lunes, 26 de septiembre de 2016

SÁNCHEZ Y LUENA ENTRAN EN BARRENA



La batalla por el poder dentro del PSOE estaba lanzada después de los malos resultados del 26 de junio y, especialmente, por la respuesta que ofreció Pedro Sánchez tanto la noche electoral como en el comité federal posterior. Había entrado en un impasse, tan solo alterado, mínimamente, por alguna declaración suelta de dirigente menor o alguna boutade de la propia ejecutiva. ¿Había reuniones y filtraciones? Sí. ¿Que todos sabíamos que iba a caer Sánchez? También. Pero, por mor de cierto sentido de la responsabilidad política, se dejaba hacer a quien correspondía (Rajoy). 

En esto, Sánchez volvió de las eternas vacaciones en plan soberbio (y no lo digo por el No es No) atacando a todo aquel que discrepase de él. Una vez pasada la fallida investidura del presidente plasmagórico (Sánchez no quedaba como el único en palmar una investidura y su ego quedaba a salvo), algunos barones reclamaron un debate serio. Y aquí es donde la soberbia del secretario general socialista estalló y se lanzó a un ataque contra los suyos. Como los malos boxeadores que, cuando se ven acorralados y al borde del KO, lanzan golpes "tipo molinillo" para defenderse y ver si enganchan un golpe certero, Sánchez ha convocado primarias y congreso federal.

En vez de tener la dignidad de dimitir, tras otra noche histórica de derrotas electorales, se lanza al ataque molinillo junto a su secuaz Luena y los pelotas de la ejecutiva que aún le quedan (¡Ay madre, lo que cuesta dejar un sillón y trabajar!). Para poder entender que esto no es más que un intento de salvar tan solo su "culo" y en nada piensan en el partido, contextualicemos.

Primero, la Comisión Permanente de la Ejecutiva Federal no tiene capacidad de convocar nada. Es más, debe ser la Ejecutiva Federal completa la que proponga al Comité Federal la convocatoria y el calendario. Por tanto, ni Sánchez, ni Luena están legitimados para convocar nada, ni para proponer nada sin aceptación de la Ejecutiva.

Segundo, solo el Comité Federal tiene capacidad de convocatoria del Congreso federal y del Calendario de Primarias. Así que por mucho que quieran Sánchez y Luena, las fechas propuestas ilegítimamente, pueden ser removidas por el CF. Algo que, me da en la nariz, que hará el mismo 1 de octubre. Pero las fechas propuestas sí son parte del análisis que desarrollaré a continuación.

Y tercero, en espera de que los resultados electorales fuesen dignos lanzaron el bulo entre los medios de comunicación de que el pacto de izquierdas estaba ya hecho (incluso con el apoyo de ERC). Ni les ha servido para subir voto en gallegas y vascas (una de sus pretensiones), ni les ha servido para que pidan su cabeza a voces desde las distintas federaciones. Han mareado la perdiz para salvar su cara solamente. Y más si tenemos en cuenta que hoy mismo Podemos de Castilla La Mancha ha roto, con altavoces enormes, su pacto con el PSOE CLM.

¿Por qué digo que entran en barrena? Porque todo esto no es en favor de la democracia interna, ni en favor de la militancia (como ahora veremos), tan solo es para tener munición contra los dirigentes regionales que, ya, se han rebelado contra ellos. Quieren seguir en el poder a toda costa sin importarles el propio partido. Si con todo esto lograsen sacar 20 escaños (los suyos) ellos y ellas serían felices. Lo que pase fuera de su mundo les da igual.

Pero no solo eso, las propuestas de primarias y congreso son de una gravísima irresponsabilidad política. En primer lugar, porque el país se encuentra en una situación de interinidad que no quedará resuelta hasta que algún candidato obtenga la investidura o pasen las terceras elecciones (y aún así habría que ver). Ponen al partido contra la situación política actual. Y en segundo lugar, porque ellos mismos rompen su propio discurso de la formación de un gobierno de cambio. Si estás seguro de lograrlo no convocas primarias porque podría suceder que lograses el pacto y a la vez perdieses las primarias. Si yo tuviese el convencimiento de que eso es lo necesario no convocaría nada. Esperaría hasta lograr el acuerdo del cambio. Por tanto, al convocar primarias doy a entender que ni gobierno del cambio, ni nada por el estilo es lo que está en mi pensamiento.

Nunca han tenido intención de formar gobierno por la izquierda como queda demostrado, y sí solo salvarse ellos mismos al precio que sea. Incluso destruyendo al propio partido si hiciese falta. Las personas que militan en el PSOE saben de sobra que desde hace años no hay renovación de ideas, de estructuras o de familias. Es más, son plenamente conscientes de la anomía en que se encuentra el partido. Y estas acciones solo redundan en ello. Las baronías no es que estén libres de pecado, también son parte del problema, pero no están al frente del PSOE federal. Por tanto, la ejecutiva ha descubierto sus cartas y ha desligitimado su propio discurso al proponer unas fechas que se solapan con posibles pactos (que no quieren ni han querido Sánchez y sus amigos).

Pero es que además las fechas son imposibles si nos atenemos a los reglamentos internos (lo que da que pensar que carecen del sentido del cálculo temporal, al menos). Quieren primarias el 23 de octubre, bien. Y según el reglamento existen quince días para la recogida de avales y quince días para la campaña electoral, al ser unas primarias ordinarias (y este dato es importante). Por tanto, aunque el comité federal las aprobase el mismo día uno, ¿las primarias se celebrarían el día? 1 de noviembre. O ¿es que piensan saltarse los estatutos, otra vez, para asegurarse ellos el poder? Eso están intentando, pero vamos, lo indignante es que piensen que los militantes del PSOE son estúpidos y no saben ni los estatutos ni contar. Es más, la fecha del 23 está situada para presionar con negociaciones falsas y posibles investiduras.

Vayamos con las fechas del Congreso Federal que desean para los días 1 y 2 de diciembre. Si el Comité Federal aceptase la convocatoria de Congreso, la Ejecutiva Federal debería presentar, al menos con una semana de antelación la Ponencia Marco para el debate y enmienda de la misma. Luena debería presentarla con el visto bueno del nuevo Secretario General como poco el 1 de noviembre. Al siguiente fin de semana, por tanto, serían los debates y elecciones de delegados en las agrupaciones locales. Al siguiente, los Congresos Provinciales. Y al siguiente los regionales. ¿En qué fechas se convocarían los regionales? El 1 y 2 de diciembre curiosamente. Así que el Congreso Federal solo podría hacerse el 8 y 9 de diciembre en pleno puente y en plena campaña electoral. Vamos la O con un canuto.

Pero imaginemos el escenario de que se aprueben esas fechas y se inserten a cascoporro. En ese caso, se estaría imposibilitando a la militancia el ejercer su derecho de sufragio activo y se le engañaría en el pasivo. Me explico. Se impediría que alguien, como sucedió con Pérez Tapias, fuera de los círculos de poder se presentase. Y, además, se impediría el debate real sobre la situación del partido, del país y de las necesarias reformas democratizadoras que necesita el PSOE para no estar en manos de unos pocos y menos de las ejecutivas de todos los niveles. Se impediría, por tanto, el mínimo sentido democrático que se espera.

¿Qué haría yo? Cargarme a Sánchez en el próximo Comité Federal. Nombrar una gestora que negociase con Rajoy una abstención a cambio de la transformación de estas Cortes en Constituyentes en el plazo máximo de dos años. Algunos dirán, con razón, que es darle el poder a la derecha. Sí, es cierto. Pero no deja de ser menos cierto que sería un gobierno en minoría (sin poder legislar casi nada) y temporal hasta la reforma de la Constitución. En este período daría tiempo al PSOE, y creo que a Podemos también, para enterrar las cuitas internas y renovarse personal, estructural e ideológicamente para poder ser una alternativa de cambio real para la sociedad.

Además, con la reforma constitucional cambiaría el sistema electoral, se podría hacer un encaje territorial confederal, se establecerían con racionalidad las competencias estatales, regionales y locales y se podrían consagrar ciertos derechos constitucionalmente. Tal y como está el Parlamento compuesto ahora sería una Constitución de amplio consenso, que es lo ideal. Y en las siguientes elecciones, y un nuevo sistema electoral, las cosas serían radicalmente distintas. No digo que favorables a unos y otros, sino distintas. Item más, durante los debates constitucionales se permitiría a la ciudadanía ver las propuestas reales de los políticos y ello ayudaría a mejorar la cultura política.

Pero lo que pretende ahora Sánchez y sus corifeos no. Es más, deberían mandarlos a su casa y a un trabajo en la vida normal a todos y todas por un laaaaargo período. 

PS. ¿Se atrevería Rajoy a negociar la abstención o también es postureo? Si lo segundo, la táctica daría al PSOE un millón de votos así sin más.

jueves, 22 de septiembre de 2016

EL QUE SE MUEVE NO SALE EN LA FOTO



Esta frase que se le adjudica a Alfonso Guerra bien podrían aplicársela la Ejecutiva Federal y las baronías del PSOE. Todos se mueven para salir en la foto e igual todos se quedan sin aparecer.

El problema que atenaza al PSOE no es tanto con quién pactar, sino de falta de programa ideológico y de estructura esclerotizada por unos estatutos que Rodríguez Zapatero impuso para salvaguardarse. Si a eso le añadimos unas falsas primarias, impuestas para el secretario general sin estar en los estatutos y reglamentadas, pues tenemos la casa sin barrer.

En esta batalla se están diciendo cosas de un lado y de otro, bien directamente como Guillermo Fernández Vara, bien mediante la miríada de trolls y pelotas de turno. Pero todo son falsedades o medias verdades como vamos a ver.

En primer lugar, los sanchistas afirman que el secretario general fue elegido por la mayoría de los militantes del PSOE. Falso. Como candidato no fue elegido por nadie ni para diciembre, ni para junio. Un reglamento oligárquico y la escasez de tiempo impidieron a otras opciones presentarse. Ahora bien si lo que quieren decir es que fue elegido secretario general con mayoría, también mienten (aunque con menor intensidad). Pedro Sánchez, al que algunos querrían apodar como el breve, fue votado por el 48,63% de un 66% de participación de la militancia. Por tanto, tiene el apoyo de 32, 09% de la militancia socialista. Vamos ni un tercio de apoyo real. Y si a eso le sumas que quienes le apoyaron haciendo presión ya no le apoyan... calculen ustedes cuánta gente le apoya en estos momentos.

Otra mentira, esta utilizada por sanchistas y baronías. Según unos, el secretario general no puede apoyar un gobierno del PP porque el acuerdo del Comité Federal del 28 de diciembre lo impide. A su vez, las baronías, acogiéndose a ese mismo acuerdo, establecen que no se puede hacer un gobierno frankenstein. Pues ese acuerdo no tiene validez alguna. He discutido con miembros de la ejecutiva y algún enteradillo esta cuestión y, en cuanto les he ejemplificado el asunto, se han callado todos.

El acuerdo del 28-D tiene la validez de todos los acuerdos electorales del Comité Federal, las siguientes elecciones. ¿Ha habido siguientes elecciones? Sí. Por tanto el acuerdo no tiene validez y Pedro Sánchez podría negociar a derecha y a izquierda. Y me dirán, como me han dicho, es que las elecciones han sido muy juntas. ¿Y? No dejan de ser elecciones. Es más, si las resoluciones del Comité Federal tuviesen validez in aeternum, se podría reclamar salir de la OTAN, por ejemplo. En suma, mienten adrede porque les sirve de argumento contra el otro.

¿Estamos ante una batalla ideológica? No. Los sanchistas venden que el honor del socialismo patrio es lo que está en juego y por tanto No es No es una apuesta ética. Y ¿votar el cambio del artículo 135 junto al PP qué es? Haber establecido una ley de vivienda que impedía la dación en pago como antes, como hizo el gobierno de Rodríguez ¿no es hacer el juego de la derecha? Afirmar que las clases sociales se determinan según el consumo, como afirman los economistas de cabecera de la ejecutiva, ¿no es conservador o capitalista? Ni uno de los miembros de la ejecutiva actual protesto frente a estas situaciones (incluso alguno las apoyó). Lo que intentan es salvarse ellos mismos, nada más.

Las baronías defienden que, de haber abstención técnica (aunque entre ellos no se ponen muy de acuerdo), es en favor de la patria y el peligro secesionista. También parece una buena postura, pero.... Siempre hay peros. ¿Ximo Puig no está continuando con la política lingüística y segregacionista del PP, que es la misma de los nacionalistas catalanes? ¿No ha decretado Lambán que en Aragón se adopte como lengua co-oficial el catalán? ¿Esto qué es? Hacer lo mismo que los nacionalistas, eso sí sin pedir la independencia, de momento.

Los otros barones, que están en coalición con Podemos y sus quince mil siglas, desean abstenerse no por un sentido patrio (que lo podría entender), sino por mandar a la mierda a Podemos y que les garanticen C's y PP su poder. ¿Que en muchas cosas tienen razón al no querer el apoyo de Podemos? Sí. ¿Que les gustaría más otro apoyo distinto? También. Por tanto, ni los unos miran por la ideología, ni los otros por la patria (concepto que además creo que ignoran su significado).

Entonces, ¿qué hacer? A día de hoy: cargarse a Pedro Sánchez (que más que el breve ha sido el cruel); convocar congreso ordinario y cambiar todas las baronías; refundar ideológicamente el PSOE; y sobre el gobierno, que se negocie lo que se negocie pero sin concultar a la militancia. Y ¿por qué no? Porque es poner a pelear de manera cainita, otra vez, a personas que no tienen culpa de nada; porque cuando se elige a alguien para un cargo dirigente es para que tome decisiones y asuma las consecuencias de ello (para bien o para mal); y porque el plebiscito sin debate abierto es más propio de una dictadura que de una democracia. Por tanto, si hay abstención o gobierno frankenstein que sea con nombres y apellidos claritos.

PS. Por cierto, la frase de Alfonso Guerra era quien pase la línea está fuera. Pepote Rodríguez de la Borbolla le preguntó ¿dónde está la línea para no pasarla? Y Guerra contestó, no se, la línea se mueve.

domingo, 18 de septiembre de 2016

¿ES CIERTO EL NO es NO?


Estos días, de trasiego cainita dentro del PSOE, parecen haber definido dos posiciones claras respecto a la política de alianzas a establecer. Por un lado el No es No del secretario general y, por otro, aquellos que apoyan algún tipo de acuerdo y abstención con el PP. Analicemos ambas posiciones.

Comenzando por aquellos que, en base a la razón de Estado, podrían ceder en la abstención al PP los hay de dos tipos: por un lado, aquellos que propugnan una abstención negociada para una legislatura corta, transformando las actuales Cortes en Constituyentes en dos años aproximadamente; y aquellos que a cambio de la abstención piden la cabeza del presidente plasmagórico y acuerdos solo en lo relativo a Cataluña y la financiación de las CCAA. Entre los primeros estaría Guillermo Fernández Vara y entre los segundos Susana Díaz. Eso sí, todos los que se encuentran en este lado del espectro no desean un gobierno frankenstein con Podemos y separatistas.

En el otro bando se encuentra el secretario general y las secretarias generales de País Vasco y Baleares más Iceta y lo que quiera que haya en parte de Galicia. La postura es clara, No a pactar cualquier tipo de acuerdo con Rajoy y sí a sondear un gobierno de cambio con Ciudadanos y Podemos, o el gobierno frankenstein (Podemos, separatistas, nacionalistas de derechas y quien por allí se apunte). Un supuesto, que a la luz del posicionamiento ideológico, parecería más razonable que lo otro. Ahora bien ¿es ideológica esa apuesta o estratégica?

Conociendo a Pedro Sánchez, su discurso pre-secretario, y su vida dentro del PSOE no parece muy lógico ese cambio ideológico. Es y no ha dudado de reconocerlo parte de la gauche caviar, de la beautiful socialista. En todas las votaciones que se le conocen, en caso de duda entre capitalismo o no, ha votado capitalismo. Proviene de los renovadores de la base de Balbás y José Blanco, es decir, de la gente del tamayazo, de los que ponían a concejales y diputados para favorecer sus actividades económicas, los que en el poder han quitado democracia y han depurado a los divergentes. Vamos lo menos socialista que ha podido existir en el PSOE. Serían de centro derecha en el PP casi. ¿Como Pablo ha caído Pedro Sánchez del caballo capitalista cegado por el rayo socialista o es pura estrategia interna?

Lamentablemente es pura estrategia. Fundamento primero. Ni lo propuso ni quiso probar la fórmula frankenstein en la primera ronda tras el 20D. Fue corriendo a los brazos de Ciudadanos y desde ahí intento que Podemos se uniese. Tampoco le pidió al PP que se abstuviese, aunque ahora hable de esa posibilidad. Cuando intentó algo con Podemos, los cuales por cierto le chulearon todo lo que quisieron, Ciudadanos se opuso de acuerdo a sus principios.

Ahora, está sondeando esa posibilidad otra vez por mera supervivencia personal de él y su equipo. Alargar los plazos para que sea inevitable seguir aguantándole a él ahí arriba y tener una referencia ético-ideológica como defensa. En la batalla interna deben creer dentro de la ejecutiva del PSOE que pueden presentarse como los adalides de la izquierda (esperen que paro de reírme para poder seguir escribiendo), gracias al No es No y los contactos con otras formaciones de ese bando político. De esta forma se estarían ganando a la parte del PSOE más urbana que no está presionada por las baronías y que suponen un peso electoral importante.

Para esta táctica cuentan con algunos iluminados que lo apoyan, por motivos ideológicos, pero que no ven la estrategia de puro poder que es la realmente importante. Hablo de personas como Pérez Tapias, Elorza, etc. Personajes solitarios que pueden aparecer mucho en los medios pero que, dentro de la organización, no tienen apoyos de casi nadie. La mera presencia de ellos hace que se legitime la postura orgánica del secretario general como alguien de izquierdas y comprometido con la vía de la gran izquierda. Teatro, la vida es puro teatro. Pedro y sus corifeos tan solo quieren el poder para perpetuarse en él todo lo que puedan. O, al menos, tener un eximente para buscar trabajo cuando les echen de los puestos aúricos.

Que no les confundan. Ni a unos u otros les interesa la ideología en sí en esta batalla. Es pura y rotundamente una batalla por el poder y por asegurar el sistema. A cambio de la abstención Fernández Vara o García Page tendrán el apoyo asegurado en sus Comunidades (incluso Fernández o Lambán) y la condesa-duquesa de San Telmo desembarcará en Madrid con portero de librea, alfombra roja y parabienes de todo tipo.

Y, por desgracia, la izquierda del PSOE ni está ni se la espera.

martes, 12 de julio de 2016

SOBRE LOS COMISARIOS POLÍTICOS Y PODEMOS


La payasada del "día sin bañador" ha diluido, como era de esperar porque así se planificó, la creación de 118 agentes de barrio y juicios populares en los barrios de Madrid. Para una mayoría de las mentes secas lo anecdótico del bañador oculta una realidad más peligrosa, es parte del Estado espectáculo al que acuden con frecuencia los políticos y, por mor de las ventas, los medios de comunicación. La fase de asentamiento populista va tomando cara. Una faz que ya henos visto en otras ocasiones con resultados nefastos para la ciudadanía.

Primero analizaré la propuesta populista desde un punto de vista meramente técnico y económico, para posteriormente adentrarme en la sinuosa posibilidad político-ideológica del proyecto. Proyecto este que se suma a los grupos de barrio que controlarán el cumplimiento de la normativa municipal y autonómica en los distintos establecimientos lúdicos (en especial las terrazas). la propuesta de los podemitas consiste en la implantación de unos juzgados populares de barrio donde se diriman las disputas vecinales y las infracciones cometidas. De esta forma, dicen, personas sin recursos accederán a una justicia gratuita llevada a cabo por los propios vecinos y los infractores serán reeducados en base a la publicidad de los juicios y las charlas. Serán grupos de vecinos que, junto al agente de barrio, harán justicia. Ni son tribunales de arbitraje, ni jueces de aguas, ni jueces de paz (figuras jurídicas ya existentes), sino justicia popular. Además de esto, se nombrarán 118 agentes de barrio, dependientes de Alcaldía, que tendrán bajo su manto a la policía local y controlarán lo que suceda en el barrio. Al ser personas conocidas, argumentan los morados, asegurarán que los conflictos se reduzcan. Leyéndolo así parece hasta idílico. Pero se sostiene bajo una imposibilidad económica y técnica.

En primer lugar, contratar (a dedo) a 118 personas que tendrían una posición similar a un funcionario del grupo A, supondría gastar cerca e 40.000 euros en los salarios de cada persona. Eso supondría un gasto anual de 4.720.000 de euros solo en salarios. Obviamente estas personas deberán disponer de una infraestructura mínima para llevar a cabo sus funciones. Y qué menos que dispongan de un teléfono, un ordenador, una silla, una mesa, agua, electricidad, etc. Si a ello sumamos que los juzgados populares necesitarían también una infraestructura con al menos algún administrativo y algún asesor jurídico, esos otros salarios supondrían unos 6 millones más que añadir. Por lo pronto, el ayuntamiento de Madrid subiría sus gastos corrientes en al menos unos 15 millones de euros. Eso en un ayuntamiento que está ya sobredimensionado y con una deuda enorme. Si ya se quejaban los vecinos de la gran cantidad de asesores que existían, ahora habría que añadir 354 personas enchufadas. ¿No decían en Ahora Madrid que iban a acabar con los cortijos, los enchufes, los asesores y que iban a bajar los sueldos? De momento ni lo uno, ni lo otro.

Mas no solo lo narrado hasta aquí hace difícil su puesta en marcha, además hay una serie de inconvenientes técnicos que lo impiden. En primer lugar, el ayuntamiento no tiene competencias para crear tribunales populares. En segundo lugar, no se especifica la composición de los mismos (si será o no obligatorio ser jurado o no, y quiénes lo compondrían). Y, en tercer lugar, al carecer de potestad nadie está obligado a acudir por mucho que le acusen. Recuérdese que el arbitraje es de mutuo acuerdo, por ejemplo. Por tanto, no es más que otra muestra de demagogia barata (como los falsos presupuestos participativos) y una cortina de humo para implantar a los agentes civiles de barrio. Y es en este punto cuando entramos en el terreno político-ideológico.

Hay que decir que esos agentes, los cuales tendrían bajo su mando dotaciones policiales, no tendrían en ningún momento potestad per se porque no pueden dársela, ni el ayuntamiento tiene transferidas esas competencias. Por tanto, solo pueden ser agentes políticos al servicio del barrio y, esto es importante, de quien le paga. Porque esta propuesta no es más que una fórmula de agencia de colocación y de suministración de doctrinal barrial. Lo que pretenden crear son comisarios políticos que controlen lo que acontece en el barrio e informar a los superiores. Algo así como los vigilantes franquistas o los círculos de seguridad venezolanos.

La táctica transversal populista necesita no solo de demagogia y mesianismo (de esto hablaré otro día) sino de penetrar en las estructuras de la sociedad civil. El entrismo comunista del pasado no es suficiente porque solo es informativo pero no proactivo, esto es, adoctrinador. En este caso los agentes políticos tendrán la misión de adoctrinar, manipular y castigar dentro de la sociedad civil. Aquellas entidades que se presten a colaborar serán beneficiadas con distintas dádivas, y aquellas que se nieguen sufrirán las consecuencias mediante los tribunales populares, las sanciones del agente de barrio y el miedo. La finalidad es convencer por los medios necesarios. Por ese  motivo quieren dotarles de potestad policial. Para trincar a un manguta ya se valen los propios policías.

Al igual que ocurre con los vigilantes de terrazas y demás negocios lúdicos, se quiere crear una policía política paralela. Se adoctrinará mediante el palo y la zanahoria para conseguir el movimiento histórico que persiguen. La libertad quedaría subyugada frente a la política del miedo o la delación. No es de extrañar este tipo de actuaciones de Ahora Madrid (Podemos) porque el fin último del populismo es la negación de la política, su destrucción en favor del movimiento populista. O estas conmigo o contra mí. No hay alternativa ni diálogo posible. Todo lo que queda fuera del movimiento es lo perverso, lo corrupto, lo malo, lo que debe ser extirpado. La política en sí requiere del diálogo entre ciudadanos, no contra los mismos. Estos agentes del ayuntamiento obtendrían sumisión por convencimiento o combate. Desaparece, por tanto, la política y la ciudadanía.

Y esto es importante. el crear agentes para negar la ciudadanía en sí. Para los populistas el momento republicano no es la creación de ciudadanía sino de patria/país (léase a Laclau, Mouffe, Errejón y demás). El patriotismo es excluyente frente a la ciudadanía que es incluyente. Solo los patriotas, que suelen ser identificados con los de abajo y los excluidos del sistema, pertenecen al movimiento (peronismo puro y duro). Los demás quedan excluidos. No hay más que leer las conclusiones del Consejo Ciudadano de Podemos para observar lo que digo. Pervierten el republicanismo mediante el patriotismo populista. La ciudadanía es negada, porque incluye tanto a patriotas como no patriotas, y con ello se comienza a poner fin al fundamento del sentido de la política. Se la niega para abolirla. Y sin política solo queda el poder en sí y el culto religioso o carismático al movimiento histórico.

Se elimina la política y, por ende, la libertad y la justicia. Los agentes de barrio no son más que la punta de lanza del fin de la política y la era del populismo. Y pensar que el factio populorum lo que defendió fue el derecho a ser ciudadano romano de verdad. Hemos llegado a la perversión de las palabras, al mesianismo político y a la negación de la alteridad. Solo habrá una doctrina y moral posible, la del movimiento populista. Solo hay que leer sus textos para observar que esto es lo que quieren. Frente a ello solo cabe más ciudadanía y republicanismo político (que no tiene nada que ver con la II república española, por cierto). Más política, debate y deliberación. Destruir la política diciendo que se va a procurar más democracia es muy sencillo. Y que no les engañen el plebiscito no es en sí democracia directa (Pedro Sánchez también tiene esta manía), sino consulta directa.

Post Scriptum. He obviado del análisis los posible comportamiento mafiosos, generados por la propia persona o grupos de personas, que puedan provocar este tipo de políticas y acciones. Obviamente ese peligro existe pero no es achacable a la ideología en sí sino a la podredumbre moral de las personas (y más si son apoyadas por un relato mesiánico). El matonismo político sí deriva de factores ideológicos, los cuales he querido remarcar. Pero no se puede olvidar que se podrían dar casos de matonismo criminal si se abre la caja de Pandora.

lunes, 11 de julio de 2016

LA VÍA CANADIENSE DEL PSC



Miquel Iceta, primer secretario del PSC, ha reclamado la vía canadiense para solucionar el problema catalán. Frente a esta propuesta el PP ha denunciado que la solución solo pasa por la defensa de la soberanía nacional. Desde el PSOE, Guillermo Fernández Vara ha pedido que el PSC se deje de aventuras nacionalistas o que deje de ser un partido aliado. ¿Por qué tanta inquina? Porque la propuesta de Iceta es de una estupidez intelectual enorme. Solo plantea la vía canadiense para el posible referéndum de autodeterminación.

Soy de la opinión de que un referéndum de tales características, siempre y cuando se respeten ciertas circunstancias vitales, sociales y políticas, sin duda es una vía para la solución del conflicto. Ahora no se dan esas circunstancias en sí por lo que no insistiré en el tema. Pero sí quiero analizar esa vía canadiense, o mejor llamarla quebecois, para demostrar el engaño histórico de Iceta y sus corifeos.

La solución quebecois, la real, se fundamenta en un nacionalismo cívico o político por ambas comunidades, por un respeto basado en el multiculturalismo (como bien ha estudiado Will Kymlicka) y por una sociedad libre. Todos estos condicionantes no se dan en plenitud en Cataluña. Hace años, en el pujolismo político (sí, el de Andorra y el 3%), autores como Ferran Requejo Coll o políticos como Pascual Maragall defendían la existencia de ese nacionalismo cívico en Cataluña. Todo ello como respuesta, para evitar comparaciones, al nacionalismo cultural del País Vasco, donde ETA asesinaba por ser distinto. Y la gente lo creyó. Sin embargo, había un germen culturalista (porque utilizar racista no sería correcto lingüística y conceptualmente) y sometedor en todas las acciones que llevaban a cabo la Generalitat, las Diputaciones y las alcaldías. El nacionalismo bueno debía ser protegido (así pensaban algunos) frente al nacionalismo malo (lo mismo que pasaba en Cataluña, ocurría mientras tanto en la Comunidad Valenciana, gobernada por el PP, ojo al dato). Pero ese nacionalismo bueno iba sojuzgando lo español poco a poco. Creando, de este modo, una sociedad exclusivista, culturalmente monocorde y antiespañola.

 Por eso defiendo que en Cataluña exista una "verdadera" vía canadiense. Esto es. Que toda la sociedad sea bilingüe y que cada cual elija su lengua vehicular durante su día a día libremente. Que puedan existir de facto colegios, institutos y universidades cuya lengua de uso sea el español (como McGuill y UQAM en Quebec), sin que estas instituciones sean perseguidas por ello. Que todas las señalizaciones sean en los dos idiomas. Que se pueda acceder a impresos oficiales en la lengua que cada ciudadano/administrado elija. Que los locales comerciales puedan rotular y utilizar el idioma que ellos deseen (en Barcelona se obliga siempre a rotular todo en catalán al menos, pero no se ponen esas trabas si rotulas en inglés o en pakistaní). Que, al fin y al cabo, exista libertad y respeto a ambos tipos de cultura. Eso no lo dice Iceta, porque al fin y al cabo no deja de ser parte de esa gauche divine que siempre ha estado en el poder, de esa burguesía progre catalana que realmente manda en el PSC. 

En Cataluña existe una carencia de libertad evidente. En nada se parece al modelo canadiense. Por tanto, aplíquese de verdad el modelo quebecois, sin persecuciones a lo español, antes de poder llevar a cabo un referéndum. Además, habría que hacer constar que gran parte de la deuda de la administración de Cataluña es producto de la imposición de lo catalán a toda la población, sin respetar la alteridad. Tantas subvenciones a canales de TV, radios, editoriales, etc., en catalán han costado muchísimos miles de millones a los catalanes. Si en vez de a esas cosas, se hubiesen destinado a las personas igual no estaban tan mal. España no roba, lo hacen los Pujol, los Más y el intento de que todo sea catalán. Si el modelo cívico de convivencia hubiese estado realmente presente igual las cosas hoy serían distintas. Además pregunto ¿los independentistas estarían dispuestos a respectar los derechos (lingüísticos, económicos, sociales, etc.) de los españoles que viviesen en una república catalana? Me da que no, porque lo mismo que ellos critican de España, es lo que hacen en su terreno político. Vayamos, entonces, a la vía canadiense de verdad, no a la imaginaria de Iceta y sus corifeos.