viernes, 22 de enero de 2016

GOBIERNO DE IZQUIERDAS: PRIMER ROUND


Ante la crítica situación que está afrontando España desde este blog, como es lógico, se apostaba por un gobierno de izquierdas donde estuviesen representados todos los partidos de carácter estatal, al menos. Pues Pablo Iglesias, tal vez de forma sorpresiva aunque no tanto, ha decidido dar el primer paso y presentar al Jefe del Estado, y al resto de la ciudadanía, esa propuesta. Pide un gobierno de coalición conformado por PSOE, Podemos e IU en consonancia a los resultados electorales. Vamos lo que sucede en otras democracias consociativas de nuestra entorno cultural y político.
Además, lo ha hecho desde una serie de puntos claros y concisos que, a la lectura de los distintos programas electorales, encajan perfectamente con las propuestas de todos ellos. La explicación nítida y bien estructurada no creo que asuste a ninguna persona que se considere de izquierdas. Es un programa de una socialdemocracia europea y no ha dejado aspecto de los que afectan a la ciudadanía sin tocar. Salvo el ministerio de Fomento (en donde se podría hablar y mucho de inversiones productivas y estructurales necesarias), cada uno de los aspectos ministeriales ha sido expuesto en su vertiente maximalista.
¿Qué consecuencias en caliente se pueden obtener?
En primer lugar, se ha obviado la estúpida diatriba de si negociar primero un pacto de investidura y luego un gobierno. No es necesario perder esfuerzos cuando se quiere ir en un mismo camino, como es gobernar el cambio que necesita España en una difícil crisis económica, social y política. Como ha dicho Iglesias y anteriormente Sánchez hay que gobernar el cambio.
En segundo lugar, Podemos acepta la democracia consociativa. Tal vez, como ha expresado el dirigente del partido violeta, por temor a lo que la "vieja guardia" y la dirigencia regional pudiesen hacer. Pero también porque la única salida razonable si se quiere cambiar es formar parte del equipo de cambio.
En tercer lugar, le ha hecho un favor a Pedro Sánchez que, obviando las estupideces de que solo pretendía salvarse él, va a tener una mano ganadora frente al comité regional y otros poderes venidos a menos (El País). Pues en estas condiciones, que entroncan con lo que desea la militancia, especialmente la urbanita, consigue el apoyo de los y las más (militancia) frente al apoyo de los y las menos (baronías y demás antiguallas que pretenden controlar el partido sin legitimidad).
En cuarto lugar, todos los poderes fácticos se les van a echar encima sin duda como ya están haciendo. Ha sido presentar la propuesta Iglesias y los portavoces de la clase dominante del bloque en el poder ya han bramado acusando a Iglesias de ir solo a por los cargos ministeriales sin hablar de programa (Rivera), de no ser posible ese pacto porque carece de fundamento económico (Cuatro), de que Pedro Sánchez no tiene el refrendo del partido y el comité federal se lo va a tumbar (Palomeras), de caer en la mayor locura y hacer de España un país bolivariano (Esperanza Aguirre), y algunas locuras más que irán saliendo.
Por tanto asistimos al primer round de un combate entre las personas de izquierdas y el resto de planteamientos. Y, una vez más, Iglesias ha sido valiente y ha estado muy despierto para situar el combate en el sitio que debía estar, en lo que preocupa realmente a la ciudadanía y no a los mercados, los cuales, por cierto, tienen una gran capacidad de adaptación a diferentes situaciones políticas, las controlen o las intenten controlar.

martes, 19 de enero de 2016

ENRIQUE TIERNO GALVÁN: EL INTELECTUAL QUE FUE ALCALDE



Han pasado 30 años y su recuerdo permanece entre varias generaciones. Si bien es cierto que se van difuminando sus perfiles aún se le recuerda por haber ocupado el cargo para el que, posiblemente, menos se hubiera preparado en su vida: Alcalde de Madrid.
En este puesto de responsabilidad política fue conocido por su talante de diálogo y por sus bandos de lenguaje barroco. Esa construcción desde que apenas contaba con treinta y tantos años de Viejo Profesor que siempre le acompañó, a pesar de fallecer relativamente joven (68 años), ha quedado impregnada en las retinas de aquellos y aquellas que superamos con creces la cuarentena. Nos queda la imagen de un señor mayor que comprendía a la juventud, que era tolerante y que sabía dirigir un equipo de políticos en beneficio de la sociedad. Un entierro tan multitudinario como tuvo, desde luego, no es fruto de una campaña orquestada sino de la entrega emocionada de las personas que tuvieron la fortuna de compartir tiempo y espacio con él.
Fue superado por la juventud y el aire fresco que aportaron las nuevas generaciones que surgieron en el postfranquismo y la transición, a pesar de haber sido, realmente, un luchador contra el franquismo en el interior de España. Lo cual le otorga un mérito mayor que a otros y otras que salieron corriendo y no volvieron hasta que el peligro hubo pasado. Desde una posición intelectual comenzó su lucha antifranquista desde su cátedra de la Universidad de Salamanca. Participó en la creación de la Asociación para la Unidad Funcional de Europa desde donde comenzaron los progresistas del interior a desarrollar su función opositora. Igualmente participó en Unión Española y en el "contubernio de Munich". Y, junto a López Aranguren y García Calvo, fue expulsado de su cátedra por acciones subversivas contra en régimen franquista.
Es recordado como un referente del socialismo patrio sin lugar a dudas pero superando los que significan las estructuras de partido. La organización que él fundó, el Partido Socialista Popular (derivación del Partido Socialista del Interior), tuvo un corto recorrido en democracia. Las deudas y las presiones de los grandes poderes fácticos del socialismo europeo iban en contra de la permanencia de la propia organización. Y si a ello le sumamos la ambición y la traición del algún elemento, como José Bono, se entiende que tuviera una existencia efímera. Acabó en el PSOE. Partido con el cual tuvo una relación de amor odio desde 1956, con entradas y salidas constantes, pero cuya militancia (no así los cuadros y la élite) vio en él a un gran referente del socialismo al simbolizar la coherencia intelectual con la manera de obrar. No habiendo militado sino unos años, la militancia socialista posiblemente le guarde un cariño especial, extensible incluso a otras formaciones políticas.
En mis recuerdos de adolescencia Tierno era un señor mayor, alcalde de Madrid, que molaba. Sin embargo, mi paso por la Facultad de Ciencias Políticas de la UCM me ha transferido el legado de la escuela intelectual que nos dejó. Junto a su amigo Carlos Ollero formaron a una gran generación de intelectuales y profesores que transformaron el derecho político/constitucional y la ciencia política. He tenido la fortuna de haber recibido, tanto en licenciatura como en doctorado, clases de Francisco Bobillo, Miguel Martínez Cuadrado, Manuel Pastor, Manuel Mella, todos ellos alumnos de segunda generación y herederos de Tierno. Igual no tanto en los temas a tratar como en la forma de abordar los estudios de las ciencias sociales y el constitucionalismo. Igualmente los tratados y ensayos de Pablo Lucas Verdú, Fernando Morán o Raúl Morodo (miembros de la primera generación) son parte indiscutible de mi acervo intelectual. Porque, dentro de las limitaciones existentes en aquella época, Tierno fue uno de los impulsores de la Ciencia Política en España. Algo que no se le puede negar. Posteriormente vendrían otros y otras que ampliarían esos estudios, pero en el comienzo también estuvo él.
¿Qué he recibido de Tierno Galván en el plano intelectual a través de su alumnos, mis maestros? 
Que los condicionamientos sociopolíticos son sumamente importantes en el devenir del movimiento socialista. Esto es, que los deseos y la utopía, los cuales deben conservarse, están constreñidos por una cultura que nos rodea y nos impregna y por una realidad de la que debemos partir en los análisis. La ideología tiende a hacernos ver la realidad de una forma distorsionada si la ponemos delante. Ahora bien si la ideología es el filtro de los datos de la realidad, utilizando la metodología apropiada, nos puede hacer avanzar en al camino correcto.
Que el marxismo no debe ser una ideología en sí y para sí, sino un método de análisis que sufre su propia dialéctica al enfrentarse a la realidad y el cambio social que se produce en el capitalismo actual. Por tanto, a la par que avanza la sociedad (por un camino u otro) el propio elemento metodológico, y más si es dialéctico, debe ir avanzando y evolucionando. Pero, eso sí, esta evolución y adaptación no debe ser tal que al final acaben por olvidarse sus objetivos principales: el fin de la explotación del ser humano por el ser humano y la sociedad sin clases. Y para ello hay que establecer un fuerte equilibrio entre libertad, igualdad y justicia social.
Que la ironía debe estar presente en nuestro método de análisis para no fiarse de algunos elementos, que nos pueden sorprender y atraer, pero que no se encuentran insertos en el sistema cultural propio.
Que debemos mantener un tono ácrata y anárquico cuando nos enfrentamos a o participamos en organizaciones políticas. Siendo conscientes de que es necesario tener cierto tipo de organización para la defensa de los intereses de la clase trabajadora, debemos estar siempre prevenidos del poder de las estructuras.
Que, a pesar de lo que piensen los doctrinarios del derecho constitucional, las Constituciones no pueden ni deben considerarse perfectas y por tanto inmutables. Las Constituciones son un gran elemento normativo en favor del cambio social y por tanto deben ir a la par del cambio que se produce en la sociedad o el cambio que reclama la sociedad en sí misma. Eso sí, debe tenerse el cuidado de que esos cambios estén refrendados por la mayoría y no sean, como ha venido siendo, textos normativos a favor de parte. Algo que podrían tener en cuenta muchas y muchos de los que defienden la constitución a capa y espada.
Y, por último, que la utopía no se puede perder. Debe estar presente como una meta a alcanzar. Por ello el camino del socialismo debe ser gradualista, de avance poco a poco y ganando terreno al capitalismo, ofreciendo resistencia a cualquier intento de regresión, y siempre con la mira puesta en un proceso revolucionario que solo puede ser consecuencia de un proceso democrático en el sentido amplio de la palabra.
Y en un sentido intelectual más personal aún, su libro Costa y el regeneracionismo me vino de perlas para mi propia tesis doctoral. Posiblemente muy pocos habrán conocido este tiernismo, pero es bueno que permanezca aún en nuestras aulas porque, frente a la típico acto de deslumbramiento frente a todo lo externo como mejor, Tierno fue un gran intelectual patrio que nos dejó un gran legado.

martes, 12 de enero de 2016

O TANQUES O REFERÉNDUM



Leído así el titular puede parecer exagerado, que lo es, pero la exageración responde perfectamente a las cortas miras de la dirigencia política española frente a la deriva independentista catalana. Por suerte o por desgracia, la clase política española nunca se atrevería a intervenir militarmente en Cataluña. Son demasiado melindres para eso y cuidado que estarían legitimados ante la opinión pública "española" e internacional. Pero no hay arrestos, ni es la solución requerida. ¿Por qué hablo de tanques entonces? Porque es la forma irónica de reírme de esos y esas que nos dicen representar y que están dando la nota a cada intervención. Comenzando por el primero de todos y todas, el presidente del gobierno en funciones, Mariano Rajoy. Si la solución al problema catalán es lo que nos están contando mejor que piensen en los tanques que serían más molestos pero más eficaces. ¡Qué poca talla política están demostrando! 

El presidente plasmagórico en funciones ha advertido al Parlament y al nuevo president de la Generalitat, Carles Puigdemont, que va a hacer todo lo que la ley le permite para interrumpir el proceso secesionista. Vamos que denunciará al Tribunal Constitucional las resoluciones que tome la cámara catalana en la creación de una estructura estatal y las proclamaciones independentistas. ¡Como si a los independentistas les importase eso! ¡Si ya se han pasado por el forro la inconstitucionalidad de la primera proclama! Vamos la panacea ha encontrado el lector del Marca. Además, desde ABC y La Razón, obviamente, claman con fervor en favor de la aplicación del artículo 155 de la constitución española.
Artículo 155
    1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
    2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.

Vamos en ningún momento dice que se disuelva la Comunidad en sí, ni el parlamento catalán. Por lo tanto, seguirían funcionando y avanzando en el proceso según marca la famosa hoja de ruta. Porque las obligaciones las van a seguir cumpliendo hasta el penúltimo día. Y habría que preguntarse si los mossos d'esquadra pasasen a control estatal ¿acatarían las órdenes del gobierno central? Que esto no es "¡Ahora soy jefe yo y me hacéis caso!" señores y señoras del gobierno. La situación no es tan simple o sencilla como parece anidar en las cabezas del gobierno y otras. Quitar las atribuciones que permite la constitución no evita la deriva iniciada, es más, la podría fomentar más. Y además se permiten el lujo de no establecer ningún tipo de diálogo o de acercamiento para ver si existe una posible solución al conflicto fuera de la llamada legalidad. Mejor vamos viendo si los tanques están disponibles ¿no?

Vayamos al campo de la oposición en funciones. Inés Arrimadas (esta chica tiene soluciones siempre iguales para todo) es otra buena muestra de que la "nueva política" es casi peor que la vieja. Ni ideas, ni talla política, ni soluciones. En su discurso en el parlament reprochó al, ahora, president Puigdemont por unos twits y unas declaraciones en los que calificaba a las tropas italianas y alemanas de invasoras de la península durante la guerra civil. Es que lo eran señora. Ella quería hacer ver que se refería a los españoles y, además (miren que ataque tan duro), le reprendió por decir viva Catalunya Lliure. Los independentistas, por si no se ha dado cuenta aún, quieren una Cataluña libre, señora Arrimadas. Pero no para aquí la ilustre jefa de la oposición catalana. Las entrevistas tanto en Tele5 como en Antena 3 nos mostraron cuál es la solución que tiene ella y su gente de C's para el problema catalán: ¡Aplicar el programa de C's! A saber, acabar con la corrupción, reformar la constitución (por cierto, C's no lleva ningún tipo de encaje de las realidades nacionalistas en su programa) y cambiar el sistema político. Si la han escuchado las gentes de CDC, ERC y la CUP las risas deberían seguir escuchándose. Vamos que el programa de C's es el bálsamo de fierabrás que todo lo cura. Miedo me dan estas personas sin talla, ni ideas para solucionar los problemas, ni nada de nada. Solo marketing. ¿Hay bastante gasolina para los tanques?

Y ¿qué decir del PSOE? Por un lado, tenemos a la condesa-duquesa de San Telmo y sus conmilitones baroniles presentándonos un discurso carpetovetónico y de aferramiento a la Constitución como salvaguarda de la patria española, impresionante las declaraciones de García-Page afirmando que si Cataluña se va es como si él perdiese un brazo (habría que decirle que si está gangrenado el brazo lo mejor sería cortar para no perder el resto... pero vamos que esto se lo puede decir su propio consejero de sanidad). Y lo peor no es ese discurso, un tanto rancio, ajustado a la legalidad vigente (y subrayo lo de vigente), sino que le han impuesto como línea roja para cualquier diálogo el que no puede haber ningún referéndum de autodeterminación al secretario general Pedro Sánchez. Ellos y ella hablando por todos y todas las militantes del partido que, siendo como proclaman democrático, algo tendrían que decir ¿no? Y, por otro lado, tenemos a Pedro Sánchez que, habiendo perdido las elecciones, parece el vencedor de la contienda porque todo el mundo le pone líneas rojas (baronías, El País, Podemos, etc.), pero que está demostrando más inteligencia que muchos otros del gobierno en funciones y de su propio partido. En primer lugar, tiene al menos en la cabeza una idea de federalismo que parece ser (y podría ser) una solución. Que dudo que sepan bien a que se refieren con federalismo, así sea asimétrico o simétrico, sí, pero es una opción que los demás no tienen en mente. Lo que ya es algo. Y, en segundo lugar, tiene la firma intención de establecer un diálogo con las fuerzas independentistas para solventar el problema que es algo que lo demás parecen descartar con las frecuentes alusiones a la legalidad. Es más estoy convencido de que el plantear un referéndum consultivo no es una opción que él descarte de plano.

El PSOE siempre destacó por su compromiso con las nacionalidades y los regionalismos que en estos momentos parece estar ausente. Al igual que hace el presidente plasmagórico en funciones, hay un grupo que se aferra a la defensa del estado de derecho (lo que no es malo en sí mismo) y al respeto de la democracia. Sí, como lo oyen. La Democracia. Y hacen esa defensa bajo una fórmula muy curiosa al afirmar que el devenir de la ciudadanía catalana depende de la "voluntad de toda la ciudadanía española". Esto es, de la sacra Constitución que fue votada por el conjunto de la ciudadanía española. ¡Oleeeee! A ver. Yo no voté esa constitución, y la condesa-duquesa de San Telmo por edad tampoco por cierto, así que ¿me incluyo en esa totalidad o se me asimila por derivación? Obviamente es por derivación, por aceptar la nacionalidad española (tampoco podía optar a otra ¡eh!) y, especialmente, porque parece que existe una inmutabilidad constitucional. Considerar la máxima ley de convivencia como algo sagrado es irónico en un país como España donde hemos tenido casi tantas constituciones y proyectos constitucionales como decenios ha habido desde 1800. Y todo para decir, desde el presidente del gobierno en funciones hasta la derecha del PSOE pasando por C's, que es ilegal separarse de España y solo puede serlo por la voluntad de la ciudadanía española que reside no en el parlamento sino en la Constitución. Qué vayan viendo si además de gasolina hay soldados suficientes para los tanques.

Podemos, que ha sido la única fuerza que sí apuesta por el referéndum, está en un sin vivir. Porque no saben cómo encajar la propuesta en una fórmula que sea aceptable para los medios de comunicación adversos. Aguantar que los llamen bolivarianos e izquierdosos les da rédito electoral y les ayuda a seguir en la pomada mediática. Pero que los acusen de rompe patrias no les hace tanta gracia. Además, como reconocen que ya no son 69 diputados sino 42 por sus distintas confluencias, las cuales tienen cierta deriva nacionalista e independentista, los líderes estatales están que no les llega el agua al cuello. Las mareas gallegas ya están pidiendo un referéndum para Galicia (que no estaba previsto) contraviniendo un tanto lo que habían expresado en campaña. Sobre todo cuando han afirmado que referéndum sí pero que no están dispuestos y dispuestas a que España acabe rompiéndose. Deben tener un gran dilema y de difícil encaje marketiniano que es lo que les gusta de verdad. Pero al menos han sido coherentes con sus principios y han planteado el referéndum.

Como he expresado en el título del artículo, defiendo la presentación de un referéndum de autodeterminación y van a entender el porqué. A todos esos y esas legalistas que afirman que Cataluña no se puede independizar porque sería ilegal (excluyo a los y las extremistas de la sacra Constitución y de España como una grande y libre), les recuerdo, por si no lo saben (los independentistas lo tienen muy claro), que las revoluciones no han tenido la virtud de ser legales. Y el proceso actual es revolucionario porque ya han advertido que no van a respetar la legalidad vigente en ese aspecto ni en otros. ¿Los van a denunciar al Tribunal Supremo o al Constitucional por cometer una ilegalidad? Que lo hagan que ya veremos si consiguen encarcelar a todos y todas las independentistas. Pero si es que en España, a pesar de la Ley para la Reforma Política, nos saltamos las Leyes Fundamentales del Reino para conseguir la democracia (¿Aquello de la ruptura pactada lo recuerdan?). Además, me gustaría recordarles que cuando Kosovo consiguió la independencia por un levantamiento de los "albano-kosovares" nada dijeron de que fuese ilegal extirpar a Serbia de un territorio histórico para ellos. Es más, lo apoyaron. Por tanto, insistir en lo que es obvio (la ilegalidad) como vienen haciendo desde hace cuatro o cinco años, no propiciará más que aumentar el deseo independentista. Es que parece que no lo han visto estos años ¡por favor!

Amenazar con las maldades de quedar fuera de la UE y del contexto internacional tampoco es algo que les importe a día de hoy a los y las independentistas. Ya saldrá una Venezuela, un Ecuador, un Irán y países por el estilo para reconocerlos y nombrar embajadores. La política internacional no se mueve al gusto de Rajoy o de Díaz, por suerte. Así que en diez años acabarían integrados internacionalmente y les darían legalidad internacional. La legalidad sirve poco en estos casos.

Sin embargo, la legitimidad sí es un factor importante y a tener en cuenta. Tanto la interior como la exterior. Persistiendo en el enfoque de buenos/malos, legal/ilegal las tropas independentistas, como se he ido viendo en los últimos años, aumentan su legitimidad interior para caminar hacia la independencia. Ya no es solo la falta de diálogo sino la propia obsesión legalista la que está legitimando frente a la ciudadanía catalana el proceso en sí. Es esa dicotomía y la cezarrón de la dirigencia española los que han acabado con las voces del diálogo (las famosas dos almas del catalán) y de la mayoría silenciosa catalana.. Una mayoría que, de persistir en el error, acabará en brazos de los independentistas porque no les va a quedar otro remedio. Incluso el miedo legitima a los independentistas.

¿Qué se consigue con el referéndum? En primer lugar, ser consecuentes con los valores democráticos de respeto a la voluntad de una gran parte de la población. Esto no es el cantonalismo de la I República. Pero es que el derecho de autodeterminación es también y principalmente individual como ya advertimos en un artículo anterior. En segundo lugar, reconocer, como no lo hace en sí la Constitución Española, la especificidad catalana. ¿Saben ustedes que Andalucía y la comunidad Valenciana son naciones como Cataluña, tal y como recogen sus estatutos de autonomía que fueron aprobados por el parlamento español? Seguramente no y hasta podría parecerles estúpido este juego del "y yo también". En tercer lugar, el referéndum legitimaría al Estado español en su relación con Cataluña y frente a los poderes internacionales. Si la opción del no a la independencia venciese, que es muy factible, el Estado español estaría legitimado para cualquier tipo de acción a tomar en defensa de la mayoría de la ciudadanía. Esto es, deslegitimaría a los propios independentistas. Y, en cuarto lugar, abriría puertas al diálogo y cerraría debates similares por al menos tres generaciones o más. En el caso, poco probable, de que ganase el sí, al menos habría condiciones negociadas sobre el proceso y en beneficio de la ciudadanía. Porque ahora los españoles-catalanes están vendidos totalmente. Y al final de todo ¿es realmente en la ciudadanía en quien hay que pensar por encima de intereses de partido o propios? ¿O no? Pero si es que hasta los propios independentistas están solicitando el referéndum.

Miren, las personas suelen ser más sensatas en este tipo de cuestiones que la clase dirigente, de uno y otro lado, y entenderían mucho mejor un referéndum que medidas legalistas o de otro tipo. Por desgracia estamos ante un momento en que la talla política de esa clase dirigente brilla por su ausencia. Por lo tanto, la salida será o tanques (fuerza) o referéndum. Los que aún creemos que la democracia es importante debemos potenciar el uso de la razón y evitar todo lo que estamos viendo.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

AUTODETERMINACIÓN

Escuchando a dirigentes del PSOE parece ser que el único problema para una posible coalición de izquierdas es el referéndum de autodeterminación, o mejor dicho, el derecho de autodeterminación de Cataluña. No creo que aquí se encuentre la clave de la operación sino que es una simple excusa para establecer posiciones, ya que Pablo Iglesias les ganó por la mano el mismo día de las elecciones al establecer las líneas rojas de cualquier pacto. Pero aún no siendo el punto clave, creo que hay otros motivos más importantes detrás, sí me da pie a explicar qué es eso de la autodeterminación que tanto asusta a dirigentes socialistas como Díaz, García Page o Carmona, por citar a algunas y algunos.
Autodeterminación y nacionalismo no son conceptos vinculados como dan a entender las declaraciones de unas y otros, aunque sí tienen una relación estrecha por lo que explicaré a continuación. Ambos son conceptos antiguos pero que, surgiendo de ámbitos distintos, han sufrido cambios hasta llegar a una posible confluencia. El concepto de nación puede encontrarse ya en los antiguos textos bíblicos donde se hablaba del pueblo de dios, el pueblos de Israel y la conformación de la nación judía. Lo mismo que hablar del pueblo griego o persa unos siglos después. Pero el sentido que se le da al término nación actual es bastante posterior. No será hasta la revolución francesa y el romanticismo del siglo XIX cuando se conforme totalmente. Alguien podría decir que los tercios españoles existían con anterioridad. Sí, pero eran los "otros" quienes nos nombraban así. Dentro de España seguíamos denominándonos como castellanos, catalanes, valencianos, vascos, etc. El sentimiento español como lo conocemos ahora no fraguó hasta la guerra de Independencia y el resto del siglo XIX. Esto es, la autoidentificación nacional no se sitúa en los Reyes Católicos como nos hacía creer cierta historiografía. El punto clave de todo el asunto, aquí o en cualquier otro lugar, es esa autoidentificación nacional. No voy a explicar todo el proceso de construcción (sí es un constructo) porque no es el lugar indicado pero creo que con unas pinceladas se entenderá que la formación nacional no surge de la nada, pero sí tiene un componente autoafirmativo.

Por su parte, pueden distinguirse dos tipos de nacionalismo: cívico o cultural. En términos muy resumidos, el nacionalismo cívico es aquel que incorpora a la nación a todas las personas (en un territorio dado) solo por el hecho de querer formar parte de ella sin importar su procedencia, religión, etc. El nacionalismo cultural es aquel que, por su parte, incluye a aquellas personas que comparten una misma cultura, raza, religión, etc. En España se han puesto de ejemplo a Cataluña como nación cívica y a Euskadi como nación cultural. El nacionalismo cívico se encuentra estrechamente ligado al Estado-nación y el nacionalismo cultural a los nacionalismos periféricos y/o religiosos. Aunque la realidad demuestra que ambos tipos tienen una gran mezcolanza, pues ambos son inclusivos y exclusivos a la vez. Pero lo que me interesa remarcar es que las naciones se insertan, salvo raras excepciones, en un territorio localizado y que existe una autoidentificación clara de ser distintos a los "otros".

Por su parte la autodeterminación es un concepto en su origen individual. Desde la Grecia clásica existe una lucha constante entre el individuo y la colectividad. Entre ser y dejarse llevar. Entre ser y pertenecer. La autodeterminación sería, por tanto, el deseo de que cada persona pueda realizarse plenamente en su individualidad. El republicanismo, el liberalismo e, incluso, algunos sectores del socialismo han defendido esta idea del hombre autodeterminado o mujer autodeterminada, viviendo en la plenitud de su ser. Pero de un ser que decide qué quiere ser. Obviamente esta persona vive en sociedad y está expuesta a las limitaciones básicas, pero la autodeterminación individual estima que, salvo por la violencia y el mínimo decoro y respeto, la persona debería poder desarrollarse plenamente en sí y para sí. Esto es, ser lo que se quiera ser sin limitaciones sociales y estructurales.

En este punto recomiendo vivamente la lectura de Sobre la libertad de John Stuart Mill para comprender el sentido de la autodeterminación que expreso aquí. Otros autores y otras autoras lo entienden en el sentido religioso, laboral, etc. pero no comprenden como Mill que, aún habiendo restricciones sociales y éticas, el ser humano debe tener la libertad de autodeterminarse pues es parte del propio progreso humano.

Si la autodeterminación es individual principalmente ¿puede formar parte del ideario de una colectividad? Sí, sin lugar a dudas. Si tribus urbanas se autoafirman y autodeterminan como colectivo, igualmente puede hacerlo una colectividad y entidad mayor como es lo que se llama nación. Ernest Renan lo expresó perfectamente en ¿Qué es una nación?. No es ni el idioma, ni la historia, ni la antropología, ni la cultura lo que determina la construcción de una nación sino la voluntad de todas las personas de querer formar parte de ella. Por lo tanto, la nación se constituye por la suma de autodeterminaciones individuales. Autodeterminaciones que confluyen en una voluntad de ser nación (por los motivos que se quieran). Por este motivo la nación catalana, la nación vasca o la nación española también, es una realidad que no se puede obviar y que tiene su derecho a autodeterminarse como tal. Y no necesita de referendo en sí para definirse. Pero obviamente de algún modo político debe poder autodeterminarse como nación. Por tanto, y por mucho que moleste, debe existir un referéndum de autodeterminación y de expresión de esa voluntad, ya que los demás parecen no reconocer esa existencia nacional. Ahora bien ¿ese referéndum de autodeterminación es lo mismo que un referéndum de independencia? Sí y no.
Sí porque, tal y como pervirtieron la constitución de la URSS y las Naciones Unidas, se vinculó autodeterminación de un pueblo y/o nación a la existencia de un Estado-nación. Craso error. Porque si bien las naciones tienden a asentarse en un territorio, no tiene porqué ser un Estado, podría darse otro tipo de autonomía política. Pero al establecer en derecho, por mucho que hablen de colonialismo o de imperialismo, un precedente, éste puede ser esgrimido con total razón. ¿Acaso los catalanes o los castellanos no eran naciones antes de la imposición estatal unitaria de España? Sí. Por lo tanto serían naciones tan oprimidas como otras del África subsahariana, por ejemplo.

Y No tiene porqué implicar la independencia un referéndum de autodeterminación si la voluntad es la de afirmarse "plenamente" como nación. Y a partir de ahí, establecer su propio sistema relacional con el resto del mundo. Y hago esta clara distinción porque, primero, hay que establecer si existe esa nación como autodeterminación individual de la ciudadanía catalana, en qué términos y en qué cantidad. y, segundo, si es su voluntad el formar un Estado propio. Solo así se respetarán los derechos de autodeterminación individuales y colectivos de todas las personas que conforman el territorio denominado Cataluña.

por tanto, las personas que allí residen tienen derecho a autodeterminarse (como las de cualquier otro territorio, por cierto) en el doble sentido, como nación y como Estado. Así pues, negar como hace la clase política nacionalista española un referéndum atenta contra la libertad más elemental de la persona, su propia autodeterminación y posicionamiento en el mundo. La propuesta de Podemos es un acto completamente democrático y más si se hace en el doble sentido que he expuesto.

Lo que no entiendo es cómo dirigentes políticos que se dicen de izquierdas pueden negar este principio ¡¡¡Si la autodeterminación individual es fundamental para acabar con la opresión del sistema capitalista!!! (Y de la autodeterminación colectiva del proletariado o clase trabajadora para qué hablar) Igual es porque son gauche caviar o izquierda melindres, o directamente no son de izquierdas algunos y algunas. Ser de izquierdas implica todo un corpus ideológico completo al que no se puede eliminar su fundamento principal. Igual por ahí van los tiros del fracaso del PSOE y no por culpa del populismo ni cosas así.

Post Scriptum: Los y las nacionalistas catalanes también deben aplicarse lo que he citado en el artículo. Se puede ser catalán y pertenecer a otro Estado. Así que mejor harían en no manipular los datos a su antojo y tener el valor de apoyar la autodeterminación nacional y luego la independencia.

lunes, 21 de diciembre de 2015

REFLEXIONES A VUELAPLUMA SOBRE LAS ELECCIONES GENERALES 2015



La primera impresión que me queda tras ver los resultados electorales es que TODOS los partidos han perdido. Unos porque han caído respecto a las elecciones anteriores, otros porque no han asaltado los cielos ni se ha producido ningún sorpasso. Salvo Alberto Garzón de IU-UP que ha salvado dignamente la cara con casi un millón de votos y 2 o más diputados, el resto están donde estaban prácticamente en las elecciones municipales. El resultado que se ha producido no ha distado mucho del que aventurábamos en junio (http://tractatussinistrae.blogspot.com.es/2015/06/seran-posibles-lospactos-nivel-nacional.html). Solo hay que sumar a Podemos los votos de los partidos regionalistas a los que se han unido en estas elecciones y prácticamente es el mismo resultado. Así que nada nuevo bajo el sol de España respecto a los datos.

El PP ha perdido porque no tiene mayoría alguna como para poder gobernar ni en solitario ni en alianza (excepto con el PSOE que, salvo desvaríos de la baronesa andaluza que demuestran su escaso compromiso de izquierdas, supondría cavar su propia tumba). Además, su giro hacia la España grande y libre le aparta del camino de una supuesta alianza con los regionalistas de derechas PNV y PiL. Eso sí, y algo de lo que nadie se ha percatado, mantiene su mayoría en el Senado con lo que una de las dos cámaras sí la controla.

El PSOE ha perdido porque las urbes ya no son suyas, porque no es un partido fresco, porque se ha dedicado estos últimos cuatro años a mirarse el ombligo y a hacer caso a los poderes fácticos y a los ex-presidentes, ministros/as, etcétera, en vez de poner en práctica realmente un proyecto propio y de izquierdas. En vez de eso, le encarga el programa a la izquierda caviar y a la izquierda melindres dejando de lado a los y las militantes. Por suerte o desgracia para el partido ha quedado en una posición donde, en estos momentos, no es deseable la dimisión de la cúpula dirigente y donde aún podría salir como partido de gobierno... pero ¿podrá girar a la izquierda sin que la cúpula y las baronías rechinen? Tengan en cuenta que el PSOE de hoy es viejo y rural.

Podemos ha perdido, pese a obtener un resultado magnífico, porque no ha logrado ser alternativa real al PSOE. Es un partido meramente urbano y eso se nota a la hora de las votaciones en otras circunscripciones. Tampoco deberían sacar pecho porque tanto en Cataluña, Valencia, Galicia o País Vasco son una mega confluencia de regionalistas y por tanto no es el partido en sí el que ha obtenido los resultados. Lo que les deja realmente en unos 49 diputados. Pero han fracasado en querer ser el califa en lugar del califa.

C's ha perdido porque han sido prepotentes; iban de listos por la vida; y no calcularon que para votar la copia se vota el original. Ayer a la noche se quejaban del sistema electoral que les perjudicaba. Pues bien, han obtenido el 13% de las actas y han obtenido el 13% de los votos. ¿Qué sistema les ha perjudicado? Como siempre echando las culpas al empedrado para no justificar las propias derrotas. Se les vio el pelo de la meseta en la campaña y así les ha ido. Al final acabarán desapareciendo y/o confluyendo con el PP... sino al tiempo.

IU-UP ha sido el partido ganador de estas elecciones porque a los dos diputados obtenidos por Madrid habría que sumar los que tengan en las coaliciones de Galicia, Cataluña, País Vasco y Valencia. Alberto Garzón ha conseguido salvar la cara sin medios de comunicación, con el veto de los emergentes para aparecer en los debates, con una coalición que ha sido dinamitada desde dentro... Mucho mérito el suyo.

La Sexta también ha perdido. Deseaban cambiar a PP y PSOE por C's y Podemos y no lo han conseguido. Querían "su" bipartidismo y se han quedado con la miel en los labios. Ahora tendrán que tragar sapos y culebras con el PSOE... pero que recuerden una cosa "Roma no paga traidores".

Las empresas de encuestas y los "listillos" de Politikon también han perdido porque no han dado ni una. Si yo con datos alternativos he sido capaz de acercarme a los resultados reales... ellos ni por esas (igual deberían contratarme). Ahora la culpa será del empedrado claro pero ya no cuela. Han puesto la miel en los labios de la ciudadanía pero las personas les han devuelto a la realidad. Cuando se analiza la política (esto es de primero de Ciencias Políticas, por cierto) hay que quitarse las gafas de partido y no vender humo por conseguir contentar a los que te pagan.

Mañana si eso hablaré de pactos y otras cosas... pero vamos que como no tengan apertura de miras algunos y algunas en dos meses estamos votando otra vez.