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jueves, 25 de febrero de 2016

LOS PORQUÉS DE MI NO AL ACUERDO PSOE-C's



Si quieren que les sea sincero, este post es una segunda versión reducida del que planteaba en un principio. Pensaba contarles paso a paso el Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso al que han llegado PSOE y C's. Pero cuando me he dado cuenta llevaba como dos posts escritos y solo estaba a la mitad del camino o menos. Por tanto, he decidido recortar y aumentar la contundencia. Además, gran parte de lo que opino de C's lo pueden encontrar en entradas anteriores (Ciudadanos: nuevo partido, viejas propuestas, ¿POR QUÉ EL PACTO DE GOBIERNO PSOE-C's ES CASI IMPOSIBLE?). Así que, ¿para qué marear más la perdiz.

Lo primero que destaca del Acuerdo es que en la letra parece una cosa que en el fondo no es. Desde el título donde se habla de reformas y de progreso cualquiera se queda con la mosca tras la oreja. ¿Qué tipo de reformas y qué tipo de progreso? Progresistas hay de derechas y de izquierdas, es más las izquierdas actualmente son menos progresistas en el sentido de que el progreso solo es progreso económico en realidad y muy poco progreso social. Habiendo un programa como Gran Hermano en las televisiones de todo el mundo (o si prefieren cualquier otro reality show) poco progreso social ha alcanzado el mundo. Habiendo niños que mueren de hambre y niñas que sufren la ablación poco se ha avanzado socialmente en el mundo. Importando más el qué tienes que el qué eres poco se ha avanzado en el mundo socialmente. Y qué decir de las reformas. Pueden ser buenas o malas. Así que otorgarles un carácter positivo a priori debería ser motivo de precaución. En mi opinión es un Acuerdo contingente. Es decir, adaptado a la propia lógica del capitalismo como sistema global económico y cultural. Y eso significa que muy de izquierdas no parece en principio.

Y como decía uno lee y parece que es bonito y de cuento de disney el Acuerdo pero cuando recapacita y se fija en el trasfondo y las contradicciones que existen ya solo ve sombras. Igual me pasa eso por haber salido de la caverna pero es un riesgo que me ha merecido la pena correr. Como les digo el Acuerdo está lleno de coletillas y puntualizaciones que desvirtúan en sí lo que de bueno podían tener las palabras anteriores. Por ejemplo, se dice "Reforzar la gestión pública del sistema. Mantener la titularidad pública de centros y servicios sanitarios, sin perjuicio de que el sector privado pueda desarrollar un papel complementario, sometido a criterios de complementariedad, transparencia, exigencias estrictas de garantías de calidad y control" (p. 33). Uno lo lee y dice genial. Pero si se dan cuenta introduce el papel del sector privado como complementario pero sin especificar tal complementariedad. ¿Esto que significa? Que la complementariedad puede ser la gestión y contratación de personal. De esta forma el sistema público se va a la mierda.

¿Desean otro ejemplo? Al hablar del Ingreso Mínimo Vital (p. 31) que se estuvo vendiendo durante la campaña electoral como un ingreso mínimo garantizado a toda la población española, ahora parece que solo es para aquellas familias en sin ingresos. Vamos lo que es el RAI actualmente. Una que nos han colado. Pero no se asusten que esto se compensa con el Complemento Salarial Garantizado: "El nuevo complemento tendrá naturaleza de crédito fiscal, que se prestará como prestación complementaria a los hogares con rentas más bajas, y cuya cuantía variaría en función del valor de los ingresos salariales de la persona principal y la situación familiar de ésta, siempre que el montante total de ingresos se encontrase por debajo de un determinado umbral". Esto es sería un descuento fiscal de "no se sabe qué muy bien" tan solo para las familias con menos recursos. O sea que a los que tienen menos recursos les dan dos pagas, una en dinero y otra en exenciones, pero al resto de la población que no llegue a ese umbral no. Y ¿cuál es el umbral? No lo dicen. Y este tipo de propuesta que podría ser buena acaba por terminar en un círculo oscuro de indefiniciones.

Otro ejemplo. Cuando hablan de la igualdad entre hombres y mujeres nos proponen como gran medida inducir a las sociedades cotizadas a que el 40% de los cargos directivos y de los consejos sean mujeres. Estoy de acuerdo con esa medida. Como estaba de acuerdo cuando se tradujo en la ley 3 de 2007 de 22 de marzo. Así que nos venden una medida que ya está en la ley (otra cosa es que no se cumpla). O como cuando hablan de la Violencia de Género y no atajan el mal donde está. Van a crear numerosos organismos y contraorganismos pero en ningún momento hablan de acabar contra el patriarcado que es la ideología que provoca la violencia.

Otro ejemplo de indefinición. Para modificar el sistema electoral pretenden incorporar el voto electrónico (no dicen como); revisar el procedimiento electoral (p 49), será que les parece mal que se vote en urna o con papeleta porque con tal indefinición no se a qué se refieren; mejorar la proporcionalidad, siguen sin decir cómo y con el resto de medidas es imposible mejorarla sin cambiar las circunscripciones electorales (que no se cita), etc.

Veamos otra que nos han colado. Como recordarán, al menos yo sí lo hago, el PSOE y el señor Sánchez han dicho hasta la saciedad que pensaban subir el Salario Mínimo Interprofesional hasta los 900 euros al final de la legislatura. Bueno pues van a subirlo, nada más llegar al gobierno, un 1% como compensación a que no lo han tocado casi los gobiernos del PP. Esto es de risa y de coger palos y antorchas como en Los Simpson. ¿Se piensan estos señores y señoras que los españoles somos gilipollas? 900 euros no es lo mismo que un 1%. Además, es que según el acuerdo no lo van a subir más. Eso no es de izquierdas (ni de derechas podría decir) sino de malas personas y de ruizes como dice el otro.

Vayamos a las contradicciones. Desde el lado impositivo dicen que no van a tocar el IRPF de las clases medias trabajadoras pero que cambiarán los tramos para que paguen los que más tienen. Miedo da lo de los tramos pero bueno puede pasar de momento. Además, van a crear una agencia de grandes fortunas para que no se escapen al control fiscal y a recaudar más por el lado del capital que del trabajo. Uno lee esto y cree estar leyendo a un rojo furibundo. Pero es mentira. ¿Donde se encuentra la trampa? En el epígrafe de la construcción y aumento de un mayor tejido empresarial. Si en el epígrafe impositivo dicen que van acercar el nivel impositivo real con el nominal, en el epígrafe empresarial van a aplicar deducciones a los que despidan menos personas, a los que inviertan en I+D+i, a los Blue Angels, a las cooperativas, a las Sociedades Laborales, a los hagan Transferencia con las Universidades, etc. Vamos que casi quedan fueran las Sicavs solamente. Y no porque están pueden invertir en todas esa gama de proyectos y deducirse luego. Otra vez que nos la intentan colar.

Como nos intentan colar que el despido no se ha abaratado. Sí lo han hecho y como coletilla por si les decían algo han escrito hasta que confluya con los x días existentes hoy. Así que el despido procedente es de 12 días, 16 y ya veremos si 20; y el improcedente de 20, 25 y ya veremos si 33. Lo que es claro es que los dos primeros años han bajado el despido en más de ocho días por año trabajado. Y ¿eso es derogar la ley del PP? Joder más vale que la dejen como está. Luego nos intentan vender el fondo austriaco como la panacea (existe en otros países también y no salva nada) y da tufillo a un dinero de las empresas para especular o para ser la caja b del Estado en caso de necesidad.

Incluso en los Convenios Colectivos nos dicen que derogarán la legislación anterior pero en los Convenios Marco solo dejan intocable la jornada y los tramos salariales, el resto de materias quedan a preferencia de la empresa. Otro gol que intentan colarnos. Así las cuestiones de igualdad ya no son obligatorias aunque las ponga en Convenio Marco. ¡Y eso que nos decían que apoyaban la igualdad efectiva!

Al final parece que no es de tan izquierdas como parecía. Alguna cosa buena tiene sí. En 140 propuestas alguna habría que ser decente y de izquierdas pero no ocupan ni un 25%. Además se pasan tres páginas hablando de cosas parlamentarias que ni a ustedes ni a mi nos dan de comer. Y la tan ansiada reforma institucional son dos cosillas de nada que quedan totalmente en el aire.

Nos han intentado vender una burra coja pero esta vez ya no cuela. Hemos aprendido a leer para su desgracia. Así que desde esta pequeña tribuna conmino a los y las militantes a que voten NO. Que no les engañen diciendo que eso es votar en favor del PP o de Podemos. No. Eso es votar en conciencia y en favor de una política de izquierdas que beneficie a la mayoría y no a los de siempre. Ah y el art. 135 de la Constitución no se deroga por cierto.

jueves, 4 de febrero de 2016

¿POR QUÉ EL PACTO DE GOBIERNO PSOE-C's ES CASI IMPOSIBLE?



Después del encargo del rey a Pedro Suárez para que intente la formación de gobierno, éste se viene reuniendo con las distintas formaciones que conforman el Congreso de los diputados. Con los grupos minoritarios han sido charlas cortas, casi más de exposición de motivos y preparación de encuentros que de trabajo en sí, salvo las charlas con Compromís e IU (muy bueno el detalle de aceptar que estuviesen Cayo Lara y Mónica Oltra) que seguramente han tenido mayor trasfondo. Pero en cuanto ha llegado la cita de reunirse con C's las especulaciones de los medios de comunicación, bien por rellenar huecos, bien por criminalizar una vez más al PSOE, se han disparado. Los partidarios de la gran coalición y los que quieren elecciones anticipadas (que casi son los mismos o están haciendo la pinza) han comenzado a pergeñar la posibilidad de que el PSOE lo que realmente quiere es un pacto con C's y las abstención del PP. Así la portada de El Mundo mintiendo sobre lo tratado en una reunión entre Moragas (el filtrador) y Serrano, o las distintas voces que se escuchan en las tertulias, o las propias ansias de El País. He llegado a oír que el PSOE y C's tienen la misma motivación ideológica. ¡Casi nada!

Por este motivo, me veo en la obligación moral de explicar por qué un pacto de gobierno entre ambas formaciones es imposible ya que no concuerdan en nada o casi nada. Ahora bien, que Pedro Sánchez intente negociar con ellos una abstención y que se sumen a reformar estructurales, sin duda que lo hará. Pero formar gobierno nunca porque en el fondo es casi lo mismo que el PP. Ya comenté en este mismo blog (Ciudadanos: nuevo partido, viejas propuestas) que su programa electoral era muy muy liberal y no aportaba nada nuevo a la política española. Es una propuesta que firmaría cualquier partidario del partido Conservador británico o de la CDU de Angela Merkel. Si el SPD alemán ha decidido pactar con los conservadores es su problema (así le va en las encuestas), pero en España el PSOE, con todo lo que ha virado a la derecha, no puede llegar a esos extremos. Me pueden decir que en Andalucía C's apoya a Díaz. Sí, cierto. Pero es Andalucía y es Susana Díaz. Allí con un poco de populismo se sale del aprieto y no es coalición de gobierno. Analizaré, por tanto, los puntos en los que es más claro esta imposibilidad.

En el tema económico, por mucho que digan los analistas y los economistas de pago, es donde las diferencias se pueden hacer más palpables. El tema de la reforma del estatuto de los trabajadores nos ofrece un primer aspecto de desacuerdo porque C's pretende solo modificar algunos aspectos que se orienten hacia dar mayores facilidades a las PYMES para contratación y establecer un contrato único para todos los trabajadores y trabajadoras. Esto es, un contrato de fácil resolución para que quepan temporales y fijos. Por su lado, el PSOE pretende derogar la ley del PP para poder restablecer los derechos de los trabajadores y que no se puedan hacer EREs como churros con solo la previsión de tener pérdidas. Es más, también pretenden restituir los derechos sindicales y que no se criminalice el derecho a la huelga como sucede en estos momentos y que ha llevado al trabajador español a una lucha de principios del siglo XX. Igualmente son distintos los planes de inversión previstos para generar empleo (C's por la oferta y PSOE por la demanda) y el elevar los impuestos a las empresas. Bueno, más bien el PSOE lo que pretende es que no se puedan desgravar todo lo que lo hacen en estos momentos y que hace que las empresas (medianas y grandes) en vez de pagar el 20% estén pagando una media de 8-10%. C's, por su parte, solo habla de ser más eficaces en la recaudación de los impuestos (claro como que los demás partidos no quieren eso). Y el tema de las Sicavs también pretende el PSOE aumentar el tipo de gravamen desde el 2% a algo mayor en torno al 10%.

Es claro, por tanto, que en el tema económico están distantes. Sobre la recuperación del Pacto de Toledo nada sabemos de las gentes de C's porque tanto en el programa electoral como en sus declaraciones públicas nada han dicho, solo que se ha de recuperar el pacto. Algo es, pero observando sus posicionamientos económicos podemos aventurar que propondrán desviar algo a fondos privados para la sostenibilidad. Por cierto, fondos de pensiones que están fuertemente gravados con impuestos tanto con Rodríguez como con Rajoy. Como se ve los pobres, que no llegan a Sicavs, son doblemente penalizados en sus ahorros, pero tiene una intención secundaria que era, en época de Rajoy, para que se destinasen esos ahorros a fondos de inversión, los cuales están ahora en expansión y que tributan a solo un 8%. Y esto sí que lo apoya C's.

Otro aspecto en que es imposible el acuerdo es en la Educación. Por mucho que ambos digan que hay que derogar la ley Wert, que hay que hacerlo desde luego, las propuestas de ambos partidos son radicalmente distintas en lo conceptual y en lo práctico. C's pretende un tipo de educación americanizada y enfocada a una perspectiva empresarial. Esto es, hacer de cada ciudadano y ciudadana un empresario en potencia. Que piense con sentido comercial como valor máximo de la educación no superior. De verdad lean su programa electoral y lo podrán comprobar porque lo dicen así. El PSOE por su parte pretende una educación donde se dote de significación el sentido de ciudadanía desde una formación en valores y en materias. Además, una educación laica y republicana (en el sentido filosófico), una educación en igualdad (la coeducación) y una educación que de valor a lo común, a lo que es de todos y todas. Ya vemos que el planteamiento es radical (a nivel Universitario mejor no hablar porque C's no tiene claro que modelo quiere si el 3+2 de Wert u otro sistema con los mismos valores, eso sí, de poner la Universidad al servicio de la empresa, no al servicio de la sociedad). Y las garantías de una escuela pública y gratuita, como desea el PSOE, no están claras en su programa electoral que apuesta más por el concierto (lo que va en detrimento del profesorado) y en quitar la autonomía a los centros escolares mediante la imposición por parte de los poderes públicos de los directores de colegio e instituto. Vamos unos comisarios políticos. Como se puede observar un concepto radicalmente distinto de escuela pública.

Respecto al sistema electoral tampoco están de acuerdo ambas posiciones, aunque comparten que hay que modificarlo. C's tal y como plantean en su programa electoral quiere hacer una copia del sistema alemán, esto es, que se elijan 150 diputados o diputadas en circunscripción uninominal, por sistema mayoritario y a una sola vuelta; y el resto de los 150 por circunscripción única estatal (ellos dicen nacional) en listas (no sabemos si abiertas, bloqueadas, o que) de manera proporcional, guardando 50 diputados más para evitar que alguien tenga una mayoría aplastante. Como ya expresé, el que diseñó el sistema (huele a constitucionalista y de derecho) debía estar bajo el efecto de alguna sustancia psicotrópica porque ese tipo de sistema daría en España a los dos partidos mayoritarios casi todos los 150 primeros diputados o diputadas (al PP unos 100) y luego, por mucho que pongan 50 más, también obtendrían la mayoría de los restantes. Así que la proporcionalidad pretendida no existiría. Y la tontería de añadir unas veces sí y otras no 50 diputados más es una ruina para el sistema, que en ningún momento sabría cuantos son los necesarios para formar mayoría, ni bajo qué conceptos sí añadirlo y cuales no. Vamos una locura mayor que asar la manteca. El PSOE sensu contrario pretende hacer un sistema más proporcional, tendiendo a elegir los diputados y diputadas por circunscripciones autonómicas aunque no es claro en este sentido. Podrían ser otro tipo de circunscripciones aunque Sánchez dejó entrever que sí podían ser autonómicas.

La reforma del senado es también radicalmente distinta. C's pretende eliminar el Senado y cambiarlo por una cámara de Presidentes y Presidentas de Comunidades Autónomas. Los que tanto se preocupan por la soberanía nacional se cargan la cámara de control y la cambian por un grupo de dirigentes regionales que solo miran por sus propios intereses (como es lógico) y no por el bien general de todos y todas las españolas. Pretender crear un gallinero en vez de un Senado y si la dirigencia estatal no está muy bien considerada, ¡qué decir de la autonómica! Dejando la ironía a un lado no es ni seria ni democrática esa propuesta pues vulnera el principio de sufragio pasivo. Por su parte, el PSOE tiene la intención de crear una cámara federal que dependa más de los tiempos de las comunidades autónomas que de los tiempos de las elecciones generales. Y, obviamente, de carácter más proporcional. Así que seguimos teniendo más puntos de desencuentro cuando observamos la letra pequeña.

El otro punto discordante que hace imposible un gobierno conjunto es Cataluña y el sistema territorial. Aquí las diferencias son palpables, como pasaba con la educación, en lo práctico y en lo conceptual. Yendo a lo práctico C's pretende reforzar el sistema central frente al autonómico en aspectos fiscales, policiales y otros tipos de competencias. Es más van a revisar el concierto Vasco y el Navarro con la intención de derogarlo si así lo consideran. Y respecto a Cataluña ya hemos visto todos estos años su forma de actuar y sus críticas permanentes a los nacionalistas catalanes. Quieren un sistema autonómico totalmente plegado al poder central y a la "nación española". Por su parte, el PSOE apuesta decididamente por transformar el sistema autonómico en un sistema federal. Yo no tengo muy claro que sepan lo que es eso porque el sistema autonómico es casi una federación. Y no van a tocar ni el concierto vasco ni el navarro. La pretensión por lo que se puede leer de en su programa es crear diversos estados que permitan la unidad en la diversidad. Y respecto a Cataluña desde luego hay una apertura al diálogo y el respeto a la ciudadanía catalana en su conjunto. Nada que ver con los que quiere C's. Y conceptualmente, y algo he adelantado, C's son nacionalistas españoles y tendentes al jacobinismo y al centralismo, mientras que el PSOE tiende al federalismo y al respeto por las distintas nacionalidades.

Y un último punto de discordia es sin duda el poso ideológico de ambos partidos. C's es la representación pura de la coalición dominante del bloque en el poder. Son los hijos y las hijas de la patronal española, del poder financiero, del liberalismo manchesteriano, del fin de la historia, etc., y eso que, de momento, no han sacado la patita católica que está por ver. Para ellos el individuo solo puede relacionarse mediante el trabajo y el espíritu empresarial con los demás miembros de la sociedad. La sociedad se constituye por la agregación de personas egoístas y que dan prioridad a lo propio y a la lucha de todos contra todos del mercado capitalista. Son firmes defensores de una economía de mercado donde solo los más capaces triunfan. El Estado de Bienestar queda, entonces, como beneficencia para los menos capaces. Y cuando hablan de igualdad de oportunidades es para poder escoger a los más capaces de las clases inferiores y aprovecharse de sus cualidades. Para ellos y ellas lo ideal sería una sociedad de empresarios, bajo la ideología patriarcal, por cierto. A C's se les podría asignar lo que dijo Benjamin Constant: "el progreso de la civilización consiste en que la existencia individual esté menos embebida en la existencia política". Que se quede en la sociedad civil, que para eso es una sociedad abierta.

Por su parte el PSOE, por mucho que digan en su contra, defiende los valores del republicanismo filosófico, la justicia social, la igualdad efectiva, la libertad de las personas para ser lo que ellas deseen (la autodeterminación individual), creen que el capitalismo debe ser controlado por medio del Estado y de la leyes, creen más en la comunidad que en los individuos aislados (aunque el respeto a las minorías y su modo de vida es respetado mientras no vaya contra los demás), creen en que la desigualdad es producto no de las capacidades personales en sí sino como producto del propio sistema económico, etc. Creen en lo común, en los de todas las personas y en la participación efectiva de la ciudadanía en el proceso político. El laicismo como forma de entender lo público desde el máximo respeto a lo religioso y espiritual que debe quedar al libre arbitrio de cada persona y/o grupo de personas que compartan una visión similar. Esto es claro en el socialismo español pero no lo es tanto en el liberalismo que representa C's.

En resumidas cuentas, un pacto C's-PSOE de gobierno sería un pacto contra natura en todos y cada uno de los aspectos importantes como he demostrado resumidamente. Aunque ambos hablen de libertad, igualdad y fraternidad, ambos representan las caras opuestas  de esos conceptos. Y, pese a que le duela a Hegel, aquí no hay posibilidad de síntesis. Pese a esto, seguramente los medios de comunicación del capital seguirán mareando la perdiz para frenar lo que es lógico y racional, un gobierno de izquierdas. El propio Albert Rivera sigue diciendo que él va a intentar sumar a PP y PSOE, pero vamos que quien creía ser el nuevo Keneddy, al final ha quedado para correveidile de Rajoy o el Kissinger español como mucho (Kissinger para quien no lo sepa siempre ha sido en fontanero de los presidentes estadounidenses). Pero no debemos creer todo lo que van a publicar los medios de comunicación estos días porque ellos sí tienen interés en que Pedro Sánchez no sea presidente de un gobierno de izquierdas.

lunes, 21 de diciembre de 2015

REFLEXIONES A VUELAPLUMA SOBRE LAS ELECCIONES GENERALES 2015



La primera impresión que me queda tras ver los resultados electorales es que TODOS los partidos han perdido. Unos porque han caído respecto a las elecciones anteriores, otros porque no han asaltado los cielos ni se ha producido ningún sorpasso. Salvo Alberto Garzón de IU-UP que ha salvado dignamente la cara con casi un millón de votos y 2 o más diputados, el resto están donde estaban prácticamente en las elecciones municipales. El resultado que se ha producido no ha distado mucho del que aventurábamos en junio (http://tractatussinistrae.blogspot.com.es/2015/06/seran-posibles-lospactos-nivel-nacional.html). Solo hay que sumar a Podemos los votos de los partidos regionalistas a los que se han unido en estas elecciones y prácticamente es el mismo resultado. Así que nada nuevo bajo el sol de España respecto a los datos.

El PP ha perdido porque no tiene mayoría alguna como para poder gobernar ni en solitario ni en alianza (excepto con el PSOE que, salvo desvaríos de la baronesa andaluza que demuestran su escaso compromiso de izquierdas, supondría cavar su propia tumba). Además, su giro hacia la España grande y libre le aparta del camino de una supuesta alianza con los regionalistas de derechas PNV y PiL. Eso sí, y algo de lo que nadie se ha percatado, mantiene su mayoría en el Senado con lo que una de las dos cámaras sí la controla.

El PSOE ha perdido porque las urbes ya no son suyas, porque no es un partido fresco, porque se ha dedicado estos últimos cuatro años a mirarse el ombligo y a hacer caso a los poderes fácticos y a los ex-presidentes, ministros/as, etcétera, en vez de poner en práctica realmente un proyecto propio y de izquierdas. En vez de eso, le encarga el programa a la izquierda caviar y a la izquierda melindres dejando de lado a los y las militantes. Por suerte o desgracia para el partido ha quedado en una posición donde, en estos momentos, no es deseable la dimisión de la cúpula dirigente y donde aún podría salir como partido de gobierno... pero ¿podrá girar a la izquierda sin que la cúpula y las baronías rechinen? Tengan en cuenta que el PSOE de hoy es viejo y rural.

Podemos ha perdido, pese a obtener un resultado magnífico, porque no ha logrado ser alternativa real al PSOE. Es un partido meramente urbano y eso se nota a la hora de las votaciones en otras circunscripciones. Tampoco deberían sacar pecho porque tanto en Cataluña, Valencia, Galicia o País Vasco son una mega confluencia de regionalistas y por tanto no es el partido en sí el que ha obtenido los resultados. Lo que les deja realmente en unos 49 diputados. Pero han fracasado en querer ser el califa en lugar del califa.

C's ha perdido porque han sido prepotentes; iban de listos por la vida; y no calcularon que para votar la copia se vota el original. Ayer a la noche se quejaban del sistema electoral que les perjudicaba. Pues bien, han obtenido el 13% de las actas y han obtenido el 13% de los votos. ¿Qué sistema les ha perjudicado? Como siempre echando las culpas al empedrado para no justificar las propias derrotas. Se les vio el pelo de la meseta en la campaña y así les ha ido. Al final acabarán desapareciendo y/o confluyendo con el PP... sino al tiempo.

IU-UP ha sido el partido ganador de estas elecciones porque a los dos diputados obtenidos por Madrid habría que sumar los que tengan en las coaliciones de Galicia, Cataluña, País Vasco y Valencia. Alberto Garzón ha conseguido salvar la cara sin medios de comunicación, con el veto de los emergentes para aparecer en los debates, con una coalición que ha sido dinamitada desde dentro... Mucho mérito el suyo.

La Sexta también ha perdido. Deseaban cambiar a PP y PSOE por C's y Podemos y no lo han conseguido. Querían "su" bipartidismo y se han quedado con la miel en los labios. Ahora tendrán que tragar sapos y culebras con el PSOE... pero que recuerden una cosa "Roma no paga traidores".

Las empresas de encuestas y los "listillos" de Politikon también han perdido porque no han dado ni una. Si yo con datos alternativos he sido capaz de acercarme a los resultados reales... ellos ni por esas (igual deberían contratarme). Ahora la culpa será del empedrado claro pero ya no cuela. Han puesto la miel en los labios de la ciudadanía pero las personas les han devuelto a la realidad. Cuando se analiza la política (esto es de primero de Ciencias Políticas, por cierto) hay que quitarse las gafas de partido y no vender humo por conseguir contentar a los que te pagan.

Mañana si eso hablaré de pactos y otras cosas... pero vamos que como no tengan apertura de miras algunos y algunas en dos meses estamos votando otra vez.

martes, 9 de junio de 2015

PACTOS Y DEMOCRACIA DE CONSENSO



Los resultados de las elecciones que se han venido celebrando en España (Autonómicas y Municipales), más los datos que ofrecen las encuestas de opinión, nos muestran un cambio en la conformación del sistema de partidos (o, al menos, eso parece), donde el bipartidismo o el bipartidismo imperfecto tiende a desaparecer. Desde las posiciones de mando de los nuevos partidos así se viene expresando. “Acabar con el bipartidismo” ha sido uno de los eslóganes más recurrentes. Aunque cuestión bien distinta es si lo han conseguido o lo podrán conseguir. “Acabar con la vieja política” ha sido el otro eslogan y el que, por el momento, nos interesa más en este artículo.
Esta posible ruptura de las mayorías absolutas (o mayorías casi absolutas) por la irrupción de nuevos partidos, los cuales todo sea dicho han sabido recoger el descontento de la ciudadanía para con la actividad política, nos lleva a un escenario de pactos, acuerdos, programas comunes, etc., pero ¿nos lleva a una democracia de consenso?
La democracia de consenso se fundamenta, expresado en términos simples, en la confluencia de diversos partidos sin mayoría suficiente para llevar a cabo acuerdos de gobierno, con reparto de poder institucional y generados y mantenidos por procesos de deliberación política. En Suiza, Alemania, Suecia, Italia y otros países este sistema ha venido funcionando con mayor o menor fortuna a lo largo de la historio democrática. Se han constituido gobiernos entre diferentes grupos étnicos/lingüísticos pero con una ideología similar, entre partidos de ideologías y/o posicionamientos políticos cercanos; etcétera. Sin embargo, ¿es este panorama que se nos ofrece desde las cúpulas de los partidos españoles? Parece ser que no. Nos ofrecen una nueva política de líneas rojas, pactos… pero sin necesidad de entrar a formar parte de los diferentes gobiernos. Una política no tan nueva y en modo alguno consensual.
En el bipartidismo imperfecto que ha habido en España partidos como CiU, PNV, CDS y otros a otros niveles ya utilizaron ese tipo de táctica de líneas rojas a cambio de compensaciones de distinto tipo. Marcaron los tiempos de los partidos políticos a los que apoyaron aunque, eso sí, sin publicitar tanto esa táctica. Ese tipo de política, sin llegar a ser consensual, sí tomaba de ella algunos parámetros que ahora no se producen como pactos gubernamentales de mínimos.
Los partidos de nueva aparición pretenden, como los antiguos, no implicarse en el gobierno, no tanto por cuestiones electoralistas como por cuestiones de seguir aparentando ser partidos no implicados en el sistema que se pretende cambiar. Ahora bien, no tomar parte en la gobernación de Comunidades Autónoma y/o Municipios ¿les puede generar réditos electorales? Sí y no. Dependiendo de la situación que enfrenten.
En el caso de Ciudadanos (de ahora en adelante C’s) puede haber mayor perjuicio que en el de Podemos. En primer lugar, C’s tiene entre sus máximas cambiar el sistema para mejorarlo y adaptarlo y desde fuera parece complicado porque necesitaría al resto de partidos, los cuales se pueden sentir muy perjudicados por la toma de posición de no implicarse en el gobierno y devolver el golpe cuando menos lo esperen. En segundo lugar, pretende ocupar el espacio centro-derecha centro-izquierda del espacio político por lo que las personas de derechas que les hayan votado los toman como alternativa de gobierno del PP o como fuerza de cambio de una derecha española ultramontana y llena de casos de corrupción. Lo mismo podríamos decir de las personas de centro-izquierda y respecto al PSOE. Por tanto, les han votado para gobernar y servir de freno a los partidos mayoritarios. En unos sitios se entenderá que apoyen al PP y en otros que apoyen al PSOE. En ambos casos habrá ganancias y pérdidas por uno u otro lado. Pero permanecer en la oposición imponiendo sus ideas (que no difieren demasiado de los postulados de los grandes partidos políticos, todo hay que decirlo) puede volverse en su contra ya que en la Comunidades Autónomas y en los Municipios una vez formado el gobierno, el margen de maniobra se reduce en una gran miríada de políticas. Por tanto, la influencia será menor que si forman parte del gobierno (lo que puede aplicarse a Podemos igualmente). Esto puede provocar que su electorado acabe volviendo a sus orígenes (PP/PSOE) a poco que ambos partidos limpien sus casas porque ¿para qué votar a B si A va a gobernar sin un gran freno? Además, los gobiernos establecidos les achacarán las debilidades de la gestión o de la puesta en marcha de aquella o esta política concreta. Serán dañados sin participar del gobierno y sin establecer un programa de gobierno. Consensuar desde fuera del poder y con amenazas de disolución o de moción de censura es contraproducente a todas luces. Y los partidos europeos que han intentado este tipo de política han acabado desapareciendo o han aceptado la democracia de consenso real.
En el caso de Podemos existen dos diferencias claras. Primera, compite solamente en el ámbito de la izquierda, lo que puede ser igual de perjudicial que su compañero de reparto. Y segunda desde esta formación política se pretende acabar con el sistema político actual y transformarlo radicalmente lo que le infiere un cierto margen de maniobra. Al igual que sus congéneres políticos han marcado una serie de principios irrenunciables, en algunos casos incomprensibles (como sacar el dinero de bancos que desahucien ¡si hasta la banca del Vaticano los hará!), para dar apoyos institucionales y no participar en la conformación de gobiernos. Pero a diferencia de C’s, al partido podemita no se le va a perdonar que se permitan gobiernos conservadores habiendo posibilidad de gobiernos de izquierda. La ciudadanía que les ha apoyado puede comprender que estar fuera de los gobiernos, de momento, puede ser una táctica cortoplacista para marcar territorio a los “partidos de la casta”, pero tienen la barrera ideológica que imposibilitaría que con su abstención o su voto en contra gobierne la derecha (salvo casos llamativos y flagrantes de corrupción generalizada del partido mayoritario). Además, al contrario de lo acontecido con C’s, las Plataformas que han sido apoyadas por Podemos pueden alcanzar el gobierno en importantes municipios españoles. Perder esa oportunidad de ir “tomando los cielos” puede conllevar cierta desesperanza entre sus votantes. Los cuales, al ver que se sigue estando en la oposición sin más, podrían acabar volviendo a sus orígenes (IU/PSOE). Por tanto, el consensuar pactos de gobierno puede ser decisivo en el caso de Podemos porque, sus votantes, sí les han votado para gobernar y cambiar el sistema del 78. Sin embargo, no entrar a formar coaliciones de gobierno (democracia consensual) podría ser menos perjudicial en el comportamiento electoral. Eso sí, siempre y cuando, mantengan un discurso y una acción no tanto de oposición férrea como de promoción de cambios significativos.
¿Es nueva esta forma de hacer política? No. La han utilizado partidos en España y fuera de ella (tanto para estabilizar como para desestabilizar al sistema), aunque el matiz diferencial es que ambos son partidos de ámbito estatal. Pero no dar el paso de implicarse en el gobierno, conformando una democracia consensual, puede que les haga ser vistos como partidos bisagra, o a que la ciudadanía dude de su capacidad de gestión. Si eso ocurriese acabarían siendo pasto de la voracidad de los grandes partidos, que sí tienen cuadros más formados, y de los poderes fácticos. El PSOE consiguió ser visto como un posible partido de gobierno porque gestionó municipios antes de llegar al gobierno. Esa lección parece que no la están aprovechando los partidos neófitos. Además, para cambiar las cosas hay que tener poder, algo al menos. Sin embargo, desde fuera se puede solo influir pero difícilmente cambiar las cosas porque, además, los gobiernos siempre poseen mayor información de la realidad que la oposición. Y la información genera mayor poder, no lo olvidemos. Por tanto, creemos que sería mucho mejor para ambos partidos y para el propio sistema en cambio que las dirigencias de ambas organizaciones pensasen seriamente el implicarse en los gobiernos por medio de la democracia consensual. Ya que allí dentro el veto puede surtir más efecto que desde fuera.