ni lo propuso ni quiso probar la fórmula frankenstein en la primera ronda tras el 20D. Fue corriendo a los brazos de Ciudadanos y desde ahí intento que Podemos se uniese. Tampoco le pidió al PP que se abstuviese, aunque ahora hable de esa posibilidad. Cuando intentó algo con Podemos, los cuales por cierto le chulearon todo lo que quisieron, Ciudadanos se opuso de acuerdo a sus principios.
Ahora, está sondeando esa posibilidad otra vez por mera supervivencia personal de él y su equipo. Alargar los plazos para que sea inevitable seguir aguantándole a él ahí arriba y tener una referencia ético-ideológica como defensa. En la batalla interna deben creer dentro de la ejecutiva del PSOE que pueden presentarse como los adalides de la izquierda (esperen que paro de reírme para poder seguir escribiendo), gracias al No es No y los contactos con otras formaciones de ese bando político. De esta forma se estarían ganando a la parte del PSOE más urbana que no está presionada por las baronías y que suponen un peso electoral importante.
Para esta táctica cuentan con algunos iluminados que lo apoyan, por motivos ideológicos, pero que no ven la estrategia de puro poder que es la realmente importante. Hablo de personas como Pérez Tapias, Elorza, etc. Personajes solitarios que pueden aparecer mucho en los medios pero que, dentro de la organización, no tienen apoyos de casi nadie. La mera presencia de ellos hace que se legitime la postura orgánica del secretario general como alguien de izquierdas y comprometido con la vía de la gran izquierda. Teatro, la vida es puro teatro. Pedro y sus corifeos tan solo quieren el poder para perpetuarse en él todo lo que puedan. O, al menos, tener un eximente para buscar trabajo cuando les echen de los puestos aúricos.
Que no les confundan. Ni a unos u otros les interesa la ideología en sí en esta batalla. Es pura y rotundamente una batalla por el poder y por asegurar el sistema. A cambio de la abstención Fernández Vara o García Page tendrán el apoyo asegurado en sus Comunidades (incluso Fernández o Lambán) y la condesa-duquesa de San Telmo desembarcará en Madrid con portero de librea, alfombra roja y parabienes de todo tipo.
Y, por desgracia, la izquierda del PSOE ni está ni se la espera.
lunes, 11 de julio de 2016
LA VÍA CANADIENSE DEL PSC
Miquel Iceta, primer secretario del PSC, ha reclamado la vía canadiense para solucionar el problema catalán. Frente a esta propuesta el PP ha denunciado que la solución solo pasa por la defensa de la soberanía nacional. Desde el PSOE, Guillermo Fernández Vara ha pedido que el PSC se deje de aventuras nacionalistas o que deje de ser un partido aliado. ¿Por qué tanta inquina? Porque la propuesta de Iceta es de una estupidez intelectual enorme. Solo plantea la vía canadiense para el posible referéndum de autodeterminación.
Soy de la opinión de que un referéndum de tales características, siempre y cuando se respeten ciertas circunstancias vitales, sociales y políticas, sin duda es una vía para la solución del conflicto. Ahora no se dan esas circunstancias en sí por lo que no insistiré en el tema. Pero sí quiero analizar esa vía canadiense, o mejor llamarla quebecois, para demostrar el engaño histórico de Iceta y sus corifeos.
La solución quebecois, la real, se fundamenta en un nacionalismo cívico o político por ambas comunidades, por un respeto basado en el multiculturalismo (como bien ha estudiado Will Kymlicka) y por una sociedad libre. Todos estos condicionantes no se dan en plenitud en Cataluña. Hace años, en el pujolismo político (sí, el de Andorra y el 3%), autores como Ferran Requejo Coll o políticos como Pascual Maragall defendían la existencia de ese nacionalismo cívico en Cataluña. Todo ello como respuesta, para evitar comparaciones, al nacionalismo cultural del País Vasco, donde ETA asesinaba por ser distinto. Y la gente lo creyó. Sin embargo, había un germen culturalista (porque utilizar racista no sería correcto lingüística y conceptualmente) y sometedor en todas las acciones que llevaban a cabo la Generalitat, las Diputaciones y las alcaldías. El nacionalismo bueno debía ser protegido (así pensaban algunos) frente al nacionalismo malo (lo mismo que pasaba en Cataluña, ocurría mientras tanto en la Comunidad Valenciana, gobernada por el PP, ojo al dato). Pero ese nacionalismo bueno iba sojuzgando lo español poco a poco. Creando, de este modo, una sociedad exclusivista, culturalmente monocorde y antiespañola.
Por eso defiendo que en Cataluña exista una "verdadera" vía canadiense. Esto es. Que toda la sociedad sea bilingüe y que cada cual elija su lengua vehicular durante su día a día libremente. Que puedan existir de facto colegios, institutos y universidades cuya lengua de uso sea el español (como McGuill y UQAM en Quebec), sin que estas instituciones sean perseguidas por ello. Que todas las señalizaciones sean en los dos idiomas. Que se pueda acceder a impresos oficiales en la lengua que cada ciudadano/administrado elija. Que los locales comerciales puedan rotular y utilizar el idioma que ellos deseen (en Barcelona se obliga siempre a rotular todo en catalán al menos, pero no se ponen esas trabas si rotulas en inglés o en pakistaní). Que, al fin y al cabo, exista libertad y respeto a ambos tipos de cultura. Eso no lo dice Iceta, porque al fin y al cabo no deja de ser parte de esa gauche divine que siempre ha estado en el poder, de esa burguesía progre catalana que realmente manda en el PSC.
En Cataluña existe una carencia de libertad evidente. En nada se parece al modelo canadiense. Por tanto, aplíquese de verdad el modelo quebecois, sin persecuciones a lo español, antes de poder llevar a cabo un referéndum. Además, habría que hacer constar que gran parte de la deuda de la administración de Cataluña es producto de la imposición de lo catalán a toda la población, sin respetar la alteridad. Tantas subvenciones a canales de TV, radios, editoriales, etc., en catalán han costado muchísimos miles de millones a los catalanes. Si en vez de a esas cosas, se hubiesen destinado a las personas igual no estaban tan mal. España no roba, lo hacen los Pujol, los Más y el intento de que todo sea catalán. Si el modelo cívico de convivencia hubiese estado realmente presente igual las cosas hoy serían distintas. Además pregunto ¿los independentistas estarían dispuestos a respectar los derechos (lingüísticos, económicos, sociales, etc.) de los españoles que viviesen en una república catalana? Me da que no, porque lo mismo que ellos critican de España, es lo que hacen en su terreno político. Vayamos, entonces, a la vía canadiense de verdad, no a la imaginaria de Iceta y sus corifeos.
martes, 14 de junio de 2016
EL DEBATE 2016: Y PERDIÓ LA CIUDADANÍA
¿Qué decir de un debate del cual pienso que no sirvió para nada? Está demasiado lejos de las elecciones para generar un voto por pasión (más que por razón) y la ciudadanía ya está saturada de ver a las mismas personas con los mismos mensajes todos los días. Pero bueno intentaré plasmar mi opinión sobre el asunto con la mayor brevedad posible.
A diferencia del debate para las elecciones del 20-D, éste lo he vivido en vivo y en directo en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid. Por tanto, mi visión del mismo difiere por el propio contexto. Haber podido ver los entresijos, escuchar los off the records, oír las opiniones de los equipos de asesoramiento de los candidatos o ser testigo de las opiniones en directo de los y las periodistas, sin duda, cambia mi perspectiva respecto al anterior debate.
Ya el formato del debate animaba la desidia y la desesperanza, en especial cuando tienes que tomar un montón de notas y twittear el debate en sí. Y no me defraudó en ese sentido. Fue aburrido e insulso. Salvo alguna rajoyada y alguna escaramuza entre Rivera e Iglesias, el resto fue plano, plano, plano. En el plano de las políticas económicas y sociales hubo muchas propuestas que, o bien nos las creemos o bien no, pero carentes de toda referencia a un futuro mejor o distinto. Ninguno de los contendientes consiguió que nos creyésemos sus propuestas de economía-país. Nos podrán parecer buenas unas o malas otras, pero ilusión ninguna. ¿Por qué no quitan este espacio de los debates? Además, tienen el mal gusto de comenzar casi siempre con el mismo. ¡¡Aggg!! Rajoy sigue en su mundo celestial y de culpar de todos los males al ex-presidente Rodríguez. Pedro Sánchez nos promete derogar la ley laboral, pero bueno no toda, solo lo malo. Y ¿qué aspectos positivos tiene? ¿por qué no nos dice qué cree que es bueno? Opción a) NS/NC, Opción b) porque puede quedar mal. Rivera defendió a sus autónomos y a su clase media. Y Pablo Iglesias nos prometió una política expansiva por el aumento de ingresos que se han inventado Juan Torres y Vicenc Navarro. Vamos creerle es un acto de fe. Aburrido 1. Descanso para un sandwich de atún, un refresco y un piti.
![]() |
| Uyyy la pinza |
El segundo tramo trató de regeneración política y democrática. Aquí esperaba que algo más se moviese el debate, aunque fuese por la sola lógica de echarse los trastos a la cabeza. Y comenzó con una rajoyada, la corrupción se combate con la ley y "castigando con castigos". ¡¡Oleee!! Claro que con un partido podrido como tiene, bastante hizo con no salir huyendo en este tramo. Pedro Sánchez intentó explicar un nosequé queseyo regenerativo y propuso como mayor oferta prohibir las puertas giratorias durante cinco años (Iglesias las quiere prohibir por siempre que para eso él es más chulo y leninista). Rajoy le recordó los ERE y le acusó de querer "politizar la moral". Si leyese algo distinto al Marca, el Sr. Rajoy sabría que la moral es siempre política. Otra cosa es que Rajoy y el PP son amorales en política y les debe molestar que los demás sí tengan conciencia ética al ocupar los cargos.
Aquí la sorpresa, para mí, vino de Albert Rivera que tuvo la valentía de decirle en su cara al sobresueldos que es "realmente" un sobresueldos. Vamos que él ha cobrado en B y que su partido es una cueva de ladrones. Y bastante le fastidió al presidente en funciones porque llamó inquisidor a Rivera. Vamos los pájaros tirándose a las escopetas. Y mientras Iglesias mirando a todos sin poder creerse lo fácil que se lo estaban poniendo. Eso sí, propuestas y discurso éticos de todos, nada de nada. Así que en lo que llevamos ni teoría económica, ni teoría ética. Aburrido 2. A por un trozo de tortilla de patata, segundo piti y unas fotos que le hago a Edu Galán (Mongolia) con una careta de Herzog.
![]() |
| Refrigerio |
Y después de esto, si les digo la verdad, tengo muchas notas y tres huevos duros, pero sensaciones de algo que mereciese la pena no. Rajoy hizo de Rajoy. Rivera consiguió asegurar a su electorado medioclasista e Iglesias consiguió ser visto como el jefe de la oposición y la verdadera alternativa al PP. Dejo a Pedro Sánchez para el final. ¿Ganó alguno? En sí no. Perdieron los ciudadanos y ciudadanas que no pudieron escuchar relato alguno sobre un futuro mejor y distinto; que no pudieran verse reflejados en esos cuatro tipos allí plantados; que no vieran un debate serio sino una retahíla de frases y propuestas más o menos atractivas; que no escucharon deliberación; que se sintieron aún más lejos de quienes dicen representarlos. Todos quieren mejorar la democracia pero sin contar con la ciudadanía como se demostró ayer. Algo que comparten nuevos y viejos. ¡Qué paciencia tenemos!
![]() |
| ¡Anda Fernando! |
Y Pedro Sánchez a lo suyo. Y ¿qué es lo suyo? La nada. No he visto candidato socialista tan vacuo y vacío en mi vida. carece de toda empatía personal. Si pueden recordarlo, toda la noche apareció en las pantallas con la sonrisa forzada y más tieso que una estaca. Quiso ser la estrellita llegando más tarde al plató por el maquillaje. No tiene fuerza argumentativa.No se sabe qué tipo de teoría política defiende (si es que tiene alguna en su cabeza). Utiliza el recurso, muy mal visto en España (como recordarán con Ana Botella), de ir a todas partes con su santa. Y lo peor es que su mujer es ejecutiva de una empresa de servicios (y contratos precarios). Representa lo que él quiere que no exista ¿o no? Como dije en un post anterior, esta es la ejecutiva socialista más impresentable en siglos. No hay nada más allá de los mantras. Y sigue, además, con una campaña errónea cuando debería haber salido al ataque. Desde luego el debate puede servir de poco, pero quien peor parado ha salido es él. ¡Qué larga se le va a hacer la campaña! Si al menos mintiese y dijese que es de izquierdas algo ganaría, pero ni eso. Está haciendo seguidismo de Iglesias y por este motivo le proclama como jefe de la izquierda. No creo que tenga un quo vadis durante lo que queda de campaña. Así que me parece que va de bajada y al pilón socialista.
![]() |
| La soledad de Sánchez |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












