miércoles, 11 de mayo de 2016

LA LENTA AGONÍA DEL PSOE


publicado en Descubriendo.me el 12 de mayo de 2016

Desde que suscribió el acuerdo con C’s, el cual fue un error como se ha demostrado, el PSOE se encuentra deambulando como ese boxeador que ha recibido un golpe en el hígado y está cercano al KO. Tomó la iniciativa por incomparecencia de Rajoy y el PP, pero no porque creyera realmente que obtendría el gobierno. Era de ilusos pensar que C’s y Podemos se entenderían cuando defienden intereses divergentes. Se agarró al clavo ardiendo de la investidura y se escurrió.
Pedro Sánchez, en sus 20 meses al frente del partido, ha conseguido lo que parecía imposible y que anhelaban a derecha e izquierda, hacer de su partido, un partido insignificante, sin capacidad de influir en la agenda política y carente de discurso o relato. Vamos, en términos futbolísticos, al PSOE le meten los goles por todos lados desde que lo dirige Sánchez. Y eso que hasta el momento no ha salido ningún miembro del partido en los “papeles de Panamá” (aunque se rumorea en ámbitos periodísticos que haberlo haylo). Se ha convertido en un partido de mayores (sus votantes principales se sitúan entre los 50 años y más), en un partido quebrado por dentro y con una militancia desanimada (solo hace falta acudir a cualquier reunión socialista para comprobar que los y las militantes tienen una gran rabia hacia el interior y gran desánimo exterior),  y en un partido que se encuentra a la espera de tiempos mejores. Salvo vuelco electoral inesperado, el secretario general está muerto y solo esperan encontrar el día propicio para celebrar el enterramiento.
La encuestas parece que aún le son favorables pero el pacto Podemos-IU puede generar un efecto bandwagon, que decimos los politólogos, que le puede perjudicar en ciertas circunscripciones. Esto es, personas de corte progresista pueden optar por subirse al tren ganador, no tanto por convicción ideológica como por posibilidad real de acabar con el adversario, el PP. De igual forma, ese efecto puede provocar aún más desánimo entre el electorado socialista y propiciar la abstención. Las próximas encuestas, que ya nos darán información sobre la coalición, seguro nos van a proporcionar una perspectiva más adecuada.
Pero con una militancia velando armas, para una época más propicia, es difícil que la capacidad de movilización del PSOE vaya a estar a la altura de épocas anteriores. No se puede estar pidiendo heroicidades a la militancia constantemente. Y desde la época de Rubalcaba el PSOE lo ha estado haciendo. Y el agotamiento ha llegado a ellos y ellas. Cuando uno habla con los cuadros medios y algunas y algunos dirigentes del PSOE te transmiten la confianza en mantener el peso social y electoral que poseen (incluso alguno te augura una victoria socialista), pero ni la mirada ni el lenguaje no verbal te lo confirman. Es más, si insistes un poco en los off the record algunos y algunas te responden con un ufff. Y si los primeros que deben estar convencidos no lo están, difícilmente podrán convencer a la militancia y al electorado.
No se atrevieron a cambiar a Pedro Sánchez los miembros del Comité Federal y lo pueden pagar caro. Por mucho charm o encanto que tenga el secretario general, se ha demostrado que en el enfrentamiento cara a cara (debates televisados y parlamentarios) no resiste ni un asalto y se muestra muy incapaz. Si a eso le sumamos que mediática y personalmente no transmite por carecer de un relato asumido, creíble y acorde al tiempo que le está tocando vivir, es normal que las baronías hayan tirado la toalla y estén haciendo la guerra por su cuenta. Que Ximo Puig esté negociando un acuerdo para el Senado con Compromís y Podemos es una muestra clara de estar velando por los intereses del PSPV, ante la desaparición del PSOE a nivel federal. Incluso Susana Díaz ha manifestado que seguro que Puig está haciendo lo que cree mejor para el PSOE, sin desacreditarle como ha hecho César Luena. Otro que cada día que pasa va tornando su cara hacia la de un moribundo.
Que Susana Díaz va a cruzar el Guadalquivir como César cruzó el Rubicón se da por hecho y eso es a lo que está esperando la dirigencia y gran parte de la militancia. Por este motivo ella sí que va a dar la pelea en Andalucía durante la campaña. Para legitimarse frente a Pedro Sánchez o posibles aventureros. El resto intentará salvar los muebles por patriotismo de partido pero poco más. Ni esperan ganar, ni esperan gobernar con Sánchez. Solo están procurando que la agonía no se convierta en metástasis y poder refundar el PSOE con un giro nacionalista y social. Intentarán hacer país, algo para lo que se ha mostrado incompetente el actual secretario general. Claro que fue elegido por ellos y ellas.

martes, 10 de mayo de 2016

Cómo nos cuelan el capitalismo en la educación (II): la Universidad




En el post anterior hablé de la tendencia elitista de la LOMCE en la educación primaria y secundaria. Ahora, por tanto, me toca hablar de su repercusión en la educación universitaria y de postgrados. Una educación que , por su propia dinámica universalista, se encuentra dentro del globalismo capitalista.

La LOMCE en sí es solo un paso más respecto a la anterior ley educativa del PSOE. Cabe hacer una salvedad que es el 3+2, esto es, se cursará el grado (de menor valor académico) durante tres años, pero para ejercer la profesión al completo tendrán que hacer un postgrado (mucho más caro) de dos años. Una especie de hacer a todos y todas diplomados y técnicas (como se llamaban antiguamente las carreras de tres años) y hacerles pasar para obtener una licenciatura o una ingeniería por un máster profesional. Con los tres años se sale capacitado para ocupar puestos menores y solo con el máster profesional obtendrías, previo pago mayor aunque sea en la pública por crédito, los beneficios que antes obtenías con una licenciatura o una ingeniería. Si tienes dinero accedes a lo bueno (o menos malo, según se vea) y si no lo tienes al menos te proporcionan unos conocimientos básicos para ser otro u otra paria el resto de tu vida. Una concepción, por tanto, igualmente clasista y elitista.

Claro que ¿alguien me puede explicar cómo reducir a tres años todos los conocimientos que antes se adquirían en cuatro, cinco o seis? Fácil. Bajo la hégira del saber, saber hacer y saber ser, se potencia el saber hacer y se reduce a la mínima expresión el saber y el saber ser. Porque no me creo que una ingeniería que antes eran seis años o cinco ahora se pueda impartir en tres o cuatro. La física no es lo mío pero me imagino la presión a que debe someterse ese cuerpo con esa densidad. Al privilegiar lo práctico, a imitación de los sistemas anglo-sajones o anglo-alemanes, el saber, la capacidad crítica, la imaginación y la reflexión quedan o fuera o en poder de las élites culturales y empresariales. De igual forma, al necesitar menos personal directamente, se irán reduciendo los claustros de las universidades públicas hasta que queden reducidas a una mínima expresión. Oro intento, pues, de acabar con lo público, lo que es común e igualitario.

En cuanto la coalición dominante observó que los hijos e hijas de las clases trabajadoras accedían a la universidad, pusieron el mecanismo elitista en marcha. habían tolerado algunas entradas de los descendientes de la clase media porque, al fin y al cabo, tienen que aceptar sangre nueva en el sistema para regenerarse y ganar aliados. Pero a la muchachada de los trabajadores y trabajadoras no los iban a aceptar así como así. Después de cursas las licenciaturas e ingenierías, lo que les igualaba, idearon los másteres. En especial los MBA, los MAD etc. Es decir, por mucho que hubiesen estudiado económicas o ingeniería organizacional, si querían acceder a puestos ejecutivos debían pasar por caja en "sus" escuelas de negocio. Esas mismas donde los directivos de las grandes empresas se daban el lujo, porque capacitados para ello no estaban, de dar clases selectivas para el bloque en el poder. Luego la moda, visto que había un posible filón de negocio, se extendió a otras carreras. Ya ser licenciado o licenciada (graduado o graduada) no servía (sirve) de nada, hay que tener un máster. Así sea del conocimiento adquirido mediante anámnesis. Incluso para ser profesor de primaria y secundaria hay que tener hoy en día un máster.

De esta forma han florecido numerosas escuelas de negocios y psedudo-universidades (digo pseudo porque no pasan de cuatro o cinco carreras) que andan a la caza y captura de ilusos e ilusas a los que sacar un buen pellizco por algo que, casi con total probabilidad, ya conocen de sobra de su formación universitaria. Elitismo y clasismo al poder. Se pretendía igualar a las personas pero el sistema generó una nueva fórmula que pone el veto en el dinero. Claro que aquellos y aquellas que pretenden llegar lejos con sus másteres se encontrarán con que en las empresas les tienen preparado un nuevo escollo en forma PMP (Project Manager Professional) o cualquier otra acreditación carísima (hablo de cerca de 25.000 euros). ¡Ingenuidad al poder! Eso que llaman el Long life learning (LLF o formación durante toda la vida), no es sino otro invento para dificultar el acceso al poder en las empresas y obtener un beneficio económico.

Ahora bien, todos estos cambios los justifican en base al desarrollo de competencias y de la adaptación a la lógica del desarrollo del mercado. ¡Y lo sueltan así!¡Sin prejuicios! Como dije privilegian lo práctico sobre el saber para ir dotando poco a poco de saber previo pago. Permítanme que les cuente una anécdota personal que ilustra la destrucción de lo que significa la universidad actual y la falsedad que encierran estas reformas. Dentro de mi experiencia como profesor titular en una prestigiosa escuela de negocios sudamericana, en mi clase de negocios internacionales propuse al alumnado un ciclo de exportación como parte de ese saber hacer. La exportación de materias primas (o utilities como las llaman en lenguaje técnico) o de productos manufacturados debía realizarse desde ciertos lugares del Colombia a Surinam. Les di puntos de salida, costes de transporte, tipos de transporte pero no les ofrecí el kilometraje. Pensaba yo, que había introducido unas trampas en los productos a importar, que se equivocarían en la elección de la fórmula de transporte, pero no. Todos y todas me enviaron los productos (que ni pensaron si eran necesarios o no) a ¡África!. Imagínense la cantidad de flotas por tierra, mar y aire que movieron esos chicos y chicas para enviar productos de Colombia al continente africano por el pacífico y el atlántico, cuando Surinam ¡es un pais sudamericano! No conocían su propio continente. Mi hija de ocho años sabe, más o menos, donde están los países europeos y eso que tenemos decenas de ellos, y unos universitarios no conocen su propio continente que no tiene más de una decena de países. Y como este podría dar más ejemplo del saber hacer frente al saber. Lo que quiero decir es que, siendo bueno darle un sentido más práctico al conocimiento, éste no puede dejarse de lado. Y con un sistema como el que pretende la LOMCE, lo hace.

¿Para qué cambiar tan radicalmente los estudios universitarios? Para generar una universidad de calidad, nos dicen. Y aquí es donde están metiendo la bicha para la destrucción de la Universidad, y más la pública. Obviando que los criterios de calidad están determinados por ciertas corporaciones educativas, no mediante consenso y deliberación. tener una universidad de calidad supone enseñar en competencias, estar acreditado por numerosas empresas acreditadoras, tener procesos de autoevaluación y tener profesionales que publiquen en revistas de prestigio (lo que se conocen como ISI) y/o generen patentes. Si lo leen sin conocer el trasfondo, los presupuestos pueden parecer lógicos y necesarios. Mas existe una perversión que no se ve por detrás. ¿por qué Harvard, por ejemplo, es una de la Universidades más prestigiosas por tener numerosos premios Nobel? Porque poseen una financiación de las grandes corporaciones norteamericanas para contratar, con altísimos salarios, a los premios Nobel. No es que los generen sino que los compran a cambio de que legitimen a esas grandes corporaciones o les donen sus patentes. La universidad pública, es lógico, no puede competir con eso. Pero sí en saber.

Las acreditaciones prestigiosas como EFMQ, por ejemplo, se conceden previo pago (muy alto) e inscripción "voluntaria" en la acreditadora por una cantidad de dinero al año. Para aparecer en ciertos rankings hay que abonar una alta cantidad a los creadores del ranking más la adición de un alto pago a una auditora (suelen ser KPMG o PWC). ¿Saben qué coste tendría para la Universidad Complutense, por ejemplo, estar en los puestos altos de esos rankings? Cerca de diez millones de euros. cada español debería aportar 0,25 céntimos para tener una universidad en un ranking. ¿Y si quisiésemos que fueran diez universidades? Hagn la suma y multiplíquenla por tres. Tendríamos a nuestras universidad en los puestos más altos por un coste cercano a los 400 millones de euros. Y ¿cuál sería el retorno de esa inversión? Podría aumentar la afluencia de alumnos y alumnas extranjeras en torno al 5%. Vamos un aumento de ingresos de 1 millón de euros. Cualquier economista rechazaría esa inversión.

Y las autoevaluaciones son igualmente perversas. Lo normal es que a cada docente le evalúen por tres vías: la persona superior a él o ella (director/a de departamento); los compañeros y compañeras; y el alumnado. Por lógica, uno no va a criticar al superior para no buscarse problemas, ni a los compañeros y compañeras, por lo que ese tipo de evaluaciones de poco sirven, salvo para reforzar banderías y generar grupos dentro del departamento o la facultad en busca de oportunidades, no de investigación o excelencia docente. Y respecto a la evaluación que hace el alumnado del profesor acaba generando el "todos y todas aprobadas" para evitar ser visto como un profesor cabroncete. Y todo ello acaba repercutiendo en la calidad de la enseñanza y en la libertad de cátedra (que es donde se puede encontrar la excelencia). En general se empobrece la función docente porque se está más pendiente de no irritar a nadie que de ser un bueno docente.

Y ¿qué decir de las publicaciones en revistas de prestigio? Lo primero constantar que las mejores revistas están en poder de dos grandes grupos editoriales y empresariales. Por tanto, existe un veto a cierto tipo de publicaciones, llamémoslas, "radicales". Pero no solo eso, sino que para publicar en muchas de esas revistas o bien has de estar suscrito (unos 2000 euros de gasto al año) o bien has de pagar unos 200 euros por cada publicación que quieras realizar. Sí, así es. Tal y como se lo estoy contando. Y lo peor es que ¡no se garantiza la publicación! En las grandes universidades del capitalismo no suele haber problema porque ellas financian esas revistas (si no es que son las dueñas intelectuales de las mismas) pero para las universidades pequeñas y públicas es casi imposible costear esas cantidades. Además que es un chantaje al investigador. Y luego están las bases de revistas a las que también hay que abonar cierta cantidad. Por mi propia experiencia les puedo asegurar que en revistas de "no prestigio" he podido encontrar magníficos artículos de investigación y en las revistas prestigiosas auténticos artículos infumables. Al final todo se reduce al dinero, no a la verdadera calidad. Si paga eres prestigioso, si no lo haces eres todo lo contrario. El consumismo y el capitalismo en estado puro que nos están colando en la universidad.

Y como nuestros cuerpos docentes no están en lo prestigioso, ni nuestras universidades en los rankings, habrá que irlas quitando medios hasta reducirlas a la nada en favor de lo privado. Así es la lógica con la que se manejan estos tipejos y tipejas que han desarrollado todo este sistema y la LOMCE. Y, sin embargo, son los y las profesionales de lo público los y las que están más capacitados para impartir docencia e investigar porque han tenido que superar muchas pruebas a lo largo de la vida académica. Muchas más que las personas de la universidades privadas y de los másteres at lib

A partir de ahora espero que cuando vean un ranking no se lo crean y tengan precaución respecto a lo que se dice de la calidad de la universidad pública.

lunes, 9 de mayo de 2016

Cómo nos cuelan el capitalismo en la educación (I): LOMCE



Este es el primero de dos artículos que voy a publicar para demostrar cómo el sistema educativo no solo no avanza sino que está siendo pervertido en favor del capitalismo y el liberalismo no crítico. En este artículo hablaré de la educación primaria y secundaria y en el siguiente de la universidad.



Habrán visto en los últimos días una pequeña rebelión de la CEAPA (la Confederación de AMPAS de colegios públicos) contra las pruebas, en principio prospectivas, de 3° y 6° de primaria. Y digo en principio prospectivas porque no parece ser ese el fin último. La CONCAPA (la Confederación de AMPAS de colegios concertados y privados), por su parte, aceptan las pruebas desde una posición acrítica, la cual esconde un beneficio propio como podrán ver. Haber recibido el cuestionario, que me he negado a rellenar, me ha hecho pensar sobre qué tipo de educación estamos dando a nuestros hijos y a nuestras hijas.




Desde que el ser humano se puso a discurrir la educación ha estado en un primer plano. Desde luego cada pensador o pensadora establecía un modelo de educación acorde a su modelo de sociedad ideal. Es por ello que todos los modelos tienden a estar dirigidos ideológicamente. Pero, aún así, el fin último de la mayoría de modelos de la historia se encaminaban a un fin general de generar una buena ciudadanía, buenas personas y buenos gobiernos. Platón y su comunismo aristocrático, Aritóteles y su apuesta ética-pedagógica, Erasmo y la tolerancia, los escolásticos y la ética católica, Jean Jacques Rousseau, Vitorio de Feltne, Geogr Kershensteiner, Heinrich Pestalozi, Mary Wollstonecraft o Friedrich Krause son vivo ejemplo de lo que vengo diciendo. Será ya a finales del siglo XIX y comienzos del XX cuando ciertos métodos pedagógicos se impondrían por encima de otros como el de María Montessori, el Waldorf de Rudolf Steiner o el método de Ovide Decroly (Eduard Clapanede o Jean Piaget también son figuras destacadas). Estos métodos de carácter especialmente elitista, especialmente el Waldorf, son los que han sido adoptados por la UNESCO y la OCDE para los informes educativos y los informes PISA. Son claramente sistemas pedagógicos encaminados a infantes e infantas de una determinada clase social. De hecho el sistema Decroly exige para ser competente una homogeneización en las aulas. Algo así desarrolla la LOMCE frente a propuestas como la Escuela Comprensiva, por ejemplo.




Y que mejor mecanismo para homogeneizar que establecer pruebas de capacidades (que no de conocimientos en sí) y obtener los perfiles de los padres y madres para ello. Ese es el secreto guardado de las pruebas de 3° y 6° de primaria. Así cuando el alumno o alumna pase a la ESO ya irán encaminados según sus capacidades y/o clase social. La CONCAPA no protesta por las pruebas porque ellos y ellas representan a los centros privados (tengan concierto o no) y esa desagregación o agregación de unos pocos y pocas beneficia a sus intereses de bloque en el poder y palmeros. Esos colegios ya han hecho su propia segregación e, incluso, dentro de unos años de sus aulas acabarán sacrificando a su eslabón más débil: a los hijos e hijas de clases menos pudientes que tienen "acogidos" para cumplir con las reglas. Así este tipo de segregación de clase dejará a una élite a salvo porque en los centros públicos la ley y la falta de medios dejará a pocas personas en igualdad de condiciones con los centros privados de regeneración liberal-capitalista. Es otra forma de ir destruyendo lo común mediante estadísticas y rankings.




Voy a ponerles varios ejemplos de esto que afirmo. En el cuestionario que se ha entregado a los padres y madres y de 3° de primaria (pueden verlo en las distintas imágenes que pueblan este artículo) se pregunta por los logros profesionales de los progenitores, de su cantidad de libros (es estúpido que el máximo solo sean 200 creo), cantidad de aparatos para acceso a internet, personas que residen en el hogar, nivel de estudios completado y opinión del profesorado y del centro educativo (y esto lo leen los docentes del niño o niña ¡cuidado!). El cuestionario se encuentra vinculado mediante código al niño o niñ, por lo que la privacidad brilla por su ausencia y se vulneran los derechos ciudadanos de los progenitores. Pero es que, además, enmarcan al niño o la niña claramente en un contexto social, económico y cultural. Por tanto no solo es clasista sino racista. Están clasificando a nuestro hijos e hijas desde los 8 años de edad para guiarles en un recorrido específico (de clase social) en el ámbito público. Luego dirán que los hijos e hijas de los y las pobres sacan peores resultados, que los colegios de integración funcionan peor, en fin, que la educación pública no funciona y por ello hay que desmantelarla, o generar desinversión en los centros peores y dar más a los mejores. Y serán los mejores, especialmente en ESO y bachiller, porque habrán enviado a esos centros a los niños y niñas que se han "seleccionado" desde los ocho años.

Un segundo ejemplo. ¿Para qué unas pruebas que no tienen valor académico alguno (o eso dicen? Si con los cuestionarios pueden clasificar según clase social y la riqueza o pobreza de sus familias, mediante el examen establecen los refuerzos educativos o las clases avanzadas. Esto es, crear clases de tontos y tontas y de listas y listos. Dotar de buenos servicios a unos y quitárselos a otros. Educación pública de élite (como sucede con los colegios bilingües en la actualidad) que veremos en qué distritos o barrios se establecen. la homogeneización del sistema Decroly ha llegado.

Tercer ejemplo. Junto a estas pruebas se están implantando dos metodologías (que siguen a Waldorf y Decroly) que competen a todo el sistema educativo: el enfoque de competencias y la programación neurolingüística (PNL). El enfoque de competencias se fundamenta en tres claves: saber, saber hacer y saber ser. El saber es el conocimiento en sí de la materia. El saber hacer es la aplicación al mundo real de ese conocimiento adquirido (me veo a más de un niño o niña haciendo lo que Hugh Grant en la película El inglés que subió una colina pero bajó una montaña). Y el saber ser que, en principio, es cómo se comporta la persona en temas como participación, proactividad, cooperación, etc. Esto se desarrolla partiendo de las premisas de los métodos ya indicados, pero en especial de cierta cultura que se ha instalado en las escuelas de negocios y en los criterios de calidad universitarios (de esto hablaré en otro artículo). Lo que se pretende es que el alumnado adquiera capacidades de utilizar lo que se ha aprendido. Dicho con otras palabras ser más prácticos. Lo cual sería perfecto si no fuera porque la practicidad que se solicita, en especial en 3° y 4° de la ESO y en el bachiller, es una práctica mercantil o de fomento del empresariado. Y aquí es donde aparece el componente ideológico en toda su expresión. Hay que saber montar una empresa (de cualquier cosa), para saber hacer riqueza (supuestamente) y saber ser una persona "autónoma" y no dependiente de mamá-vaca Estado. Y ¿cuales son los valores del empresariado? Competir y ser el "mejor" (nótese que mejor es el que suele acabar con la competencia). Quieren hacer de nuestras hijas e hijos no ya unos empresarios o empresarias de éxito, sino unas personas que aceptan sin crítica el sistema hegemónico capitalista y su democracia representativa. Y si no se llega a ser empresario o empresaria será porque o bien has fracasado, o bien no tenías la capacidad. Pero eso sí, "no te puede quejar porque te dimos las herramientas". De ahí a someterlos tipo orwelliano en 1984 hay un paso.

A esto hay que sumar la PNL, la cual es un método para, mediante una serie de rutinas físicas y psíquicas, mejorar las prestaciones en el aula y en el aprendizaje. La PNL ha sido desacreditada por toda la comunidad científica seria con numerosas publicaciones científicas médicas, psiquiátrica y psicológicas al respecto. Ni ayuda a concentrarse más, ni a conocer mejor, ni nada de nada. ¡Ah! Pero es una  que se desarrolla en ciertas escuelas de élite de las que hemos nombrado y por tanto habrá que seguirlas. Pese a que numerosos cuerpos docentes europeos la desaconsejen. El problema será de los cuerpos docentes del servicio público español porque tendrán que hacer numerosos cursos subvencionados o no. Y si alguien quiere especializarse aún más para obtener beneficios académicos y profesionales tendrá que pasar por caja. Eso sí como los directores y directoras de colegios e institutos van a ser elegidos por las consejerías de Educación, en breve, elegirán a los que hayan abonado dineros en algún máster. Y ¿quiénes son los expertos y expertas en PNL? Solo ciertas instituciones educativas privadas y ciertas personas vinculadas a ellas que, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, harán caja a costa del erario público. ¡Clin, clin, caja para los amigos! No solo van a imponernos un tipo de educación sino que van a sacar dinero del erario público para dárselo a esas mismas instituciones que han impulsado la reforma. ¿Capitalismo de amiguetes se llamaba, no?

¡Piensan después de leer lo anterior que las competencias que pretende desarrollar en el alumnado la LOMCE no están adulteradas? Claro que sí lo están. El catálogo de competencias es el siguiente: las Matemáticas y Científicas y Tecnológicas (ya existían desde hace años), las de Comunicación Lingüística (saber expresarse); las digitales (necesarias en nuestra era pero no en detrimento de las manuales); Aprender a Aprender; Iniciativa y espíritu emprendedor; Expresiones culturales; y Sociales y Cívicas. Ya les hablé antes de querer hacer a nuestros hijos e hijas empresarios y empresarias en potencia, por eso quiero detenerme en las dos últimas para finalizar. La verdad es que son claros los objetivos en la página web del Ministerio de Educación y a ella remitimos para profundizar.

Expresiones culturales recoge todo lo que se han llamado Humanidades toda la vida, y la pretensión es que aprendan todos los tipos de expresiones culturales y que se muestren críticos respecto a lo que observan. hasta aquí bien, pero si hacemos un cotejo con los programas escolares se observa hacia donde van los tiros realmente. A la creación y potenciación de una cultura burguesa y a sacar un aprovechamiento económico de toda manifestación cultural o de pensamiento. ¡Pero si están eliminando música!

Y sobre las competencias Sociales y Cívicas la situación es espeluznante. Pretenden fomentar un espíritu crítico respecto a proyectos e ideologías contrarias a la democracia liberal representativa. Esto es a cualquier propuesta antisistema o de democracia radicalizada (claro que me gustaría ver como enseñan en saber hacer aquí). Antes no nos enseñaban nada, lo que era casi mejor que el adoctrinamiento actual. Y en el plano cívico pretenden formar (iba a escribir en el espíritu nacional o del movimiento, uy) en el buen comportamiento ciudadano (pagar impuestos, respetar a los demás y votar), a la par que les meten la ética empresarial con calzador.

Esto es la LOMCE y cómo nos la cuelan a nivel colegios e institutos. faltan cuestiones más técnicas y más al pie de la letra pero que daría para tres libros. En resumen, la LOMCE parece tener buenas intenciones pero al final es clasista, homogeneizadora y tiene como valor supremo el empresarial. Ese valor para el que se pueden vender armas que maten a nuestros compatriotas. Y lo peor es que al final del camino está acabar con la escuela pública. La escuela de todos y todas.



viernes, 29 de abril de 2016

Lo que le diría a Pedro Sánchez si estuviese en el Comité Federal



El sábado va a haber un Comité Federal del PSOE y parece que Pedro Sánchez va a conseguir salir con una nueva candidatura bajo el brazo para las próximas elecciones. Sorprende que un partido que años ha tenía un sentido crítico tan acentuado, ahora se encuentre totalmente callado. Por ejemplo, con todo el carisma y autoridad que tenía Felipe González, siempre tuvo personas enfrente capaces de hacerle las críticas necesarias y oportunas. Ahora parece que no hay nadie que quiera hacerlo. Pues, según mi modo de ver las cosas, argumentos hay de sobra para ello. Por eso, si yo fuese miembro del comité federal del PSOE le diría algo parecido a lo que van a poder leer más abajo.

Señor Sánchez bajo su mandato como secretario general del PSOE se han producido los peores resultados electorales desde que la democracia se instauró en 1978. Las elecciones autonómicas y locales de 2015 arrojaron el menor número de votos y concejalías de la historia electoral contemporánea. Parece haberse salvado la cara porque hemos logrado que compañeros y compañeras han obtenido, con ayuda de otros, alcaldías y presidencias autonómicas. Pero en la gran mayoría de las ciudades y pueblos de España nuestra presencia disminuyó hasta cotas alarmantes. Fue un fracaso en toda regla para el que no se quisieron poner parches y sí autoritarismo. En lugar de analizar los porqués de manera seria, se impuso la regla del miedo, la anatemización y la purga. Madrid marcó el camino de una política interna de conflicto y no de colaboración.

Y como no se quiso entender la realidad de los malos resultados, fuimos a unas elecciones generales con algunas buenas medidas que no estaban asimiladas por la dirigencia del partido. Se contrató (vamos una externalización en toda regla) lo que se podía encontrar dentro. ¿Para qué contar con personas exteriores al hacer el programa electoral? ¿Acaso no están los compañeros y compañeras participando en movimientos sociales? ¿No tenemos dentro expertos y expertas en la gran mayoría de las materias? Estoy convencido de que ni ustedes conocen el capital humano que encierra el PSOE. Y no lo saben porque no quieren y, mucho me temo, no tienen capacidad de verlo. Con todo y con eso no eran malas las propuestas, pero se presentaron en una campaña pobre y mal diseñada. Y digo pobre no por escasez de recursos materiales, sino humanos y de relato. Básicamente fue una campaña de Pedro, por Pedro y para Pedro. Con algún añadido de vez en cuando y con un lenguaje de mantra budista que no podía ofrecer más resultado que molestar por la vacuidad del mismo. Los mantras sin duda son inspiradores si se ha asimilado la filosofía general, no por el mantra en sí. Y luego la campaña en sí, con su escenografía general y con miedo, parecía diseñada por nuestros enemigos. La agencia contratada o los supuestos gurús sabrán mucho de benchmarking, SEO, SEM y demás, pero de política ni idea. Los patrones psicológicos que se siguen en política, por mucho que les quieran vender, no son iguales a los de las compras, por suerte. Existe un componente emocional e histórico que se encuentra incorporado a nuestro background neurológico que fue descartado. Por este motivo, entre otros, las capas ilustradas nos han abandonado. Porque ustedes les hablan como si fuesen espectadores de Mujeres, Hombres y Viceversa o Sálvame, no como ciudadanos adultos. Los cuales conforman el sujeto histórico del socialismo patrio, por cierto.

Como se vio, llegaron las elecciones y el batacazo fue de los grandes. Obteniendo incluso menos votos que en las elecciones locales y autonómicas. ¿Qué pudo suceder en tan corto espacio de tiempo? Un mal cartel electoral. Sí usted puede ser guapo pero con eso no basta. Listas hechas al antojo con amigas y amigos (y algún enemigo). Un discurso sagastista. Ya podía haber elegido a Lerroux que era un poco más populista. Y unas cincuenta cosas más que le podría decir pero me ocuparían toda la mañana.

El caso es que los resultados fueron nefastos pero la Fortuna le sonrió por una vez, dándole margen para una posibilidad de gobierno de izquierdas. Lo lógico es que usted hubiese sido cesado, porque el verbo dimitir parece que no se encuentra en su capacidad lingüística o práctica, pero se salvó en el último minuto pegándose un tiro en el pie. Negoció con miedo una propuesta para el comité federal del 28 de diciembre de 2015 que, prácticamente, le iba a impedir cualquier acuerdo lógico y racional. Por no tener valentía para enfrentarse a las baronías solo ganó tiempo antes de ir al patíbulo. Donde por cierto acabará. Ese 28 de diciembre, usted se puso el gorro frigio de rojeras de no pactar con el PP, pero le impusieron el cilicio de los independentistas por activa y por pasiva. Y sin vaselina ni otras medidas cauterizantes. Por tanto, lo que viniese después no sería culpa del empedrado sino solo suya.

Aceptó el reto de intentar formar gobierno pero fracasó. En solo dos o tres jornadas ya había cerrado un acuerdo con el representante más salvaje del liberalismo capitalista de España, presentando un proyecto liberal y dañino para las personas, que no para las empresas. Bien es cierto que no pactó con el PP azul del sobresueldos, pero acabó pactando con celeridad con el PP naranja. Fue a una investidura y la perdió. En ese momento debería haberse marchado, no tanto por haber perdido dos votaciones como por haber dañado gravemente su figura política. El discurso de investidura fue pésimo, carente de ideología socialista y centrado en el acuerdo malo. Claro que escribiéndole el discurso un guionista de Cuéntame no me extraña. Ahí se demostró que ni había discurso, ni había animal político, tan solo un apparatachik. Pero es que, además, fue a peor quedándose sin palabras para defender a un compañero que fue presidente o al partido. Como no lo tenía escrito en el guión... O sea que ni encajador parece ser usted. Se le comieron parlamentariamente hablando todos y todas las que intervinieron. Y no es que esperásemos de usted un dechado de virtudes, pero al menos que sí se supiese manejar con el lenguaje económico. Ni eso.

No quiso dimitir y se pasó dos semanas de postureo y de la "culpa es de los demás". Y justo cuando tiene al prepotente de Iglesias de rodillas para formar un gobierno de izquierdas, va usted y lo rechaza por no querer cambiar de novia. ¿Nos puede explicar, porque no lo entendemos, la fijación que tiene por lo naranja? ¿Hay algún fetichismo oculto en ello? ¿Se ha enamorado de Rivera? Porque por mucho que lo pensemos y le demos vueltas, no encontramos muchos y muchas una razón lógica a ese comportamiento. Y no me diga que fue porque usted estaba respetando el acuerdo del comité federal. No sería el primer secretario general que se salta uno y nadie le hubiese reprochado nada si hubiese aparecido aquí, hoy, como presidente del gobierno con el apoyo pasivo de los nacionalistas. La esperanza que enterró entre la ciudadanía de izquierdas, no crea, la va a acabar pagando. Y antes de lo que se piensa. ¿Pero si es que además uno de los intervinientes del acuerdo, Juan Carlos Girauta, se permitió escribir un libro difamatorio contra el propio PSOE, joder!. ¡Si es que le da gasolina a los pirómanos!.

Así pues, se nos presenta aquí con un doble fracaso bajo el brazo. Una constante pérdida de votos y confianza de la ciudadanía y una manifiesta incapacidad para formar gobierno, cuando podía. Así que no le eche la culpa a los demás como ha hecho en su discurso de apertura. La culpa es suya y de su equipo. Y, por lo tanto, debería dimitir y dejar paso a otra persona que, al menos en este breve espacio de tiempo, sepa mantener la dignidad de lo que significa ser del PSOE y de izquierdas.

Se que no lo va a hacer y por ello le voy a explicar que no existe ningún porqué lógico y racional para esa actitud que está manteniendo. Los indicadores electorales, primero, no muestran un claro repunte del PSOE. Entonces nada indica que, de repetir cartel y listas, el partido haya sacado un rédito al esfuerzo de acordar con el PP naranja o de estos cuatro meses de impasse. Segundo, tanto a derecha como a izquierda usted ha quedado como el culpable de no haber logrado un acuerdo de gobierno. Por la derecha por no votar en favor de una gran coalición. De ahí poco se podrá rascar. Y por la izquierda por haber corrido a abrazarse a Rivera y no separarse de él para firmar un acuerdo para la formación de un gobierno de izquierdas. Sí, ya le veo poner caras y me querrá decir que han sido ellos los que no lo han querido. Pero no me venda la moto porque antes de que se pronunciasen los representantes de Podemos, Antonio Hernando ya estaba diciendo en Espejo Público que o se incluía a C's o nada. Pues resultó ser nada. Y la segunda vez querían gobernar solos y con un cheque en blanco por dos años. ¿Si se lo ofreciesen a usted lo aceptaría? No creo. Y además siguieron insistiendo en que el PP naranja debía entrar en ese acuerdo de gobierno. Así que parece que a Rivera le acepta todo y a la izquierda solo le pone condiciones. Extraño, muy extraño. Sigo con los motivos racionales. Por lo tanto, si ni a derecha ni a izquierdas parece que usted vaya a atraer voto, la situación resultante puede ser similar o peor.

Tercero, podríamos aducir que por la brevedad de tiempo existente lo mejor sería no cambiar el cartel electoral. Tiene mucha lógica. En especial para aquellos y aquellas que están esperándole al final del camino, bien para cruzar el Guadalquivir (alea jacta est), bien para apuñalarle en las mismas escaleras del hemiciclo (tu quoque fili mi). El espíritu de César se cruza en su camino para mal o para peor. Sin embargo, si cambiásemos de cartel electoral y con ciertos retoques en las listas (algunas ya le están ayudando), daríamos a entender que a este partido aún le queda sangre en las venas, que el motor no está gripado como dan a entender y se observa en el día a día de muchas agrupaciones. Y usted me dirá ¿y a quién ponemos? Mi respuesta rápida sería que a cualquiera menos a usted y a su grupo de trabajo. Pero no me dejaré llevar por la sencillez, y le diré que a cualquier militante. hombre o mujer, que se sienta dolido por esta situación de vacío ideológico y político. Mire a esta sala donde estamos y podrá ver a cantidad de personas muy válidas para llevar adelante una candidatura. Así fuese de transición. Aunque yo preferiría que fuese de victoria y de deseo de transformar la sociedad. Por tanto, cambiar de cartel sería reconocer que la ciudadanía no se ha equivocado al votar y sí el partido con su proyecto. De esta forma, aún en el sentido más electoralista, igual podríamos obtener mejores resultados. Y no hablo de subir uno o dos diputados o diputadas, sino de una o dos decenas e incluso ganar.

Por eso le pido desde esta tribuna que tenga la honradez política de dimitir. Se que no lo va a hacer y que se está aferrando a la silla con todas sus fuerzas, Pero recuerde que César ya tiene preparado el ejército para cruzar el Rubicón y no faltará quien le traicione antes o después (alguna prueba vamos teniendo de esto). Es usted un cadáver político y a hora tiene la oportunidad de estar presentable en el ataúd y dar una oportunidad al partido. Mañana será tirado por el báratro y el partido, tal vez, haya recibido otro golpe del cual le cueste levantarse años. Renuncie y váyase a casa con dignidad. Pero no. Es usted tan egoísta que parece que ni el partido le importa. Y este es, por cierto, un mal que habría que erradicar del PSOE.

Algo así sería lo que diría si fuese miembro del comité federal. Pero como no lo soy creo que se irá de rositas llevando al partido a una muerte segura. Y lo peor de todo es que ni Izquierda Socialista le va a decir algo así. Está todo el partido a la espera de tiempos mejores y a que llegue un salvador o una salvadora o, directamente, el enterrador de las películas del oeste. Como dijo Ortega y Gasset, para una situación diferente, No es así, esto no es así.

martes, 19 de abril de 2016

PSOE-PODEMOS: UN MISMO OBJETIVO DIFERENTES ESTRATEGIAS



En vista de que vamos a nuevas elecciones, salvo cataclismo cósmico, muchas y muchos se preguntarán por qué el PSOE y Podemos no han podido llegar a un acuerdo de gobierno. Si se analizan los programas electorales, las coincidencias son amplias y las divergencias realmente salvables. Si el problema fuese de personas habría que decir a las organizaciones y a esas personas que diesen un paso atrás en beneficio de la sociedad. Una sociedad que no está dispuesta a aguantar egoísmos mientras lo está pasando mal. Y todo ello porque objetivamente se dirigen a las mismas personas, el PSOE un poco más escorado a la derecha y Podemos un poco más hacia la izquierda. Incluso se podría decir que Podemos es el PSOE del año 1979. Por tanto, si yo me lo pregunto creo que otras personas también estarán con el por qué en la cabeza.

Tras darle vueltas, analizarlo con cierta profundidad y quitándome mis propia máscara ideológica, creo haber encontrado el hecho diferencial que imposibilita el acuerdo. Chocan por el posicionamiento y la estrategia política frente al sistema actual y el devenir histórico. Es decir, la contingencia es resuelta de forma diferente y con una visión futura distinta. Las políticas públicas a implementar podrían ser las mismas pero la finalidad no. Para el señor Sánchez, la ejecutiva del PSOE y las baronías el acuerdo con C's puede cumplir perfectamente las expectativas interclasistas que lo impulsaron. Esto es, frente a la contingencia de la crisis del capitalismo suturar la herida para salvar el sistema. Para Podemos, sin embargo, no hay que suturar la herida provocada por las contradicciones y la contingencia ya que es la única forma de superación del sistema. Por eso ni para la formación morada ni para el 21% de la militancia socialista el acuerdo es aceptable.

Ya los clásicos del marxismo post-Marx habían advertido que el proletariado o la clase trabajadora, como prefieran, no tenía una conciencia de sí misma respecto a su posición en el sistema y el devenir histórico. Parte de ello es el debate de conciencia en sí y para sí, sobre lo que no abundaré. También fueron dándose cuenta de que la historia no tenía por qué generar en la clase trabajadora al sujeto histórico revolucionario. En sí la historia no seguía una secuencia lineal tal y como habían afirmado Marx y Engels (y algunos pensadores liberales). Al contrario, pensadores como Bernstein, Bloch o Gramsci supieron ver que no había unidad y sí que existían posiciones fragmentadas dentro de la clase trabajadora. No solo intervenían factores como nación (en esto los austromarxistas fueron pioneros), cultura y/o religión, sino que también dependiendo de la posición de cada persona en el proceso productivo (aunque no se produzca nada en sí como ocurre en los trabajos burocráticos) existía una autoubicación distinta. El invento de la "gran clase media" es producto de este devenir histórico, por ejemplo. Por tanto, el llamamiento de los partidos de izquierda hacia la unidad de acción debía situarse en otro lado o en otro sentido. Los partidos socialistas y socialdemócratas fueron avanzando por la senda del interclasismo y los partidos comunistas por el camino del abismo. Existe numerosa literatura sobre ello y no insistiré en ello. Sin embargo, es obvio que frente a una unidad y conciencia de clase de la coalición dominante del bloque en el poder, existía (y existe) una diseminación, en parte natural, en parte provocada, de la clase asalariada. Una disgregación de pensamientos que aumentó con la entrada de nuevas demandas sociales como el ecologismo, el feminismo, el desarrollismo, etc. Todos los partidos fueron convirtiéndose en catch-all o atrapalo todo. Es decir, se manejaban en distintas variables y no solo en izquierda-derecha.

A esta situación de diversidad habría que añadir el cambio en el concepto de democracia representativa que se ha ido realizando. El sistema democrático ya no es visto como un sistema donde el demos es considerado soberano y donde la participación (por mínima que sea) genera ciudadanos y ciudadanas en su amplio sentido. No. Ahora la ciudadanía es considerada como una miríada de personas maximizadoras de las oportunidades que genera el sistema político para su plena satisfacción. Es decir, se aplica la lógica del mercado al sistema representativo liberal. Se constituye un sistema que es capaz de generar un equilibrio general enviando las demandas no-sistémicas fuera del propio sistema. Se pasó de un sistema, en teoría, de representación de intereses a un sistema de oferta y demanda. Un sistema falso como bien explicó C.B. Macpherson en su libro La democracia liberal y su época. Todas las teorías pluralistas y de elección racional no son más que justificaciones y legitimaciones de este modelo de democracia mercantilista.

Bajo estas premisas de diversidad y de democracia de equilibrio es donde juegan PSOE y Podemos, y respecto a ello es donde se encuentran las diferencias que pueden impedir un gobierno de coalición. Podría calificar cada posición como contingente o adaptativa para el PSOE y desarrollista o evolutiva para Podemos. El PSOE se adapta a la contingencia de responder a un sujeto político diversificado como lo harían unos grandes almacenes. Ante diversas demandas de "productos", propone ofertas para todos y todas las posibles compradoras. Si alguien es ecologista le ofrece desarrollo sostenible; si alguien feminista, igualdad efectiva; si alguien humanista, propuestas sociales; si alguien nacionalista unidad nacional y federalismo; etcétera. De esta forma va construyendo un discurso con distintos agregados sin importarle las contradicciones y sin tener un análisis social profundo. Como en un supermercado va llenando los estantes con productos diversos en distintas secciones para el consumidor político. Con esta estrategia espera ser el comercio político que más clientes atraiga, dejando su ventaja competitiva a un residuo histórico. Pablo Iglesias, Julián Besterio o, incluso, Felipe González son fotos colgadas en la pared de los fundadores y los continuadores de la empresa. Se apela a la tradición para establecer ese factor diferencial entre los demás competidores. Se maneja en la contingencia política mediante la adaptación a las circunstancias imperantes y mercantiles.

Por su parte Podemos, pese a actuar en un sistema político tipo mercado, tiene otro propósito y otra estrategia. Con razón se les ha calificado de populistas, porque lo son. Pero no en el sentido peyorativo en que se ha afirmado. los y las integrantes del partido morado son conscientes de esa diversificación existente entre la clase asalariada como dijeron los autores clásicos del socialismo. Mas su intención representativa no se encuentra inscrita en el puro mercadeo, existe un fuerte componente ideológico, teórico y grupal que les lleva a ser transversales, que no interclasistas. A pesar de que también, como parece lógico, utilicen los mismos mecanismos de mercadotecnia que los demás partidos. Provenientes de la tradición gramsciana que acaba expresándose en Ernesto Laclau y en Chantal Mouffe, lo que pretende la dirigencia de Podemos es representar esa diversidad de opiniones del sujeto histórico llamado a cambiar el orden actual. Para ello hay que conformar un bloque hegemónico donde confluyen esas diferentes perspectivas y anhelos de un mundo mejor y una superación del orden capitalista. Por ello son partidarios de una democracia radical y agonística. Esto supone ir acercando el cratos cada vez más al demos. Es decir, acercar al pueblo a los distintos recipientes de poder del sistema capitalista. Cambiar la poliarquía pluralista liberal y mercantil actual por una verdadera democracia. Por eso su visión agonística no entiende de competidores en el mercado político sino de adversarios en la consecución de los distintos cambios sistémicos que se necesitan.

Por esto Podemos no podía firmar nada con C's, porque esa firma sería un chalaneo mercantil (como el que ha hecho el PSOE, por cierto) con un adversario político que pretende asegurar las partes más importantes del sistema capitalista. Esto no lo ha entendido el PSOE porque se encuentra en plena subasta y compra-venta de políticas públicas. Por no entender este cambio social que pretende Podemos, el PSOE está haciendo el juego a la coalición dominante como miembro casi integrante del bloque en el poder. Cuando  en Podemos critican a los partidos del turnismo lo hacen porque PP y PSOE son fuerzas mercantiles de ese bloque en el poder que ejerce la hegemonía en España (y el resto del mundo). Podemos aún puede pactar reformas con el PSOE por cercanía ideológica y porque entienden que podrían atraerle hacia ese bloque hegemónico de cambio sistémico, no tanto por la dirigencia socialista como por las bases y los votantes. Pero nunca juntándose con un representante de la coalición dominante, ni mercadeando reformas. Y esto parece, igualmente, que no lo han entendido en Ferraz aún.

Oír a César Luena decir que igual el PSOE debería virar más a la izquierda hace sonrojarse a Izquierda Socialista (la corriente de izquierdas del PSOE) y a cualquier analista político serio. Ya no valen esos trucos del mercadeo y marketing. Si a Pérez Tapias le calificaron de radical durante la campaña de primarios, ¿vamos a creer que ahora la derecha del PSOE va a cambiar? No. Siguen sin entender que Podemos tiene fuerza por un posicionamiento ideológico, no por una oferta mercantil. Su "ventaja competitiva" es que lo que dicen lo llevan dentro y lo que pudiera decir la dirigencia socialista no se lo creen ni ellos ni ellas. Más le vale al PSOE comenzar a reconstruir su ideología y hacer caso a Izquierda Socialista, aunque sea por error. Y Gramsci cuando dijo que "la voluntad colectiva es resultado de la articulación política-ideológica de fuerzas históricas dispersas y fragmentadas". Esto lo han entendido en Podemos, en el PSOE no.

PS. La foto del artículo es de Nicos Poulantzas el gran olvidado del pensamiento socialista radical.