Mostrando entradas con la etiqueta ética. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ética. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de octubre de 2016

¿CÓMO HUBIESE SIDO UN GOBIERNO ALTERNATIVO? POLÍTICA FICCIÓN CRÍTICA



En el Huffington Post de hoy, 11 de octubre, Gonzalo Velasco, filósofo de la Universidad Camilo José Cela (por tanto ex-compañero de Pedro Sánchez), nos ha dibujado una prospección de lo que podía haber sido y significado la formación de un gobierno alternativo o frankestein para el PSOE (PSOE: lo que podría haber sido y ya no será). Observo que su componente filosófico parece no ser el positivismo y se decanta por la especulación y el deber ser. Digo esto porque parte de supuestos no insertados en la realidad que hemos venido observando. Lógicamente, como politólogo que soy, parto de la realidad de la complejidad política y social para analizar y teorizar. Desde mi punto de vista el análisis de Velasco está más cercano a la Utopía de Tomás Moro o al idealismo alemán que al análisis de los datos que manejamos. Datos muchas veces subjetivos, porque trabajamos con seres humanos y la subjetividad es parte de los mismos, pero datos cuando menos razonables.

Dentro de las subjetividades comienza Velasco, en su análisis parasociológico, introduciendo que el acuerdo con todos esos grupos políticos permitiría al PSOE un mejor anclaje regional y salir de sus caladeros de votos habituales. Visto así parece hasta lógico, pero debemos ver cómo lo dice él: "Aceptar la especificidad e igual dignidad de los sujetos políticos de estos territorios les habría permitido volver a entrar en liza por la confianza de gallegos, vascos y catalanes, imprescindibles para salir airosos a escala nacional". Según nuestro filósofo el PSOE jamás ha reconocido la especificidad de estos partidos, algo que la historia demuestra falso. Que yo recuerde el PSOE ha gobernado junto al BNG en Galicia, junto al PNV en Euskadi y junto a ERC en Cataluña. ¿Qué mayor reconocimiento les podría dar? El problema actual con Las Mareas y ERC es que solicitan un referéndum de independencia en el mejor de los casos, cuando no salirse directamente del Estado español. Y eso choca con el patriotismo constitucional que defiende el PSOE. El socialismo patrio no ha virado hacia el tradicionalismo, sigue en su misma concepción de nación de naciones conformada por el respeto a las leyes que todos nos hemos dado (soberanía nacional). Y aún menos el PSOE ha calificado alguna vez de indignas esas posiciones.

Además, los datos sociológicos e históricos muestran que el PSOE en esos territorios ha perdido fuerza por distintas razones, que poco o nada tienen que ver algunas con el regionalismo. En Galicia, el PSdG es un partido roto literalmente desde los tiempos de Francisco Vázquez, al menos. Un partido dominado por un gran señor y distintos pequeños caciques, que han hecho y deshecho a su antojo. Principalmente Pepe Blanco en la última década. Pero no solo eso, sino que  también es el representante más caduco del socialismo patrio. Así pues, no es tanto el regionalismo como estructural e ideológico.

En el País Vasco, el problema sí tiene un componente regional. Patxi López (miembro afín a Pedro Sánchez, no lo olvidemos) se desentendió del vasquismo socialista que había sido típico del PSE. Pero ha sido incluso peor el despropósito continuo que ha venido después de salir de la lehendakaritza sin vasquismo constitucional y sin propuestas realmente propias en el apoyo al gobierno del PNV y al trabajo en las calles.

Y en Cataluña los datos sí son tozudos. Según éstos, los votos del PSC han ido al caladero de Ciudadanos, que son quienes realmente les han comido el terreno. Han dejado de representar al español que se siente realmente cómodo siendo también catalán y que no quiere que le atosiguen por su origen. El currante de la SEAT o la gauche divine tampoco están ya en el PSC representados. Se han vuelto catalanistas posibilistas. Esto es, les gustaría independizarse pero más adelante, poco a poco. O si se prefiere son fueristas a los que los trabajadores comienzan a molestar un poco por no ser tan divinos como ellos. Así pues no es un problema regionalista lo que hay en Cataluña.

Pero hablar de estos territorios esconde una realidad. Tanto en Madrid como en el País valenciano, y en otras regiones (sin nacionalismo o regionalismos), el PSOE ha bajado tanto o más en votos. Por tanto el problema debe estar en otro lugar. Y compartir gobierno con unos u otros no te va a reportar más votos en esas regiones.

Velasco nos habla de recuperar a al juventud gracias al gobierno frankestein. En este punto hay mucha más lógica que en el anterior y los datos demuestran que los jóvenes, en su mayoría, no votan al PSOE. ¿Ven al PSOE como casta? Sin duda. ¿En las últimas elecciones han votado con las tripas por la situación de crisis económica y hartazgo político? También. ¿Formar ese tipo de gobierno serviría de vaso comunicante con la juventud? No es tan obvio. Tal y como plantea nuestro filósofo su hipótesis onírica, parece que ni Podemos, IU o Compromís existan en el gobierno. Da por hecho que sería un gobierno monocolor. Y aquí está el problema. Ni por asomo Podemos dejaría de estar en el gobierno del Estado. Dos razones para ello. Una, Pablo Iglesias siempre ha querido participar para controlar al PSOE ya que no se fían. Y, segunda, no van a dejar de subirse al poder y ejercer la presión suficiente para lograr una cultura hegemónica afín a sus propósitos (sean estos los que sean). Incluso una tercera posibilidad como es la de acceder a cargos y dar alicientes a sus cuadros. Por tanto, los que aprovecharían a sus votantes (los jóvenes) serían Podemos, IU o Compromís. No conozco una regla de tres que demuestre que una capa generacional (que no lo hace) apoyaría al PSOE por compartir gobierno con Podemos y demás partidos. Ya se encargarían estos últimos de impedirlo, además.

Pero no solo recuperaría a los jóvenes sino que ejercería de catalizador de demandas. "Asimilar las demandas y transformarlas en reformas moderadas, capaces de contentar a un espectro sociológico de amplio alcance" afirma nuestro idealista. La afirmación contiene tres posibles errores. Uno sociológico, uno político y un tercero de realismo político. El sociológico supone que la moderación de las demandas atraería a un mayor espectro sociológico al PSOE. ¿Por qué? Si hasta el momento los datos demuestran que el abandono de los votantes socialistas ha sido por ser, precisamente, moderados ¿por qué habrían de volver? Si las preferencias fuesen solamente políticas moderadas hubieran votado PSOE y no Podemos. Eso sería un voto racional y lógico, pero quien ha dejado al PSOE ha sido por cabreo y hartazgo de moderación. Y quien se ha ido por la derecha ha sido por incongruencia con el patriotismo constitucional. No hay ningún dato de los que disponemos que refuerce esa idea en el plano sociológico.

El posible error político se fundamenta en que Podemos, que compartiría gobierno de una manera u otra, podría aceptar alguna moderación en las leyes (pongamos Educación, por ejemplo), pero no en todos los casos porque le haría perder sus bases. ¿Alguien cree que va a renunciar a cargar impositivamente a los más ricos? ¿Que van a renunciar legislar contra los bancos? ¿Que van a aceptar una reforma light de la Constitución? De ningún modo. Y eso estando en el gobierno. Estando fuera renunciarían a muy pocas cosas porque para ellos todo es ganancia electoral y política. Y generar inestabilidad sistémica no es un problema para Podemos, y menos después de escuchar a Pablo Iglesias afirmar que han de volver al discurso duro. Y estando en el gobierno transaccionarían las leyes de los ministerios socialistas pero casi nada en las leyes que afectasen a sus propios ministerios. No seamos ilusos, las broncas en las reuniones de secretarios de estado y del consejo de ministros serían épicas. Por tanto, el PSOE sería prisionero de Podemos, los cuales, además comunican mejor.

Y respecto al posible error de realismo político, solo cabe decir que en ningún momento se ha tenido en cuenta la política de recortes que se va a tener que hacer sí o sí. cabe saltarse la ley, como hace Podemos en el Ayuntamiento de Madrid, pero no está en la agenda del PSOE y crearía una grave fricción entre ambos. Si a esto le sumamos que, durante un año al menos, estarían casi sin dinero para desarrollar políticas nuevas. Lo que significa que ni unos ni otros podrían sacar rédito electoral alguno. Y lo peor es que las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos se quejarían de la ineficacia del gobierno que les deja sin dinero, sobrecargando de esta forma el sistema estatal. 

Así ni se atrae a los jóvenes, ni a las capas medias, ni nada. Es más, la historia nos ha demostrado algo. Después de un aluvión de intensidad política (especialmente positiva) siempre llega el desencanto. Y ese desencanto afectaría a quienes estuviesen en el gobierno obviamente. Y ahí tendríamos otra bronca en base a las responsabilidades de unos y otros en la consumación de ese desencanto. Pensar que ese gobierno iba a traer el maná y no lo ha traído llevaría a numerosos ciudadanos a encerrarse en sus casas y volver al escepticismo en el mejor de los casos. Algo así pasó en el periodo 1979-1982 en España.

La realpolitik y el análisis científico ayudan en ocasiones a no lanzarse al voluntarismo o al utopismo. Ni a soltar boutades como que el PSOE no participó en Las Mareas (blanca, verde, etc.) o distintos movimientos sociales. Cuando la realidad es que ha estado en todos desde el principio, antes incluso que las gentes de Podemos, y sigue estando. O que debe existir una relación osmótica entre partidos y sociedad civil para evitar el cisma generacional. ¿Acaso no existe ya esa relación? y, por otro lado, ¿es pertinente esa relación o es mejor un diálogo desde la independencia? Y, la última boutade, sugerir que solo un líder carismático puede solventar esto, es como pedir que se nos aparezca la virgen de Fátima. Es desconocer el significado del líder carismático y su rareza dentro del mundo político y del liderazgo. Con que hubiese un líder valdría. Pero, vamos, nunca podría ser quien él afirma: Ángel Gabilondo. Este hombre tiene muchas virtudes intelectuales pero no es un líder ni en potencia. Y él es consciente de ello y por eso evita ciertas responsabilidades. Además que no es miembro del PSOE, lo cual es un matiz en su contra. Todo esto huele más bien a sanchismo encubierto.

Desde el liberalismo democrático hasta la extrema izquierda hubiésemos deseado que se produjese ese gobierno de progreso (ahora lo veo harto complicado después de lo acontecido en el PSOE). Pero hay que ser realistas. Al beneficio de expulsar al presidente plasmagórico y sus secuaces (y propiciar en el PP una regeneración difícil) y cambiar el ritmo político en España, hay que contraponer las dificultades y la realidad. No vale escenificar esa posibilidad como una Edad de Oro. Como un nuevo tiempo donde nacería el hombre nuevo. No. Habría muchas dificultades que hay que exponer para no llevarnos a engaño, ni pensar que todo va a ser felicidad. Hay caracteres encontrados; distintos ritmos de cambio; confrontaciones ideológicas entre socialismo y populismo; poco dinero en las arcas; y un problema secesionista que no se resuelve con federalismos chapuceros (eso cuando se sabe de lo que se habla, porque lo que me enseñaron a mí los expertos no se parece a lo que exponen algunos. Es más creo que confunden federalismo con otra cosa). Es tiempo de realismo político y creo que entre los partidos que quieren el cambio hay poco o nada de eso.

Hasta que no se baje al análisis del suelo, de la realidad compleja, a utilizar la racionalidad y ser valientes en exponer a la ciudadanía los diferentes escenarios a encarar. Cualquier intento de gobierno de progreso traerá broncas, frustraciones y, al final, una mayoría conservadora si no se explican las cosas. Por desgracia desde el 20-D todos han mirado más por sus intereses particulares que por los de la ciudadanía. Y artículos utópicos como este de Gonzalo Velasco solo llevan a generar ilusiones falsas. Cabeza e ilusión; ideología y racionalismo; libertad y seguridad. Lo demás es vivir en la isla de Tomás Moro.

lunes, 15 de febrero de 2016

ESPERANZA AGUIRRE: UN EPÍTOME DE LA CORRUPCIÓN


La renuncia a la presidencia del PP de Madrid, cuando al fin y al cabo iba a ser despedida en unos meses, ha sido presentada por Esperanza Aguirre como un acto de responsabilidad política. Menos mal que estamos curados de espanto y ya no nos creemos nada (y menos en su propio partido). Sin dudarlo es una estratagema política más de esta señora para seguir incordiando a sus enemigos internos y ¿esperar a que escampe? Sobre la estratagema y sus diversas posibilidades prefiero recomendar la lectura de Palinuro de mi maestro Ramón Cotarelo (Aguirrajoy) que lo explica perfectamente. Sin embargo, la huida hacia delante hasta que escampe no nos puede hacer perder de vista que la corrupción le llega hasta el cuello. Si utilizase una figura animal metafórica para describir a Aguirre sería la de la mosca, porque lleva años sobrevolando las heces del PP de Madrid.

En 2003 llegó a la Presidencia de la Comunidad de Madrid después del escándalo del Tamayazo. Ella dijo no saber nada pero sí que sabía. En gerente de la Universidad Complutense contactó con Ricardo Romero de Tejada y con Cristina Cifuentes (la que ahora se presenta como nueva política) para que consultasen con Esperanza si les interesaba un pacto con los dos diputados díscolos del PSOE (Eduardo Tamayo y Teresa Sáez). Ella rechazó el pacto, como consta en los papeles de Tamayo, pero saberlo lo sabía por obra y gracia de Romero y Cifuentes. Es más, porque hay que explicar todo bien, todos los implicados en el asunto luego aparecieron en los papeles de la Gurtel. Y la secuencia fue la siguiente y aportaré nuevos datos hasta el momento no conocidos o no publicados. Todo sucedió porque Balbás, jefe de los renovadores por la base del PSOE, se enfadó con Simancas por quién iba a ocupar la consejería de vivienda. El acuerdo al que llegó el PSOE con IU es que estos últimos ocuparían la consejería citada porque les interesaba desarrollar vivienda pública mediante el apoyo a los ayuntamientos que así lo quisiesen y mediante la cesión de suelo a cooperativas de propietarios (algo que en IU apoyaban desde hace mucho tiempo y desde un sector del PSOE muy relacionado con Ruth Porta también). Él, Balbás, que había sido uno de los baluartes de Pepiño Blanco y Rodríguez Zapatero, quedaba desplazado en esta ocasión. Hasta la fecha comprar voluntades dentro del partido le había venido muy bien a él y a sus amigos constructores del PP porque siempre sacaban algo (aunque el verdadero negocio de Balbás son las gasolineras). Así pues, de esta forma se organizó el tamayazo que contó con la complicidad de Aguirre, que supo en cada momento de las intenciones de los impresentables y de los apoyos que Bravo y demás constructores del PP madrileño les dieron. Ella no compró pero tampoco denunció que compraban a esas dos alimañas. Además, hay que sumar que la investigación judicial fue bloqueada por Jesús Cardenal, entonces Fiscal General del Estado de José María Aznar. Verde y en botella.

No solo esto. En ese mismo año 2003, la propia campaña electoral de Esperanza fue financiada ilegalmente por Fundescam (fundación del PP de Madrid) y la trama Gurtel, la cual ya llevaba tiempo funcionando y que seguiría haciéndolo bajo el mandato de la señora Aguirre. Curiosamente, se repiten nombres de constructores que donaron dinero a Fundescam y que se vinculan al tamayazo.

Y salta el escándalo de la trama Gurtel en el que están implicados numerosos cargos nombrados por ella como López Viejo, Clemente, Benjamín Martín, Alfonso Bosch, etc., más otros cuantos como el albondiguilla, Ana Mato, Romero de Tejada, etc. Puedo entender que ella no tuviera ni arte ni parte de algo que venía desarrollándose a la vera de Aznar y su séquito de Madrid, pero que no diga que se ha equivocado con solo dos nombramientos porque hasta 15 personas que ha nombrado ella están implicados. Y lo peor es que tuvo el morro de decir que ella había destapado la Gurtel. ¡¡¡Pero si fue gracias al edil de Majadahonda José Luis Peñas y a Ana Garrido que se supo todo!!! (especialmente triste lo mal que lo está pasando esta última persona porque la suspendieron de su puesto de funcionaria y pese a que la justicia le ha dado la razón aún no ha vuelto a su cargo, la están persiguiendo y se ha quedado medio arruinada). Cara siempre ha tenido la señora Aguirre pero tan dura como para que nos explique a los madrileños cual es la conexión colombiana del PP de Madrid creo que no.

Es curioso como, a partir de la llegada al poder del Álvaro Uribe (el presidente de los paramilitares según dicen en Colombia), la presencia de Aguirre y alguno de sus colaboradores se incrementó. Si se toman la molestia de revisar la financiación de la Comunidad de Madrid a fundaciones políticas de derechas en Colombia seguramente se sorprenderían. Mientras se recortaban los derechos y las cuentas de Hospitales, Colegios, Universidades, etc. en Madrid, Esperanza y sus chicos enviadan ingentes cantidades de dinero a Colombia. Las Fundaciones Promigas, Fundación DIS, CECODES, Gestratégica, entre otras muchas, han sido subvencionadas con dinero público de los madrileños. Curiosamente el caso del espionaje tuvo una de sus paradas en Colombia. Como se suele decir, el dinero deja rastros así que....

Pero no solo ha sido el caso Fundescam, la Gurtel, sino el Canal de Isabel II, diversos cambios en la ley de suelo de la comunidad (curiosamente no se cambió bajo su mandato la ley para construir un polígono industrial en los sitios donde gobernaba el PSOE y sí donde lo hacía el PP), etc., pero si ha perjudicado al Atlético de Madrid para poder construir su ciudad deportiva en Alcorcón al querer juntarles al proyecto de Eurovegas. Toda la gestión de Aguirre ha estado plagada de corruptelas y de actos chulescos y dictatoriales contra los que no pensaban como ella.

La "lideresa" madrileña ha untado muy bien a toda la prensa de su cuerda para que la loasen y la riesen las gracias desde el minuto uno. Ha sido generosa con la iglesia católica hasta decir basta. Incluso con los Legionarios de Cristo de su "enemiga" Botella, cuyo fundador era un pederasta por cierto. Pero ella es la liberal y demócrata. ¡Ja! Y además añade que ella no está implicada en nada. Pues antes de ocupar la presidencia de la Comunidad, el AVE diseñado en el gobierno de Aznar hacia Valencia tenía una parada en Yebes (Guadalajara). Lugar inhóspito pero que, curiosamente, tenía mucho que ver con Aguirre. Más bien con su marido. Los terrenos aledaños pertenecían al marido de la señora Aguirre. Pero claro, seguro que es una casualidad. Como casual es que atropellase a un agente de movilidad y se diese a la fuga. Suerte que la ley del gobierno conservador no se la pudiese aplicar por meses porque estaría en la cárcel.

Realmente Aguirre, no es ni liberal ni nada de eso. Es el ejemplo más claro del conservadurismo español. Una ideología que considera que España es solo de ellas y ellos y por eso la política es de su uso y disfrute. Representan la patrimonialización de lo común en propio beneficio. El caso Púnica o el caso de los Hospitales adjudicados a empresas de exconsejeros no son más que ejemplos de esa abyecta forma de ver la política. Y cuya máxima representante es Esperanza Aguirre. Nos han chuleado el dinero a las madrileñas y los madrileños y ella ha sido la consentidora y, no sabemos, si la muñidora de todo ello. Y aún se atreve a dar lecciones de ética desde el ayuntamiento de Madrid. 

Pero, por mucho que intente dar un salto hacia delante, creo que al fin su hora ha llegado y todo lo que va a salir de aquí en adelante la va a afectar de una u otra manera. Si es porque sabía lo que se cocía en la cocina, especialmente en la financiación ilegal del partido en Madrid, acabará con sus huesos en los juzgados. Y si no lo sabía, estamos ante la persona más incompetente, inútil y estúpida que ha llegado a la política española. Porque con todo lo que ha pasado bajo sus ojos demuestra que no sirve para nada y que se las cuelan todas por todos lados. Así que es bueno que esta señora desaparezca de la política española si no es por cuestión de delito al menos de prudencia para la gestión.

martes, 19 de enero de 2016

ENRIQUE TIERNO GALVÁN: EL INTELECTUAL QUE FUE ALCALDE



Han pasado 30 años y su recuerdo permanece entre varias generaciones. Si bien es cierto que se van difuminando sus perfiles aún se le recuerda por haber ocupado el cargo para el que, posiblemente, menos se hubiera preparado en su vida: Alcalde de Madrid.
En este puesto de responsabilidad política fue conocido por su talante de diálogo y por sus bandos de lenguaje barroco. Esa construcción desde que apenas contaba con treinta y tantos años de Viejo Profesor que siempre le acompañó, a pesar de fallecer relativamente joven (68 años), ha quedado impregnada en las retinas de aquellos y aquellas que superamos con creces la cuarentena. Nos queda la imagen de un señor mayor que comprendía a la juventud, que era tolerante y que sabía dirigir un equipo de políticos en beneficio de la sociedad. Un entierro tan multitudinario como tuvo, desde luego, no es fruto de una campaña orquestada sino de la entrega emocionada de las personas que tuvieron la fortuna de compartir tiempo y espacio con él.
Fue superado por la juventud y el aire fresco que aportaron las nuevas generaciones que surgieron en el postfranquismo y la transición, a pesar de haber sido, realmente, un luchador contra el franquismo en el interior de España. Lo cual le otorga un mérito mayor que a otros y otras que salieron corriendo y no volvieron hasta que el peligro hubo pasado. Desde una posición intelectual comenzó su lucha antifranquista desde su cátedra de la Universidad de Salamanca. Participó en la creación de la Asociación para la Unidad Funcional de Europa desde donde comenzaron los progresistas del interior a desarrollar su función opositora. Igualmente participó en Unión Española y en el "contubernio de Munich". Y, junto a López Aranguren y García Calvo, fue expulsado de su cátedra por acciones subversivas contra en régimen franquista.
Es recordado como un referente del socialismo patrio sin lugar a dudas pero superando los que significan las estructuras de partido. La organización que él fundó, el Partido Socialista Popular (derivación del Partido Socialista del Interior), tuvo un corto recorrido en democracia. Las deudas y las presiones de los grandes poderes fácticos del socialismo europeo iban en contra de la permanencia de la propia organización. Y si a ello le sumamos la ambición y la traición del algún elemento, como José Bono, se entiende que tuviera una existencia efímera. Acabó en el PSOE. Partido con el cual tuvo una relación de amor odio desde 1956, con entradas y salidas constantes, pero cuya militancia (no así los cuadros y la élite) vio en él a un gran referente del socialismo al simbolizar la coherencia intelectual con la manera de obrar. No habiendo militado sino unos años, la militancia socialista posiblemente le guarde un cariño especial, extensible incluso a otras formaciones políticas.
En mis recuerdos de adolescencia Tierno era un señor mayor, alcalde de Madrid, que molaba. Sin embargo, mi paso por la Facultad de Ciencias Políticas de la UCM me ha transferido el legado de la escuela intelectual que nos dejó. Junto a su amigo Carlos Ollero formaron a una gran generación de intelectuales y profesores que transformaron el derecho político/constitucional y la ciencia política. He tenido la fortuna de haber recibido, tanto en licenciatura como en doctorado, clases de Francisco Bobillo, Miguel Martínez Cuadrado, Manuel Pastor, Manuel Mella, todos ellos alumnos de segunda generación y herederos de Tierno. Igual no tanto en los temas a tratar como en la forma de abordar los estudios de las ciencias sociales y el constitucionalismo. Igualmente los tratados y ensayos de Pablo Lucas Verdú, Fernando Morán o Raúl Morodo (miembros de la primera generación) son parte indiscutible de mi acervo intelectual. Porque, dentro de las limitaciones existentes en aquella época, Tierno fue uno de los impulsores de la Ciencia Política en España. Algo que no se le puede negar. Posteriormente vendrían otros y otras que ampliarían esos estudios, pero en el comienzo también estuvo él.
¿Qué he recibido de Tierno Galván en el plano intelectual a través de su alumnos, mis maestros? 
Que los condicionamientos sociopolíticos son sumamente importantes en el devenir del movimiento socialista. Esto es, que los deseos y la utopía, los cuales deben conservarse, están constreñidos por una cultura que nos rodea y nos impregna y por una realidad de la que debemos partir en los análisis. La ideología tiende a hacernos ver la realidad de una forma distorsionada si la ponemos delante. Ahora bien si la ideología es el filtro de los datos de la realidad, utilizando la metodología apropiada, nos puede hacer avanzar en al camino correcto.
Que el marxismo no debe ser una ideología en sí y para sí, sino un método de análisis que sufre su propia dialéctica al enfrentarse a la realidad y el cambio social que se produce en el capitalismo actual. Por tanto, a la par que avanza la sociedad (por un camino u otro) el propio elemento metodológico, y más si es dialéctico, debe ir avanzando y evolucionando. Pero, eso sí, esta evolución y adaptación no debe ser tal que al final acaben por olvidarse sus objetivos principales: el fin de la explotación del ser humano por el ser humano y la sociedad sin clases. Y para ello hay que establecer un fuerte equilibrio entre libertad, igualdad y justicia social.
Que la ironía debe estar presente en nuestro método de análisis para no fiarse de algunos elementos, que nos pueden sorprender y atraer, pero que no se encuentran insertos en el sistema cultural propio.
Que debemos mantener un tono ácrata y anárquico cuando nos enfrentamos a o participamos en organizaciones políticas. Siendo conscientes de que es necesario tener cierto tipo de organización para la defensa de los intereses de la clase trabajadora, debemos estar siempre prevenidos del poder de las estructuras.
Que, a pesar de lo que piensen los doctrinarios del derecho constitucional, las Constituciones no pueden ni deben considerarse perfectas y por tanto inmutables. Las Constituciones son un gran elemento normativo en favor del cambio social y por tanto deben ir a la par del cambio que se produce en la sociedad o el cambio que reclama la sociedad en sí misma. Eso sí, debe tenerse el cuidado de que esos cambios estén refrendados por la mayoría y no sean, como ha venido siendo, textos normativos a favor de parte. Algo que podrían tener en cuenta muchas y muchos de los que defienden la constitución a capa y espada.
Y, por último, que la utopía no se puede perder. Debe estar presente como una meta a alcanzar. Por ello el camino del socialismo debe ser gradualista, de avance poco a poco y ganando terreno al capitalismo, ofreciendo resistencia a cualquier intento de regresión, y siempre con la mira puesta en un proceso revolucionario que solo puede ser consecuencia de un proceso democrático en el sentido amplio de la palabra.
Y en un sentido intelectual más personal aún, su libro Costa y el regeneracionismo me vino de perlas para mi propia tesis doctoral. Posiblemente muy pocos habrán conocido este tiernismo, pero es bueno que permanezca aún en nuestras aulas porque, frente a la típico acto de deslumbramiento frente a todo lo externo como mejor, Tierno fue un gran intelectual patrio que nos dejó un gran legado.

martes, 15 de diciembre de 2015

SOBRE LA DECENCIA Y LA INDECENCIA: NOTAS SOBRE UN DEBATE



Resulta curioso observar las reacciones al debate celebrado ayer entre el presidente "plasmagórico", Mariano Rajoy, y el aspirante a sustituirle, Pedro Sánchez. En términos generales, la mayoría de medios citan al aspirante como el gran ganador. El empate o incluso la victoria del presidente "plasmagórico" provienen de los medios conservadores los cuales, ni aunque hubiese ido vestido de faralaes, dirían algo malo... hasta que pasen las elecciones.

Si alguien hizo propuestas concretas, unas francamente aceptables, otras desde todo punto de vista mejorables, fue el señor Sánchez. En la materia económica vapuleó al propio presidente con los datos del propio gobierno (algo que no nos asombra), pero es que además se permitió el lujo de enseñarle algo que se llama economía y que, según el "plasmagórico", es la fuerza de sus cuatro años de gobierno.

En general fue un debate del "y tú más". Un debate entre machos cabríos que se cabeceaban para intentar ser el jefe de la tribu. Pero, he te ahí que saltó la sorpresa al afirmar el aspirante que el presidente no era decente. Esto encrespó de los nervios al "plasmagórico" y le hizo proferir insultos como mezquino o ruin hacia el otro contendiente. Ya sabíamos de su mano ligera para dar collejas, pero nunca le habíamos visto algo de sangre en las venas, ni tan enfurecido con ayer. Eso sí, la carnaza para los periodistas estaba servida. Da igual lo que se hubiese dicho antes, lo que merecía la pena del debate eran los insultos que es lo que les gusta a los medios periodísticos españoles. Sangre en la pantalla querían y la tuvieron.

Analicemos con frialdad y sin dejarnos llevar por la pasión el significado de la acusación del señor Sánchez. Si dejamos de lado las acepciones referentes a la limpieza, el aseo, la calidad e, incluso, la calidad, el diccionario de la RAE establece que una persona es decente si es Honesta, Justa o Debida (primera acepción) o es Digna y que obra dignamente (cuarta acepción). Pues bien, ninguna de esas dos acepciones se pueden aplicar al presidente "plasmagórico" si hacemos un análisis de los datos y pruebas por todos conocidos.

Como le recordó el señor Sánchez (y que parece que los medios de comunicación no quieren recordar), el señor Rajoy aparece en los "papeles de Bárcenas" como receptor de sobresueldos pagados con dinero negro del Partido Popular, el cual a su vez los habría recibido de contribuciones ilegales (ahora la ley establece que esas percepciones son ilegales habría que recordar) o de comisiones cobradas a empresarios a los cuales se les favoreció con contrataciones públicas. Como bien recordó Pedro Sánchez, mientras él percibe 88.000 euros como líder de la oposición, el señor Rajoy percibía 204.000 en su momento. Creemos por tanto que ni ha obrado dignamente, al recibir esas prestaciones ilegales, ni ha actuado con honestidad al desentenderse de las acusaciones. A esto se podría añadir la oscuridad que existe en sus actividades como registrador de la propiedad y que una campaña ciudadana solicita que sean públicas.

Algunos y algunas analistas han visto bien que se dijese lo que se dijo en ese momento, incluso recriminándole a Sánchez no haberlo hecho antes y con más contundencia (como Ramón Cotarelo http://cotarelo.blogspot.com.es/2015/12/el-debate-bien-la-escenificacion.html). Pero doxósofos y pseudoanalistas de distinto género y posición política le han recriminado las formas. Pues señoras y señores ¡¡¡basta ya del lenguaje políticamente correcto!!! Recordemos que ya Labordeta mandó al grupo popular a la mierda y no pasó nada. Si queremos acercar la política a la ciudadanía habrá que emplear un lenguaje cercano y decir a alguien que no es decente tampoco ralla el más grave de los insultos cuando es verdad. Además, el lenguaje melindroso es producto de una ideología dominante y opresiva. Además, ¿es correcto el uso del adjetivo que le espetaron ayer al presidente plasmagórico?

Nos movemos entonces en el terreno de la ética personal. Y ahí es donde se descubre el concepto ético de las personas que han estado dirigiendo el país durante los últimos cuatro años. Para estas personas cobrar sobresueldos, que exista financiación ilegal, que los casos de corrupción impliquen a altos cargos del partido, que se vayan descubriendo cada día más casos de despilfarro particular es normal. No sabemos si porque creen haber sido ungidos por dios (al menos por el suyo) o porque entienden que la política es patrimonio personal suyo y de su partido, el caso es que para ellos es normal todo lo que ha acontecido hasta el momento. ¡Ah! Pero siempre y cuando sean ellos y ellas los beneficiarios. Si lo hacen otros partidos, que hasta la fecha no lo han hecho, cargan con la lanza flamígera sin piedad.

Lamentablemente para ellas y ellos el dualismo ético, muy típico de las posiciones conservadoras, no es el único que existe. Las demás personas también tienen sus posiciones éticas y por tanto se les puede calificar de indecentes porque han excedido las posiciones éticas de los demás. La decencia no es respecto a como se ve uno señor Rajoy, sino como le ven los demás desde sus posiciones éticas. Así pues, para el señor Sánchez, y creemos que millones de españoles y españolas también, el comportamiento del presidente plasmagórico es indecente, indigno y deshonesto.

Curiosamente nadie se ha alarmado de que Rajoy llamase a Sánchez ruin y mezquino que son ataques mucho más graves. Pero ya sabemos que la derecha patria tiene patente de corso para insultar como hicieron con González, Guerra y millones de votantes socialistas en los años noventa. Es más, el tan digno presidente plasmagórico fue conmilitón de una conspiración para derribar a un presidente del gobierno elegido democráticamente. Conspiración donde todo valía con tal de derrocar al personaje. Igualmente, el digno señor era candidato y miembro del gobierno que mentía para salvar las elecciones con más de 200 muertos aún calientes y miles de heridos. Si hay alguien que no ha sido decente en el amplio sentido de la palabra en este país su nombre es Mariano Rajoy.